España busca mejorar la financiación de terapias avanzadas
Expertos sanitarios proponen simplificar la financiación de terapias avanzadas en España y mejorar el uso de datos clínicos para evaluar resultados. IBTimes ES

La financiación de los medicamentos de terapias avanzadas en España afronta importantes desafíos relacionados con la evaluación de resultados, los elevados costes de determinados tratamientos y la disponibilidad de información clínica fiable.

Durante el 71.º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), celebrado en Gran Canaria, representantes de la administración sanitaria y expertos en gestión hospitalaria analizaron posibles mejoras para facilitar el acceso, el seguimiento y la financiación de estas terapias.

Elena Gras, directora general de Farmacia de la Generalitat Valenciana, defendió la necesidad de simplificar los acuerdos de financiación basados en resultados y desarrollar sistemas de información que permitan utilizar los datos clínicos de manera más eficiente.

La financiación de terapias avanzadas necesita nuevos modelos

Las terapias avanzadas representan una evolución importante en el tratamiento de determinadas enfermedades complejas, especialmente en ámbitos como la oncología y algunas patologías de origen genético.

Sin embargo, su incorporación a los sistemas públicos de salud plantea desafíos clínicos, económicos y organizativos.

Algunos de estos tratamientos requieren procedimientos especializados y pueden tener costes elevados, mientras que sus beneficios y riesgos a largo plazo todavía necesitan seguimiento.

Los acuerdos de pago por resultados buscan reducir la incertidumbre

Los acuerdos de financiación basados en resultados permiten vincular determinadas condiciones económicas al cumplimiento de objetivos clínicos previamente definidos.

Su finalidad es gestionar parte de la incertidumbre existente cuando un medicamento se incorpora a la práctica asistencial con información todavía limitada sobre su evolución a largo plazo.

Para que funcionen correctamente, es necesario definir indicadores medibles, establecer periodos de seguimiento y contar con mecanismos adecuados para registrar los resultados.

Elena Gras propone simplificar los acuerdos de financiación

Durante su intervención, Gras cuestionó si los modelos actuales están proporcionando información suficientemente útil para orientar las decisiones sobre financiación farmacéutica.

La responsable valenciana consideró necesario reducir la complejidad de los acuerdos y seleccionar indicadores que los hospitales puedan medir de manera realista.

También señaló que los tratamientos comparables deberían contar con condiciones de evaluación más homogéneas.

La falta de criterios comunes dificulta la comparación

Uno de los ejemplos mencionados durante el encuentro fue el de las terapias CAR-T, utilizadas en determinadas enfermedades hematológicas.

Según explicó Gras, los acuerdos de seguimiento pueden utilizar diferentes variables y periodos de evaluación incluso cuando se trata de medicamentos similares.

Estas diferencias dificultan la comparación de resultados y aumentan la carga de trabajo de los profesionales responsables de recopilar la información.

La propuesta consiste en avanzar hacia criterios compartidos que permitan realizar evaluaciones más consistentes.

Los datos clínicos son esenciales para evaluar medicamentos

La disponibilidad de información sanitaria fue uno de los temas centrales del debate.

Los participantes coincidieron en que los hospitales generan una gran cantidad de datos durante la atención a los pacientes, pero no siempre disponen de herramientas adecuadas para convertirlos en información útil para la gestión.

La dificultad no consiste únicamente en recopilar datos, sino también en garantizar su calidad, comparabilidad y disponibilidad cuando se necesitan.

Los sistemas de información deben facilitar decisiones sanitarias

Gras defendió que el registro de resultados clínicos forma parte del propio proceso de financiación de los medicamentos.

Cuando un acuerdo económico depende de la evolución del paciente, los profesionales necesitan herramientas que permitan comprobar si se han alcanzado los objetivos establecidos.

Esta información también puede contribuir a revisar decisiones anteriores y mejorar los procedimientos de evaluación de tecnologías sanitarias.

Valtermed presenta desafíos para el seguimiento de tratamientos

El sistema Valtermed fue mencionado durante el congreso como una herramienta relacionada con el registro de resultados en salud de determinados medicamentos.

La directora general de Farmacia señaló que la recopilación de información mediante estos sistemas puede resultar compleja para las organizaciones sanitarias.

El problema adquiere especial relevancia cuando la financiación depende de indicadores clínicos que deben registrarse durante diferentes periodos.

La interoperabilidad permitiría compartir información entre hospitales

La interoperabilidad consiste en la capacidad de diferentes sistemas informáticos para intercambiar y utilizar información de manera adecuada.

En el ámbito sanitario, esta capacidad resulta importante cuando un paciente recibe un tratamiento en un hospital especializado y posteriormente continúa su seguimiento en otro centro.

El intercambio seguro de datos puede favorecer la continuidad asistencial y facilitar la evaluación de tratamientos que requieren controles prolongados.

Los expertos piden aprovechar mejor la información sanitaria

En la mesa de debate también participaron José Luis Poveda, como moderador, y Eloína Núñez, vinculada a la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa).

Núñez señaló que los sistemas sanitarios suelen utilizar la información para describir la actividad ya realizada, en lugar de emplearla de forma sistemática para anticipar necesidades y orientar decisiones.

Desde su perspectiva, es necesario avanzar en la gobernanza de los datos y establecer variables que permitan comparar los resultados entre organizaciones.

Los profesionales también necesitan recibir información útil

Poveda destacó que los trabajadores sanitarios registran información de manera constante, pero no siempre reciben análisis que les ayuden a mejorar sus decisiones clínicas.

Por ello, defendió que los sistemas de información deben aportar valor tanto a los responsables de gestión como a los profesionales que atienden directamente a los pacientes.

El objetivo sería reducir la incertidumbre clínica y facilitar la evaluación de los resultados de los tratamientos.

Los hospitales necesitan adaptar su organización

La llegada de terapias avanzadas también exige revisar los procedimientos asistenciales y la coordinación entre diferentes servicios hospitalarios.

Estos tratamientos pueden requerir la participación de especialistas en hematología, farmacia hospitalaria, enfermería, medicina intensiva y otras áreas.

La organización tradicional por departamentos puede dificultar algunos procesos cuando la atención depende de múltiples equipos.

Una gestión centrada en procesos puede mejorar la coordinación

Eloína Núñez defendió la posibilidad de avanzar hacia modelos hospitalarios organizados en función de capacidades y procesos asistenciales.

Este enfoque busca facilitar la colaboración entre especialidades y reducir obstáculos administrativos que pueden retrasar determinados procedimientos.

Sin embargo, su aplicación requiere liderazgo institucional, recursos y mecanismos de coordinación adecuados.

Un proyecto CAR-T permitió reducir seis días de proceso

Durante la sesión se presentó la experiencia del proyecto OptiCAR-T, una iniciativa que analizó diferentes etapas del procedimiento asistencial de las terapias CAR-T.

El proyecto utilizó una metodología de mejora de procesos para identificar dificultades relacionadas con autorizaciones, trámites y disponibilidad de recursos.

Según explicó Núñez, la colaboración entre profesionales permitió identificar una reducción de seis días en los tiempos del proceso estudiado.

La reducción de demoras puede ser importante para determinados pacientes

Las terapias CAR-T se utilizan en pacientes seleccionados que pueden presentar enfermedades graves y necesitar atención dentro de plazos clínicamente relevantes.

Por ello, mejorar la coordinación entre servicios puede ayudar a reducir retrasos evitables.

El resultado comunicado corresponde a la experiencia concreta del proyecto y no debe interpretarse como una reducción general de los tiempos en todos los hospitales españoles.

La Comunidad Valenciana desarrolla un modelo de coordinación

Elena Gras presentó la organización impulsada en la Comunidad Valenciana para gestionar el acceso y seguimiento de terapias avanzadas.

El modelo combina la participación de la Dirección General de Farmacia con una oficina autonómica especializada en medicina predictiva personalizada y terapias avanzadas.

También contempla procedimientos para coordinar los hospitales que intervienen en diferentes etapas del tratamiento.

La Fe y el Clínico de Valencia cuentan con unidades CAR-T

Según explicó la responsable autonómica, la Comunidad Valenciana dispone de dos hospitales con unidades CAR-T: el Hospital Universitari i Politècnic La Fe y el Hospital Clínico Universitario de Valencia.

Además, trabaja en la organización de centros de leucoaféresis, procedimiento utilizado para obtener determinados componentes celulares de la sangre.

La coordinación entre hospitales de origen, centros de extracción y unidades de administración busca garantizar la continuidad de la atención.

El acceso equitativo no requiere que todos los hospitales hagan lo mismo

Durante el debate se abordó la necesidad de compatibilizar la especialización de los centros con el acceso de los pacientes a los tratamientos.

Gras defendió un modelo en el que diferentes hospitales puedan desempeñar funciones complementarias dentro de una red asistencial.

La finalidad es evitar que la ubicación del paciente se convierta en una barrera para recibir la atención indicada.

El seguimiento debe continuar después de administrar la terapia

Algunas terapias avanzadas requieren controles durante años para evaluar su eficacia y detectar posibles efectos adversos.

El paciente puede recibir el tratamiento en un centro especializado y continuar posteriormente su atención en un hospital cercano a su domicilio.

Por este motivo, los participantes insistieron en la necesidad de disponer de información clínica compartida y procedimientos de seguimiento coordinados.

La farmacia hospitalaria tendrá nuevas responsabilidades

El papel de los farmacéuticos hospitalarios también ocupó una parte importante de la discusión.

Gras defendió que estos profesionales deben participar activamente en la evaluación, preparación, gestión y seguimiento de las terapias avanzadas.

Además, destacó la importancia de fortalecer la capacidad de investigación y fabricación académica de determinados tratamientos.

La fabricación académica puede apoyar la innovación sanitaria

Los centros académicos y hospitalarios pueden participar en proyectos de desarrollo de medicamentos de terapias avanzadas dentro de los marcos regulatorios correspondientes.

Estas iniciativas requieren instalaciones adecuadas, procedimientos de calidad y equipos especializados.

Gras y Poveda defendieron que la farmacia hospitalaria tiene competencias relevantes para contribuir a este desarrollo y facilitar la transferencia de conocimiento científico a la práctica clínica.

Las comisiones de Farmacia deberán reforzar el seguimiento posterior

Otro de los asuntos abordados fue la evolución del trabajo de las comisiones de Farmacia Hospitalaria.

Tradicionalmente, estas estructuras han dedicado una parte importante de sus esfuerzos a evaluar medicamentos antes de incorporarlos a la práctica asistencial.

Gras consideró que será necesario reforzar también la evaluación posterior, utilizando los resultados obtenidos durante la atención real a los pacientes.

La evaluación no termina cuando se financia un medicamento

Los tratamientos pueden generar nueva información sobre su efectividad, seguridad y utilización después de comenzar a emplearse en el sistema sanitario.

El seguimiento permite identificar aspectos que no siempre pueden conocerse completamente durante los estudios iniciales.

Para aprovechar estos resultados, los hospitales necesitan procedimientos de registro y análisis que sean sostenibles para sus profesionales.

El futuro de las terapias avanzadas depende de una mejor coordinación

El debate celebrado durante el Congreso de la SEFH mostró que la incorporación de terapias avanzadas exige cambios que van más allá de la disponibilidad de nuevos medicamentos.

Los expertos señalaron la necesidad de simplificar los acuerdos económicos, establecer indicadores comparables, compartir información clínica y adaptar los procedimientos hospitalarios.

También destacaron el papel de la farmacia hospitalaria y la importancia de evaluar los resultados después de administrar los tratamientos.

Estas propuestas representan líneas de mejora planteadas por los participantes y no deben confundirse con reformas regulatorias ya aprobadas.

¿Qué son los medicamentos de terapias avanzadas?

Son medicamentos basados en tecnologías como la terapia génica, la terapia celular o la ingeniería de tejidos, utilizados para determinadas indicaciones médicas bajo regulación específica.

¿Qué propone Elena Gras para mejorar su financiación?

Simplificar los acuerdos basados en resultados, utilizar indicadores homogéneos y mejorar los sistemas de información clínica.

¿Qué significa financiar medicamentos por resultados?

Significa establecer determinadas condiciones económicas vinculadas a resultados clínicos definidos previamente y evaluados durante el seguimiento del tratamiento.

¿Por qué es importante recopilar datos clínicos?

Porque permiten comprobar la evolución de los pacientes, evaluar tratamientos y orientar decisiones sanitarias posteriores.

¿Qué es Valtermed?

Es un sistema de información utilizado en España para registrar y evaluar resultados en salud de determinados medicamentos.

¿Qué son las terapias CAR-T?

Son tratamientos que utilizan linfocitos T modificados para reconocer determinadas células tumorales. Se emplean en indicaciones específicas, principalmente hematológicas.

¿Qué consiguió el proyecto OptiCAR-T?

Según la experiencia presentada durante el congreso, el proyecto identificó mejoras organizativas que permitieron reducir seis días en el proceso asistencial analizado.

¿Qué hospitales valencianos cuentan con unidades CAR-T?

El Hospital La Fe y el Hospital Clínico Universitario de Valencia, según la información presentada por la Generalitat Valenciana durante el encuentro.

¿Qué papel desempeña la farmacia hospitalaria?

Participa en la gestión, evaluación, preparación y seguimiento de medicamentos, además de contribuir a proyectos de investigación y desarrollo de terapias avanzadas.

¿Las propuestas anunciadas ya son obligatorias para todos los hospitales?

No. Se trata de recomendaciones y planteamientos formulados durante un debate profesional sobre posibles mejoras del sistema.