Podemos se aferra a Irene Montero como candidata y choca con el Frente Amplio por el liderazgo
El acuerdo electoral entre Podemos y ERC refuerza la posición de Montero, mientras Sumar, IU, Comuns y Más Madrid mantienen su apuesta por Ada Colau.

Ione Belarra defiende que Montero y Gabriel Rufián forman "el equipo titular" para competir con PP y Vox, mientras Sumar, IU, Comuns y Más Madrid mantienen su apuesta por Ada Colau. El principal obstáculo para la unidad de la izquierda sigue siendo quién encabezará la candidatura y cómo se organizará la coalición.
Podemos ha reforzado su apuesta por Irene Montero como candidata de una lista unitaria de las izquierdas tras cerrar un acuerdo de colaboración electoral con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). La formación liderada por Ione Belarra mantiene su exigencia de que la exministra encabece el proyecto, mientras el Frente Amplio ha respaldado a Ada Colau como su opción para las elecciones generales del 29 de noviembre.
El acuerdo entre Podemos y ERC, que contempla que Gabriel Rufián participe en actos de campaña de la formación morada fuera de Cataluña, ha fortalecido la posición negociadora de Podemos. Sus dirigentes consideran que la combinación de Rufián y Montero puede convertirse en la principal referencia electoral de la izquierda alternativa.
"Ella y Rufián son el equipo titular", sostienen desde el partido, que presenta a ambos dirigentes como la fórmula para competir contra el PP y Vox. La posición contrasta con la decisión de Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Comuns y Más Madrid de cerrar filas en torno a Colau, cuya designación anunciaron conjuntamente el lunes.
El liderazgo se ha convertido así en el principal escollo de las conversaciones. Podemos quiere encabezar la candidatura y tener capacidad para definir su orientación política, mientras que el Frente Amplio defiende que la persona elegida debe surgir del consenso entre las organizaciones que integran la alianza.
Podemos insiste en Montero y Colau aún no confirma su candidatura
Ione Belarra defendió este martes en el Congreso la candidatura conjunta de Montero y Rufián. "A mí me parece que el tándem Gabriel Rufián e Irene Montero es el mejor equipo para hacer lo que hay que hacer, para volver a poner a la izquierda un pie, para que realmente seamos capaces de frenar a la extrema derecha y avanzar en derechos", afirmó.
La declaración dejó en segundo plano la apuesta del Frente Amplio por Colau y evidenció la distancia entre las dos estrategias. Mientras Podemos reivindica a sus dirigentes como la fórmula para recuperar protagonismo electoral, la coalición considera que la exalcaldesa de Barcelona reúne el consenso necesario entre sus integrantes.
Colau, sin embargo, todavía no ha confirmado públicamente que vaya a aceptar la candidatura. La exalcaldesa ha vinculado su disposición a asumir ese papel con la incorporación de Podemos al proyecto unitario.
Su compañero en Comuns, Gerardo Pisarello, evitó confirmar hasta en tres ocasiones si Colau había aceptado la propuesta. La decisión de la exalcaldesa será relevante para determinar si el Frente Amplio mantiene su apuesta sin el respaldo de Podemos o si vuelve a abrir la negociación sobre el liderazgo.
Dos modelos distintos para construir la unidad
Más allá de quién ocupe el primer puesto de la candidatura, las diferencias afectan también a la estructura y al funcionamiento del proyecto.
Podemos prefiere negociar con cada uno de los partidos del Frente Amplio por separado, en lugar de hacerlo con la coalición como un bloque. Montero, además, ha descartado que su formación se integre orgánicamente en el Frente Amplio y ha defendido que la relación se limite a una colaboración electoral.
La propuesta de Sumar, IU, Comuns y Más Madrid es distinta. Estas organizaciones pretenden construir un proyecto estable, con una dirección conjunta en la que los partidos tengan una relación más igualitaria. La idea pasa por institucionalizar la cooperación mediante una mesa de organizaciones y adoptar decisiones por consenso o, cuando no sea posible, a través de mecanismos democráticos de votación.
Las diferencias sobre el modelo de coalición se suman a la disputa por los puestos en las listas electorales. Podemos utiliza su acuerdo con Rufián como argumento para defender que Montero debe liderar la candidatura, mientras que el Frente Amplio reivindica el consenso alcanzado en torno a Colau.
Pese a las tensiones, ambas partes reconocen que mantienen conversaciones y sostienen que la unidad es una demanda de sus electorados. El problema está en traducir esa voluntad en un acuerdo concreto sobre el liderazgo, la representación de cada partido y las reglas de funcionamiento.
Cataluña complica todavía más las negociaciones
El pacto entre Podemos y ERC ha añadido un nuevo obstáculo, especialmente en Cataluña. Comuns rechaza integrarse en las listas electorales de los republicanos, por lo que ambas formaciones podrían competir entre sí en las urnas.
La situación genera una contradicción para Podemos: su referencia electoral en Cataluña será ERC y hará campaña a favor de los republicanos, pero, si alcanza un acuerdo con el Frente Amplio, también compartiría espacio político con Comuns, que se presenta como aliado en el ámbito estatal y rival electoral en territorio catalán.
La posible candidatura de Colau desde Barcelona, en lugar de Madrid, añadiría otra incógnita a la distribución de los liderazgos y las listas.
Pisarello abrió este martes la puerta a estudiar acuerdos con ERC circunscripción por circunscripción. La propuesta permitiría explorar la retirada de candidaturas en aquellas provincias donde una formación tenga menos posibilidades de obtener representación, con el objetivo de concentrar el voto de izquierdas.
El portavoz de Comuns defendió la necesidad de actuar con "generosidad" y "pragmatismo", y aseguró que las conversaciones buscan reforzar los puntos en común. "Si hay voluntad de hacer los acuerdos, se pueden conseguir", afirmó.
Por ahora, las negociaciones siguen abiertas, pero la candidatura de unidad continúa pendiente de resolver sus principales diferencias: quién lidera el proyecto, qué papel desempeña Podemos y cómo se coordina la competencia electoral en Cataluña.

