España afronta retos en la financiación de medicamentos
Expertos sanitarios alertan de dificultades para aplicar el valor clínico de los medicamentos a su financiación y compra en hospitales españoles. IBTimes ES

La financiación de medicamentos en España continúa enfrentándose a importantes desafíos relacionados con la evaluación de su eficacia, el coste de los tratamientos y los resultados obtenidos por los pacientes. Aunque existen herramientas para analizar el valor de las terapias, especialistas en economía de la salud consideran que sus conclusiones todavía no se incorporan de forma suficientemente clara a las decisiones económicas del sistema sanitario.

Esta problemática fue analizada durante el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), celebrado en Gran Canaria, donde expertos en evaluación sanitaria y gestión hospitalaria debatieron sobre la necesidad de mejorar los mecanismos de financiación y adquisición de medicamentos.

La financiación farmacéutica necesita criterios más transparentes

Uno de los principales problemas identificados durante el encuentro fue la dificultad para determinar qué factores influyen realmente en la decisión de financiar un tratamiento.

Laura Vallejo Torres, catedrática de Economía de la Salud de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, explicó que las resoluciones administrativas pueden mencionar criterios generales sin identificar claramente cuál ha sido determinante.

Entre los elementos que se consideran habitualmente se encuentran el beneficio terapéutico, la relación entre coste y efectividad, la gravedad de la enfermedad y el impacto económico sobre el presupuesto sanitario.

Un estudio revela una limitada conexión entre evaluación y financiación

Durante su intervención, Vallejo presentó los resultados de una investigación sobre 477 indicaciones terapéuticas que contaban con decisiones de financiación documentadas.

De ese conjunto, 253 indicaciones pudieron relacionarse con informes de evaluación. Sin embargo, solamente el 9 % de las decisiones mencionaba expresamente uno de estos informes.

Además, únicamente en el 21 % de los informes analizados se identificaron referencias a los criterios utilizados para decidir.

Estos resultados fueron presentados como evidencia de que todavía existen dificultades para establecer una relación verificable entre las evaluaciones técnicas y las resoluciones económicas.

El valor terapéutico influye en las decisiones sobre medicamentos

El estudio también identificó asociaciones entre determinados factores y las decisiones adoptadas por las autoridades sanitarias.

La gravedad de la enfermedad y el valor terapéutico se relacionaron con decisiones favorables de financiación. Por el contrario, el impacto presupuestario y la disponibilidad de alternativas de menor precio se asociaron con decisiones negativas.

Según los resultados expuestos, la innovación no apareció como criterio identificado en las decisiones examinadas.

La innovación médica no siempre determina la financiación

El desarrollo de un medicamento innovador puede representar un avance científico importante, pero su incorporación a la financiación pública exige valorar otros aspectos.

Entre ellos destacan la magnitud del beneficio clínico, la seguridad del tratamiento, las alternativas existentes y los recursos económicos necesarios para atender a los pacientes.

Los especialistas plantearon que estos factores deberían estar mejor definidos y conectados con los informes técnicos para facilitar decisiones más transparentes.

España debate cómo evaluar el coste y la efectividad de los tratamientos

Otro asunto destacado durante el congreso fue la ausencia de un umbral oficial explícito de coste-efectividad en España.

Este tipo de referencia económica permite comparar el coste adicional de un tratamiento con los beneficios sanitarios que proporciona frente a otras alternativas.

Vallejo consideró que la falta de una cifra pública no implica necesariamente que los organismos financiadores carezcan de referencias cuantitativas internas.

No obstante, esta posibilidad fue planteada como una interpretación de la especialista y no como una confirmación oficial sobre los procedimientos del Ministerio de Sanidad.

La evaluación económica debe considerar diferentes factores

Los análisis de coste-efectividad ayudan a determinar si los beneficios de una intervención justifican los recursos que requiere.

Sin embargo, los expertos señalaron que una decisión de financiación también puede involucrar aspectos sociales, necesidades médicas no cubiertas, autonomía de los pacientes y sostenibilidad del sistema.

Por ello, defendieron la importancia de desarrollar métodos que permitan incorporar estas dimensiones sin reducir las decisiones exclusivamente al coste económico.

Los resultados comunicados por los pacientes adquieren importancia

Borja García López, investigador principal del Grupo de Atención Sanitaria Basada en Valor del Instituto Biosistemak, destacó la necesidad de ampliar las herramientas utilizadas para medir los beneficios de los tratamientos.

Tradicionalmente, las evaluaciones económicas han empleado indicadores como los años de vida ajustados por calidad, conocidos como AVAC.

Este indicador combina la duración de la vida con una estimación de su calidad y permite comparar diferentes intervenciones sanitarias.

Qué son los indicadores PROMs y PREMs

Entre las herramientas propuestas para complementar las evaluaciones se encuentran los PROMs, que recogen resultados de salud comunicados directamente por los pacientes, y los PREMs, que analizan su experiencia durante la atención sanitaria.

Estas medidas pueden aportar información sobre síntomas, bienestar, limitaciones funcionales y percepción de los servicios recibidos.

García explicó que combinar diferentes indicadores podría ayudar a identificar beneficios que no siempre aparecen reflejados en las mediciones tradicionales.

Medir resultados clínicos no equivale necesariamente a medir valor

Uno de los mensajes centrales de la intervención de García fue la necesidad de diferenciar los resultados sanitarios del valor económico y asistencial de una intervención.

Un tratamiento puede producir mejoras clínicas relevantes, pero para conocer su valor también es necesario analizar los recursos utilizados para obtener esos beneficios.

Esto exige disponer de información fiable sobre costes, seguimiento de pacientes y resultados a lo largo del proceso asistencial.

Las dificultades para recopilar información sanitaria

Los expertos señalaron que la falta de datos estructurados y las diferencias entre sistemas informáticos complican la comparación de tratamientos y la evaluación de su impacto real.

También advirtieron de que numerosas iniciativas de atención basada en valor continúan limitadas a proyectos piloto, sin integrarse de manera generalizada en la actividad habitual de los hospitales.

La aplicación práctica de estas herramientas requiere mejorar la calidad de la información y establecer mecanismos que permitan utilizarla en decisiones de gestión.

Valtermed presenta desafíos para el seguimiento de tratamientos

La plataforma Valtermed fue otro de los asuntos examinados durante el encuentro. Esta herramienta está relacionada con el seguimiento de resultados en salud de determinados medicamentos dentro del Sistema Nacional de Salud.

Los especialistas identificaron dificultades vinculadas a la interoperabilidad, la disponibilidad de datos y su utilización para comprobar el cumplimiento de acuerdos de financiación basados en resultados.

Los farmacéuticos hospitalarios afrontan una mayor carga administrativa

García advirtió de que los procedimientos de registro de información pueden incrementar las responsabilidades administrativas de los farmacéuticos hospitalarios.

Vallejo coincidió en la necesidad de proporcionar recursos humanos y tecnológicos adecuados para evitar que la implantación de nuevos sistemas dependa exclusivamente del esfuerzo adicional de estos profesionales.

El objetivo sería conseguir que las herramientas de evaluación aporten información útil sin dificultar las tareas asistenciales habituales.

Los hospitales encuentran obstáculos para comprar medicamentos

La gestión de las compras farmacéuticas también fue abordada durante la mesa de debate.

Luis Márquez Llabrés, director de Gestión del Complejo Universitario Insular Materno-Infantil de Gran Canaria, explicó que los centros hospitalarios afrontan dificultades para supervisar y ejecutar determinadas condiciones económicas acordadas para los medicamentos.

Entre ellas figuran los contratos de precio-volumen, los límites máximos de gasto y los mecanismos de pago vinculados a los resultados clínicos.

La contratación pública plantea dificultades administrativas

Márquez señaló que algunos procedimientos previstos en la Ley de Contratos del Sector Público resultan complejos cuando se trata de medicamentos exclusivos que solamente pueden adquirirse a un proveedor.

En estos casos, los hospitales deben cumplir exigencias administrativas incluso cuando determinadas condiciones económicas ya han sido negociadas por la Administración.

También destacó las dificultades para adaptar los contratos a situaciones de urgencia asistencial, cambios en el consumo o incorporación de nuevos tratamientos.

La gestión hospitalaria busca modelos de compra más eficientes

Entre las alternativas planteadas durante el congreso se encuentran mejorar la planificación de las adquisiciones, utilizar mecanismos de contratación agregada y fortalecer la coordinación entre los servicios de farmacia, los departamentos económicos y los equipos jurídicos.

Asimismo, se propuso estudiar fórmulas de contratación relacionadas con la innovación y desarrollar sistemas de información que faciliten el seguimiento de los acuerdos económicos.

Los pagos por resultados requieren información fiable

Los acuerdos de pago por resultados buscan vincular determinadas condiciones económicas de un medicamento con los beneficios clínicos que produce.

Para que estos mecanismos funcionen, los hospitales necesitan indicadores claros, datos verificables y procedimientos que permitan evaluar si se han alcanzado