Los Gemelos Digitales Ganan Terreno en la Industria Naval
La tecnología permite simular operaciones y anticipar fallos, aunque expertos advierten del consumo energético de la digitalización y del riesgo del tecnooptimismo.

Qué son los gemelos digitales y qué prometen
Un gemelo digital es una representación virtual de una instalación o un sistema físico —una fábrica, un barco, una red de reparto— que permite simular su comportamiento, anticipar fallos y probar escenarios antes de intervenir en la realidad, ahorrando así recursos. La tecnología fue analizada este 22 de septiembre en el V Observatorio ODS, celebrado en el CaixaForum de Madrid bajo el título "DiagnósticODS: estrategia y emergencia en la era de la IA", según recogió El Español. En una mesa moderada por la redactora de Enclave Inés Sánchez-Manjavacas participaron Antonio Preckler Galguera, director técnico y de Control de Pymar, y María Prado, coordinadora del área de Clima, Energía y Movilidad de Greenpeace España.
La apuesta del naval por la competitividad
Preckler explicó que la industria naval, al ser un sector maduro y de grandes inversiones, necesita retornos claros antes de adoptar nuevas tecnologías, y que su primer objetivo es ganar competitividad en un mercado ya exigente, según recoge El Español. Con la sensorización de una planta y el uso de gemelos digitales, señaló, es posible reducir los recorridos críticos de un buque, disminuir costes y carga de trabajo, y con ello lograr también un menor impacto ambiental. Para Preckler, el sector maneja una visión dual que combina competitividad y sostenibilidad, y defendió que no existe "un caballo ganador" único en la transición naval, sino una combinación de electrificación, combustibles alternativos, buques duales, baterías híbridas y sistemas de propulsión eólica.
La advertencia de Greenpeace frente al "tecnooptimismo"
María Prado matizó ese entusiasmo. Según explicó, citada por El Español, el riesgo existe porque el modelo de crecimiento actual resulta incompatible con un planeta de recursos limitados, y advirtió de que "digitalizar no es descarbonizar": ganar eficiencia en el transporte de mercancías no sirve de nada, apuntó, si ese ahorro se traduce en un aumento del volumen total transportado. Prado insistió en que el debate pendiente es el de la suficiencia, es decir, cuánto es realmente necesario producir y consumir, y defendió reducir el transporte, acortar las cadenas de suministro y transformar el sistema de movilidad para no superar el límite de 1,5 grados de calentamiento global.
El coste energético de la propia digitalización
La conversación también abordó una paradoja: crear gemelos digitales y procesar grandes volúmenes de datos requiere infraestructuras, servidores y electricidad. Preckler advirtió, según El Español, que si esa electricidad no procede de fuentes limpias, las emisiones no desaparecen, sino que simplemente dejan de ser locales para volverse globales. Prado, por su parte, vinculó la posibilidad de un sistema eléctrico plenamente renovable al cierre definitivo del gas.
El encuentro se enmarcó en un contexto en el que, según los datos citados en el debate, el transporte por carretera y la industria pesada concentran en España cerca del 34% y el 20% de las emisiones de CO₂, respectivamente. Ambos ponentes coincidieron en que la descarbonización del sector naval requerirá, además de la tecnología, la implicación conjunta de grandes empresas y proveedores auxiliares.





















