El Hospital Miguel Servet usa IA para vigilar la insuficiencia
El Hospital Miguel Servet de Zaragoza refuerza el seguimiento de pacientes con insuficiencia cardíaca mediante inteligencia artificial para detectar alertas y prevenir reingresos. IBTimes ES

El Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza ha puesto en marcha una Unidad de Insuficiencia Cardíaca Comunitaria que utiliza herramientas de inteligencia artificial para mejorar el seguimiento de los pacientes y prevenir complicaciones. El proyecto busca ofrecer una atención más cercana después del alta hospitalaria, detectar posibles señales de alarma y reducir los reingresos.

La iniciativa combina el trabajo de especialistas médicos con una herramienta conversacional llamada Lola, que permite mantener el contacto con los pacientes en sus domicilios. Desde su puesta en marcha en febrero de 2026, el sistema ha realizado el seguimiento de más de 400 personas con insuficiencia cardíaca, según la información difundida por el Gobierno de Aragón.

El modelo se basa en la coordinación entre Cardiología, Medicina Interna, Enfermería, Atención Primaria, Trabajo Social y Farmacia. La colaboración entre estos profesionales pretende facilitar una atención integral, especialmente para quienes presentan otras enfermedades además de la insuficiencia cardíaca.

Cómo funciona la inteligencia artificial Lola

Lola es una asistente conversacional basada en inteligencia artificial que mantiene el contacto con los pacientes desde sus hogares. A través de conversaciones estructuradas, ayuda a identificar posibles síntomas o cambios que podrían indicar un empeoramiento de la enfermedad.

Cuando el sistema detecta señales que requieren atención, genera alertas para que el equipo de Enfermería las revise. Los profesionales valoran la situación y, si es necesario, contactan con el paciente para determinar qué medidas deben adoptarse.

La tecnología no sustituye la evaluación clínica ni toma por sí sola todas las decisiones asistenciales. Su función es apoyar la vigilancia a distancia y facilitar que los profesionales puedan identificar antes las situaciones que requieren una valoración médica.

Este seguimiento complementa las consultas presenciales y resulta especialmente relevante después de una hospitalización, cuando es importante controlar la evolución del paciente y detectar posibles complicaciones.

El objetivo es prevenir hospitalizaciones y reingresos

La insuficiencia cardíaca es una enfermedad crónica que aparece cuando el corazón no consigue bombear sangre de manera suficientemente eficaz para cubrir las necesidades del organismo. Puede requerir un seguimiento continuado y tratamientos adaptados a la evolución de cada paciente.

Cuando la enfermedad se descompensa, el estado de salud puede empeorar y ser necesaria una atención urgente o una nueva hospitalización. Por ello, identificar señales de alerta a tiempo es uno de los principales objetivos de la unidad del Hospital Miguel Servet.

Charo Ortas, jefa del Servicio de Cardiología del hospital, ha destacado la importancia de anticiparse a las descompensaciones y acercar la atención sanitaria al domicilio de los pacientes. La intención es que las personas puedan mantener una mejor calidad de vida sin depender de visitas hospitalarias evitables.

El seguimiento mediante Lola permite añadir una vía de contacto entre las consultas y la atención cotidiana. No obstante, la prevención de los reingresos depende también de la evaluación médica, la adherencia al tratamiento y la coordinación entre los profesionales sanitarios.

Una unidad que conecta el hospital con Atención Primaria

Uno de los elementos centrales del proyecto es la coordinación entre la atención hospitalaria y los centros de salud. La nueva unidad trabaja de manera conjunta con Cardiología y Medicina Interna, además de colaborar con los médicos de familia y otros profesionales implicados en el cuidado de los pacientes.

Esta cooperación es importante porque muchas personas con insuficiencia cardíaca son mayores y presentan varias enfermedades al mismo tiempo. Su seguimiento puede involucrar a diferentes especialistas, por lo que una comunicación adecuada ayuda a reducir duplicidades y a coordinar mejor las decisiones clínicas.

Mónica Salazar, médica del Centro de Salud Sagasta-Ruiseñores, ha subrayado la importancia de mejorar los canales de comunicación entre los profesionales y establecer protocolos que favorezcan la coordinación diaria.

El propósito es que el paciente disponga de una ruta asistencial clara después del alta, con seguimiento continuado y una mejor conexión entre los servicios que participan en su atención.

Un equipo multidisciplinar para atender al paciente de forma integral

La Unidad de Insuficiencia Cardíaca Comunitaria reúne a profesionales de distintas áreas para abordar tanto la enfermedad cardíaca como otros problemas de salud que puedan presentar los pacientes.

Entre los profesionales que participan se encuentran:

  • Cardiólogos, responsables de la valoración especializada de la enfermedad cardíaca.
  • Especialistas en Medicina Interna, que contribuyen al abordaje de enfermedades asociadas.
  • Personal de Enfermería, encargado de revisar alertas y mantener el seguimiento clínico.
  • Médicos de Atención Primaria, que colaboran en la continuidad de los cuidados.
  • Profesionales de Trabajo Social y Farmacia, que aportan apoyo en las necesidades sociales y relacionadas con la medicación.

La unidad está situada en la séptima planta del Hospital Universitario Miguel Servet y dispone de consultas específicas, hospital de día y personal de Enfermería para el seguimiento continuado.

Su actividad comenzó en febrero y se está desarrollando progresivamente. El modelo es una iniciativa pionera en Aragón por su enfoque comunitario y la integración de herramientas de inteligencia artificial en el seguimiento de pacientes con insuficiencia cardíaca.

La inteligencia artificial gana espacio en la atención sanitaria

La experiencia del Hospital Miguel Servet muestra cómo la inteligencia artificial puede utilizarse para apoyar tareas de seguimiento y facilitar la comunicación entre los pacientes y los equipos sanitarios.

En enfermedades crónicas que requieren vigilancia continua, estas herramientas pueden ayudar a organizar la información, identificar posibles señales de alerta y orientar la atención hacia los casos que necesitan una valoración más rápida.

Sin embargo, su utilidad depende de que los sistemas estén integrados en protocolos clínicos claros y de que las alertas sean revisadas por profesionales. También es importante garantizar la protección de los datos personales y que los pacientes sepan cómo funciona la herramienta y a quién deben acudir ante una urgencia.

En el caso de Lola, la inteligencia artificial forma parte de un modelo asistencial más amplio: la tecnología se combina con el trabajo del personal sanitario y con la coordinación entre el hospital y los centros de salud.

Una iniciativa para mejorar la calidad de vida de los pacientes

La nueva unidad aspira a que las personas con insuficiencia cardíaca reciban un seguimiento más continuo y coordinado después de abandonar el hospital. La detección precoz de señales de empeoramiento puede facilitar una valoración oportuna y contribuir a evitar algunas complicaciones.

El proyecto también pone el foco en las necesidades de los pacientes que conviven con varias enfermedades y requieren la intervención de distintos profesionales. En estos casos, una atención integral puede facilitar la continuidad de los cuidados y mejorar la organización de los tratamientos.

La experiencia acumulada con más de 400 pacientes desde febrero permitirá seguir desarrollando el modelo. Para evaluar sus resultados será importante observar su impacto en los reingresos, la detección de descompensaciones, la continuidad asistencial y la calidad de vida.

¿Qué hospital utiliza inteligencia artificial para seguir a pacientes con insuficiencia cardíaca?

El Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, en Aragón, ha incorporado inteligencia artificial a su Unidad de Insuficiencia Cardíaca Comunitaria.

¿Cómo se llama la herramienta de inteligencia artificial?

La herramienta se llama Lola. Es una asistente conversacional que ayuda a detectar posibles señales de empeoramiento mediante el contacto con los pacientes en sus domicilios.

¿Cuántos pacientes ha seguido Lola?

Según la información publicada el 20 de octubre de 2026, Lola había realizado el seguimiento de más de 400 pacientes desde su puesta en marcha en febrero de ese año.

¿La inteligencia artificial sustituye a los médicos?

No. Lola apoya el seguimiento y genera alertas que revisa el equipo de Enfermería. La valoración clínica y las decisiones sobre la atención corresponden a los profesionales sanitarios.

¿Qué busca conseguir la nueva unidad?

Sus objetivos incluyen detectar de forma temprana posibles descompensaciones, mejorar la coordinación asistencial y reducir las hospitalizaciones y los reingresos evitables.

¿Qué profesionales participan en el proyecto?

Participan profesionales de Cardiología, Medicina Interna, Enfermería, Atención Primaria, Trabajo Social y Farmacia, entre otras áreas que pueden incorporarse al modelo.

Conclusión

El Hospital Miguel Servet de Zaragoza refuerza el seguimiento de la insuficiencia cardíaca con una unidad que combina inteligencia artificial, atención domiciliaria y coordinación entre profesionales. La herramienta Lola ayuda a identificar posibles señales de alerta, mientras el personal sanitario evalúa cada situación y decide cómo actuar. La iniciativa busca prevenir complicaciones, reducir reingresos evitables y mejorar la continuidad asistencial de las personas con esta enfermedad crónica.