IA en medicina: España defiende el criterio clínico
Un experto español advierte que la inteligencia artificial debe apoyar el diagnóstico médico, sin sustituir el criterio profesional ni asumir decisiones clínicas. IBTimes ES

La inteligencia artificial (IA) está transformando el sector sanitario gracias a su capacidad para analizar grandes volúmenes de información y ayudar a los profesionales en diferentes etapas de la atención médica. Sin embargo, su papel en la toma de decisiones clínicas continúa generando debate entre especialistas de ambos lados del Atlántico.

El médico español José Antonio Trujillo, experto en inteligencia artificial aplicada a la salud, ha cuestionado el planteamiento defendido por Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos. El especialista considera que utilizar la IA como apoyo médico puede aportar beneficios, pero advierte de los riesgos de otorgarle la responsabilidad de decidir sobre los pacientes.

El debate sobre la inteligencia artificial en la medicina estadounidense

La controversia surgió después de que Kennedy defendiera el potencial de la IA para ofrecer segundas opiniones médicas mejor informadas que las de los profesionales sanitarios. Sus declaraciones se produjeron durante la cumbre Make America Healthy Again (MAHA), celebrada en Washington.

El secretario estadounidense destacó la capacidad de estas herramientas para examinar historiales clínicos extensos y revisar recomendaciones médicas. Desde esta perspectiva, la tecnología podría ayudar a detectar información que no se haya considerado durante una consulta.

Trujillo, sin embargo, sostiene que procesar información y asumir una decisión clínica son tareas diferentes. A su juicio, la inteligencia artificial debe complementar la experiencia del médico, no reemplazar su criterio ni asumir la responsabilidad que implica decidir sobre un tratamiento.

La IA puede ayudar a mejorar el diagnóstico médico

El especialista reconoce que la inteligencia artificial ofrece oportunidades importantes para la práctica clínica. Su capacidad para analizar datos y relacionar información procedente de distintas fuentes puede facilitar el trabajo de los profesionales sanitarios.

Apoyo para identificar posibles diagnósticos

Entre sus aplicaciones se encuentra la elaboración de diagnósticos diferenciales, es decir, la identificación de distintas enfermedades que podrían explicar los síntomas de un paciente. La herramienta también puede ayudar a revisar antecedentes clínicos, localizar información relevante y advertir sobre aspectos que podrían pasar inadvertidos.

Estas funciones pueden resultar útiles cuando el médico necesita integrar numerosos datos para orientar una evaluación. No obstante, las respuestas generadas por la IA deben contrastarse con la información clínica, la evidencia disponible y las características particulares de cada persona.

La tecnología como complemento del profesional

El enfoque defendido por Trujillo sitúa al médico como responsable de interpretar los resultados y decidir cómo utilizarlos en la atención del paciente. De este modo, la inteligencia artificial puede contribuir al análisis sin convertirse en una autoridad automática sobre el diagnóstico o el tratamiento.

La utilidad de estas herramientas dependerá de su fiabilidad, de la calidad de los datos utilizados y de la capacidad de los profesionales para comprender sus limitaciones.

Por qué procesar información no equivale a tomar decisiones clínicas

Una de las principales diferencias entre la capacidad de cálculo de una IA y el juicio médico está en la responsabilidad asociada a las decisiones. Un sistema puede comparar datos y producir recomendaciones, pero su resultado necesita interpretarse dentro del contexto clínico de cada paciente.

La atención sanitaria requiere valorar síntomas, antecedentes, posibles riesgos, preferencias del paciente y circunstancias que no siempre quedan reflejadas por completo en los registros digitales. Por eso, una respuesta técnicamente convincente no garantiza por sí sola que una recomendación sea apropiada para una situación concreta.

La supervisión humana sigue siendo fundamental

La supervisión de los profesionales permite revisar las recomendaciones de la herramienta, detectar posibles errores y decidir si la información es pertinente para el caso. También ayuda a evitar que una respuesta automatizada se acepte sin una evaluación independiente.

Para incorporar la IA de forma responsable, los centros sanitarios necesitan evaluar las herramientas que utilizan, formar a sus equipos y establecer procedimientos claros sobre cuándo confiar en sus resultados y cuándo cuestionarlos.

Los retos de integrar la IA en los sistemas sanitarios

La expansión de la inteligencia artificial en medicina plantea desafíos relacionados con la seguridad, la calidad de los datos, la transparencia de los sistemas y la protección de la información de los pacientes.

También es necesario comprobar que las herramientas funcionan adecuadamente en distintos grupos de población y contextos asistenciales. Un sistema que ofrece buenos resultados en un entorno específico no necesariamente tendrá el mismo rendimiento en todos los hospitales o para todos los pacientes.

Innovación sin perder la responsabilidad profesional

El desafío para los sistemas sanitarios consiste en aprovechar las posibilidades de la IA sin debilitar la supervisión médica. La tecnología puede acelerar tareas y facilitar el acceso al conocimiento, pero sus resultados deben evaluarse con criterios clínicos y mantenerse bajo una supervisión adecuada.

El planteamiento de Trujillo no rechaza la innovación tecnológica. Defiende, más bien, una incorporación que fortalezca el trabajo de los profesionales y mantenga clara la responsabilidad sobre las decisiones que afectan a la salud.

¿Qué debate existe sobre la IA en medicina en Estados Unidos?

El debate se intensificó después de que Robert F. Kennedy Jr. defendiera la capacidad de la inteligencia artificial para ofrecer segundas opiniones médicas. El especialista español José Antonio Trujillo cuestiona que esa capacidad de análisis se confunda con la responsabilidad de decidir clínicamente.

¿Cómo puede ayudar la inteligencia artificial a los médicos?

Puede analizar grandes cantidades de información, revisar antecedentes, apoyar la elaboración de diagnósticos diferenciales y señalar datos relevantes para la evaluación clínica.

¿La inteligencia artificial puede sustituir el criterio del médico?

Según la postura defendida por Trujillo, la IA debe complementar el criterio profesional y no sustituir la evaluación clínica ni la responsabilidad del médico.

¿Cuáles son los riesgos de utilizar IA en medicina?

Entre los riesgos que deben evaluarse figuran los errores en sus respuestas, las limitaciones de los datos, los posibles sesgos y la utilización de recomendaciones sin una supervisión profesional adecuada.

¿Qué se necesita para utilizar la IA de forma responsable en salud?

Es importante validar las herramientas, proteger los datos de los pacientes, formar a los profesionales y establecer mecanismos de supervisión que permitan revisar o rechazar las recomendaciones generadas por los sistemas.