Grupos ultras increpan a los manifestantes de la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol
Grupos vinculados a la extrema derecha increparon a los participantes de una acampada por la vivienda, mientras la Policía separó a ambos sectores.

La tensión estalló en Madrid tras el desfile del 12 de octubre, cuando decenas de personas vinculadas a la extrema derecha se acercaron a la protesta. La Policía desplegó un cordón para separar a ambos grupos y se produjeron varias detenciones.
La celebración de la Fiesta Nacional dejó escenas de tensión en la Puerta del Sol de Madrid. Al término del desfile militar del 12 de octubre, decenas de personas vinculadas a la extrema derecha se desplazaron hasta la plaza para increpar a los participantes de la acampada ciudadana por la vivienda e intentar interrumpir la protesta.
Las imágenes difundidas en redes sociales y los testimonios recogidos en el lugar muestran enfrentamientos verbales, provocaciones y exhibición de simbología fascista. Algunos de los concentrados realizaron saludos fascistas y corearon consignas contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Ante la presión, los participantes de la acampada se organizaron para proteger el espacio mediante cordones de seguridad y una cadena humana. Al grito de "Aquí están los antifascistas", los manifestantes trataron de impedir que los grupos ultras irrumpieran en el recinto. La presencia de personas mayores en primera línea también llamó la atención en las redes sociales.
"Ya ves cómo están, quieren tumbar la acampada. Son tan pobres que solo saben decir "fuera Pedro Sánchez". La mayoría son unos ignorantes, pobrecitos, me dan hasta pena", afirmó una mujer que participaba en la cadena humana ante las cámaras del programa Mañaneros, de RTVE.
Intervención policial y nuevas amenazas de cara al 25 de octubre
La escalada de tensión llevó a la Policía Nacional a establecer un cordón de seguridad para mantener separados a los dos grupos. Según informó EFE, los incidentes denunciados por los participantes de la acampada motivaron la intervención de los agentes y terminaron con varias detenciones.
Entre los concentrados había numerosos jóvenes que rodearon la plaza mientras entonaban el Cara al sol y coreaban consignas como "Ceuta no se vende". También exhibieron banderas de la Falange, símbolos carlistas y otras enseñas descritas como inconstitucionales.
A la concentración se sumó Lola Guzmán, líder de la plataforma ganadera 6F, que aprovechó la ocasión para advertir sobre el paso de los rebaños previsto para el 25 de octubre, durante la Fiesta de la Trashumancia. Guzmán recordó que la Puerta del Sol forma parte de una cañada real y lanzó un mensaje a los acampados: "Las ovejas tienen que pasar por aquí y ellos se tienen que quitar".
Críticas al dispositivo policial desde ambos sectores
Los incidentes abrieron un nuevo frente de polémica en la red social X, donde usuarios de distintas posiciones políticas cuestionaron la actuación de las fuerzas de seguridad.
Simpatizantes de la acampada y perfiles vinculados a la izquierda denunciaron una supuesta permisividad policial ante la exhibición de simbología nazi. También reprocharon a los agentes que no actuaran con mayor contundencia contra quienes, a su juicio, acudieron a boicotear la protesta. Algunos usuarios atribuyeron la movilización de estos grupos a los discursos de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
Desde el otro extremo político, asistentes a los actos institucionales y simpatizantes de la derecha acusaron al Ministerio del Interior de restringir el acceso a la plaza a ciudadanos que portaban banderas españolas, mientras protegía la acampada, a la que calificaron de "ilegal" y de "ultraizquierda".
La Puerta del Sol, uno de los puntos centrales de la jornada festiva, se convirtió así en escenario de un enfrentamiento político que dejó acusaciones cruzadas sobre la actuación policial y el derecho a ocupar el espacio público.

