La muerte de Maricarmen irrumpe en la campaña y reabre la batalla política por la vivienda
Sánchez, PSOE, Podemos y Vox reivindican o cuestionan políticamente su caso, mientras Feijóo pide respeto y evitar su utilización electoral.

Sánchez, PSOE, Podemos y Vox reaccionan al fallecimiento de la anciana tras su desahucio, mientras Feijóo pide respeto y evitar su utilización política
La muerte de Maricarmen Abascal, la mujer cuyo desahucio provocó movilizaciones en distintos puntos de España, ha vuelto a colocar la crisis de la vivienda en el centro del debate político. Su fallecimiento, comunicado por el Sindicato de Inquilinas, ha provocado reacciones de los principales partidos cuando apenas quedan unas semanas para las elecciones generales del 29 de noviembre.
El primero en pronunciarse fue el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que trasladó sus condolencias a la familia poco después de conocerse la noticia. El PSOE también reivindicó la figura de Maricarmen y aseguró que su "lucha contra la injusticia y la especulación no será en vano".
El Sindicato de Inquilinas, que había encabezado buena parte de las movilizaciones posteriores al desahucio, recordó a la anciana como uno de los rostros de las protestas por el acceso a la vivienda.
Del desahucio al símbolo de las protestas
Maricarmen permanecía ingresada en el Hospital Gregorio Marañón desde el 23 de septiembre, cuando fue trasladada en camilla desde su vivienda de la calle Alcalde Sainz de Baranda después de ejecutarse la orden de lanzamiento.
El desahucio se produjo pese a la presencia de decenas de activistas que habían acudido para intentar impedirlo. Desde entonces, su caso se convirtió en uno de los principales símbolos de las movilizaciones por la vivienda, incluida la acampada instalada en la Puerta del Sol.
"Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro", es una de las frases que el Sindicato de Inquilinas atribuye a Maricarmen y que la organización ha recuperado tras su fallecimiento.
Su historia también había entrado en las últimas semanas en la agenda institucional. Finalmente, su representación legal alcanzó un acuerdo con Urbagestión, propietaria del inmueble, para facilitar su regreso a la vivienda.
El pacto, mediado por la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS Madrid), contemplaba un nuevo contrato de ocho años y una renta limitada al 30% de sus ingresos netos. Sin embargo, Maricarmen murió antes de poder regresar.
La izquierda reivindica su legado
El fallecimiento llega pocos días después de que el Gobierno recuperara sus medidas de vivienda tras el rechazo de los decretos en el Congreso.
El Consejo de Ministros volvió a aprobar dos decretos-ley que incluyen medidas relacionadas con la protección de los inquilinos, los desahucios y la actuación de determinados fondos de inversión en el mercado inmobiliario. Tres días después, Sánchez anunció la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones para el 29-N.
En este contexto, la muerte de Maricarmen ha adquirido una dimensión política.
Más Madrid pidió guardar un minuto de silencio en su memoria antes del Pleno de Cibeles. Desde Podemos, su secretaria general, Ione Belarra, fue más lejos y calificó el fallecimiento de "asesinato", responsabilizando a los propietarios, la Justicia y las administraciones implicadas en el proceso de desahucio.
Belarra reclamó además que el caso sirva para cuestionar el actual modelo de vivienda y poner fin, en sus palabras, al "negocio de la vivienda" en España.
Todo mi cariño a la familia y a los seres queridos de Maricarmen.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) October 7, 2026
Un abrazo también a todos los que hoy sentimos esta pérdida como propia.
Descanse en paz.
PP y Vox responden a las acusaciones
Las declaraciones de la izquierda provocaron una respuesta inmediata desde la derecha.
Vox afirmó que "han matado a Maricarmen" y acusó al Gobierno de utilizar su caso políticamente. El partido sostuvo que el Ejecutivo estaría empleando su historia dentro de una estrategia electoral sobre la crisis de la vivienda.
El PP adoptó un tono diferente. Su presidente, Alberto Núñez Feijóo, expresó sus condolencias a los familiares y pidió que el fallecimiento no se convierta en un elemento de confrontación política.
"Ni campaña, ni partidos, ni utilización interesada", afirmó Feijóo, antes de añadir que "ante la muerte de una persona solo cabe el respeto".
La protesta llega al Congreso
La noticia provocó también una movilización inmediata de los manifestantes que permanecen acampados en la Puerta del Sol. Tras conocer el fallecimiento, varios participantes iniciaron una marcha espontánea hacia el Congreso de los Diputados.
Durante la protesta se escucharon consignas en defensa del derecho a la vivienda y a favor de mantener la movilización. Uno de los portavoces defendió que el mejor homenaje a Maricarmen era continuar la lucha que ella había protagonizado.
Su muerte llega, por tanto, en un momento en el que la vivienda se ha convertido en uno de los principales asuntos de la precampaña. El Gobierno ha recuperado sus decretos sobre esta materia, los sindicatos preparan movilizaciones y los partidos afrontan las elecciones del 29 de noviembre con propuestas diferentes sobre el acceso a la vivienda.
La historia de Maricarmen queda ahora en el centro de ese debate, mientras los partidos discrepan sobre el significado político de su caso y sobre las responsabilidades que deben atribuirse tras su desahucio.

