Tearful students make phone calls from a
Tearful students make phone DAVID BOILY/AFP via Getty Images

La sentencia, dictada en Sevilla, les impone nueve meses de prisión y aplica por primera vez el agravante de género en un caso de manipulación de imágenes de mujeres mediante inteligencia artificial.

Tres jóvenes han sido condenados en Sevilla a nueve meses de prisión y a casi cuatro años de prohibición de uso de Telegram, WhatsApp, Instagram y Discord por crear y difundir imágenes falsas de antiguas compañeras de clase desnudas mediante inteligencia artificial.

La resolución, dictada por un juez de la Sección de lo Penal de Sevilla, aplica el agravante de género y constituye, según el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), la primera sentencia condenatoria por el uso de inteligencia artificial para manipular fotografías de varias jóvenes y simular que estaban completamente desnudas.

Los condenados conocían a las víctimas porque habían compartido colegio. Según recoge la sentencia, los tres jóvenes, junto con un menor de edad, obtuvieron fotografías de las chicas publicadas en redes sociales y las modificaron con herramientas de inteligencia artificial. El resultado eran imágenes falsas con un alto grado de realismo.

Las imágenes circularon por WhatsApp y Discord

Los archivos se compartieron inicialmente en un grupo específico de WhatsApp y otro de Discord. Posteriormente, su difusión se extendió más allá de esos espacios, aunque no ha podido determinarse hasta dónde llegaron los reenvíos.

Una de las afectadas recibió las imágenes después de que otra persona se las enviara. De esta manera, las fotografías manipuladas llegaron hasta las propias víctimas, que tuvieron que afrontar las consecuencias de la difusión de contenido sexual falso elaborado sin su consentimiento.

El juez considera que los hechos reflejan una actitud de supremacía machista y una forma de cosificación de las mujeres. En la sentencia, señala que este tipo de conductas reproduce estereotipos que relegan a las mujeres al papel de instrumentos de placer.

Durante el juicio, los tres acusados pidieron perdón a las víctimas.

Las víctimas conocían a quienes difundieron las imágenes

María Luisa Rueda, abogada de una de las jóvenes, explicó a TVE que una de las principales dificultades para las afectadas ha sido que los responsables no eran desconocidos, sino antiguos compañeros de clase.

La condena reconoce la gravedad de unos hechos en los que la inteligencia artificial se utilizó para fabricar imágenes sexuales falsas a partir de fotografías reales, sin que las jóvenes hubieran dado su consentimiento.

Aunque la pena incluye nueve meses de prisión, los condenados no ingresarán en la cárcel al carecer de antecedentes penales. Sí deberán cumplir la prohibición de utilizar las cuatro aplicaciones durante el periodo establecido en la sentencia.

El riesgo de que vuelvan a utilizar redes sociales

La prohibición plantea también dificultades prácticas para controlar su cumplimiento. La experta en inteligencia artificial Miriam del Río advirtió de que los jóvenes podrían intentar crear nuevas cuentas para seguir utilizando estas plataformas.

En ese caso, explicó, habría que demostrar que esas cuentas están siendo utilizadas por los condenados y que son ellos quienes se encuentran detrás de los perfiles.

La sentencia abre así un precedente judicial en la respuesta al uso de inteligencia artificial para fabricar y difundir imágenes sexuales falsas. También pone de relieve uno de los desafíos que plantea este tipo de tecnología: la posibilidad de generar contenido de apariencia realista que puede perjudicar a las víctimas incluso cuando las imágenes originales nunca mostraron los cuerpos desnudos.