PSOE y Frente Amplio negocian una lista conjunta al Senado para evitar la división del voto
Una simulación con los resultados de 2023 apunta a que la concentración del voto progresista habría dado la mayoría absoluta a la izquierda en la Cámara Alta.

Los partidos estudian concurrir juntos a las elecciones a la Cámara Alta. Una simulación de los resultados de 2023 apunta a que la alianza habría sumado 116 senadores electos, frente a los 81 que habría obtenido el PP.
El PSOE y las formaciones que integran el Frente Amplio estudian presentar una candidatura conjunta al Senado en las próximas elecciones generales. Movimiento Sumar, los Comunes, Más Madrid e Izquierda Unida están valorando esta posibilidad con el objetivo de concentrar el voto de izquierdas y evitar que su división favorezca al PP y a Vox.
Las conversaciones llegan a una semana del cierre del plazo para registrar las coaliciones electorales. La decisión tendría un efecto directo en el reparto de escaños de la Cámara Alta, donde el PP cuenta actualmente con mayoría absoluta gracias a los resultados de las elecciones de julio de 2023.
La clave está en el sistema de elección del Senado. En las circunscripciones provinciales, los ciudadanos votan directamente a los candidatos y, en la mayoría de los casos, pueden elegir hasta tres nombres. Cuando los partidos de un mismo bloque concurren por separado, pueden repartirse los apoyos entre distintas candidaturas y facilitar que otra lista consiga más representantes.
Una simulación basada en los resultados de 2023 muestra hasta qué punto podría cambiar el reparto si el PSOE y Sumar hubieran concurrido bajo una única candidatura. En ese escenario, las fuerzas de izquierda habrían obtenido 116 de los 208 senadores elegidos directamente, mientras que el PP habría conseguido 81. Vox se habría quedado sin representación por esta vía.
En los comicios reales, el resultado fue muy distinto. El PP logró 120 senadores electos y el PSOE consiguió 73. Ni Sumar ni Vox obtuvieron escaños por elección directa.
Una mayoría absoluta alternativa en la Cámara Alta
La simulación también apunta a que una candidatura conjunta habría permitido al bloque formado por el PSOE y Sumar alcanzar la mayoría absoluta del Senado durante la legislatura que ahora termina.
A los 116 escaños que habrían conseguido en las urnas se sumarían los 19 representantes socialistas designados por los parlamentos autonómicos. El resultado sería de 135 senadores, uno más que los 134 necesarios para la mayoría absoluta de una Cámara que cuenta con 266 miembros.
El cálculo, no obstante, parte de una hipótesis: que los votantes que eligieron a candidatos de Sumar en 2023 habrían respaldado a los representantes de una candidatura conjunta con el PSOE. No es posible asegurar que todos esos electores hubieran votado de la misma manera, por lo que las cifras deben entenderse como una simulación y no como un resultado que se habría producido necesariamente.
Aun con esa limitación, el ejercicio permite medir el posible efecto de la concentración del voto en las circunscripciones donde se reparten varios escaños.
El reparto habría cambiado en 23 provincias y Ceuta
Según los cálculos recogidos en la simulación, la candidatura conjunta habría modificado el reparto de senadores en 23 provincias y en la ciudad autónoma de Ceuta.
En 15 circunscripciones, la izquierda habría conseguido dos escaños adicionales a costa del PP: Pontevedra, Asturias, Huesca, Zaragoza, Madrid, Valencia, Alicante, Cáceres, Guadalajara, Cuenca, Córdoba, Jaén, Cádiz, Málaga y Granada.
En otras siete, habría obtenido un representante más en detrimento de los populares. Es el caso de León, Castellón, Toledo, Ciudad Real, Albacete, Huelva y Baleares, en este último caso por la circunscripción de Mallorca. La simulación también atribuye a la izquierda uno de los escaños que se reparten en Ceuta.
El cambio no habría afectado únicamente al PP. El PNV habría perdido tres senadores, dos por Vizcaya y uno por Guipúzcoa, mientras que EH Bildu habría cedido otro representante por Guipúzcoa. En ambos casos, los escaños habrían pasado a la candidatura conjunta del PSOE y Sumar.
La negociación entra en una fase decisiva
Con estas cifras como argumento, los socialistas y los partidos del Frente Amplio tienen previsto abordar este domingo la posibilidad de cerrar un acuerdo para las elecciones al Senado.
El objetivo sería reducir la fragmentación del voto entre las formaciones progresistas, aunque todavía está por definir cómo se articularía la candidatura y qué fórmula permitiría integrar a los distintos partidos.
La negociación se produce mientras el Frente Amplio también intenta resolver el reparto de puestos para el Congreso. En Madrid, Más Madrid quiere que Mónica García encabece la lista y reclama espacio para otros representantes de la formación, mientras que IU, Movimiento Sumar y Podemos aspiran a colocar a sus propios candidatos.
La eventual alianza para el Senado abriría así otra vía de negociación entre el PSOE y las formaciones situadas a su izquierda. Su alcance dependerá de que los partidos consigan cerrar un acuerdo antes de que venza el plazo para registrar las coaliciones.

