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A Madrid Metro security guard cordons off the entrance to the metro station at the Puerta del Sol square as protestors continue with their protest camp in Madrid on October 16, 2026. OSCAR DEL POZO / AFP via Getty Images

La Comunidad de Madrid ordena el cierre indefinido de la estación tras detectar gases y un posible riesgo biológico, mientras Cercanías sigue funcionando y Delegación del Gobierno no ordena retirar las tiendas

La estación de Metro de Sol permanecerá cerrada por tiempo indefinido después de que la Comunidad de Madrid detectara problemas de salubridad en sus instalaciones, que atribuye a los residuos acumulados durante la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol. El Gobierno regional reclama el desalojo de los manifestantes para poder realizar una limpieza y desinfección que, según sostiene, necesita ejecutarse desde la superficie de la plaza.

El cierre se decidió este viernes tras conocerse los resultados de un informe técnico que alertaba de la presencia de gases tóxicos en los pozos y accesos de ventilación del suburbano. Según la documentación de Metro, los gases estarían relacionados con la acumulación de orines, excrementos y otros residuos orgánicos.

Otro informe sobre las condiciones higiénicas de la estación advierte de un posible riesgo biológico y señala que la contaminación habría alcanzado zonas de trabajo y espacios utilizados por los viajeros. La Comunidad considera que la situación requiere una intervención urgente y prevé realizar trabajos de limpieza, desinfección y tratamiento químico.

La reapertura depende de una limpieza desde la plaza

Aunque inicialmente se planteó un cierre temporal para llevar a cabo las tareas de limpieza, la Consejería de Transportes terminó confirmando que la estación no volverá a abrir hasta que puedan realizarse los trabajos necesarios desde la superficie.

La Comunidad sostiene que para intervenir en los puntos afectados necesita despejar la zona ocupada por las tiendas de campaña. Por ello, ha vuelto a reclamar al delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, que actúe para poner fin a la acampada, que el Ejecutivo regional califica de ilegal.

Por ahora, la Delegación del Gobierno no ha ordenado el desalojo. Mientras continúa el desacuerdo entre ambas administraciones, la estación de Metro permanece cerrada, pero los trenes de Cercanías siguen circulando con normalidad.

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, defendió la decisión durante una entrevista en esRadio y aseguró que las instalaciones presentan condiciones insalubres. También afirmó que la clausura respondía a peticiones relacionadas con la prevención de riesgos laborales y los sindicatos.

Sin embargo, las organizaciones sindicales niegan haber solicitado el cierre de la estación, por lo que existe una discrepancia sobre quién reclamó inicialmente esta medida.

Un detenido por amenazar presuntamente con una navaja

La tensión en la acampada también dejó un incidente durante la madrugada del viernes. La Policía Nacional detuvo a un hombre de 61 años acusado de amenazar presuntamente con una navaja a una de las coordinadoras de la protesta.

Según fuentes policiales, los hechos ocurrieron alrededor de las 2.30 horas. La coordinadora se habría acercado al lugar del que procedía un ruido elevado y, poco después, la joven que presenció la escena vio cómo la mujer salía corriendo entre las tiendas mientras el sospechoso la perseguía con una navaja. El hombre también le habría arrojado una cerveza.

La intervención policial terminó con la detención del hombre. El episodio se produjo en medio de las tensiones que rodean la permanencia de los manifestantes en la plaza y el enfrentamiento entre la Comunidad de Madrid y la Delegación del Gobierno sobre cómo actuar ante la acampada.

Por el momento, el cierre de Metro Sol sigue sin fecha de finalización. La reapertura queda supeditada a que puedan realizarse las actuaciones sanitarias que reclama el Gobierno regional.