Comercio en España
La actividad privada española acelera en septiembre Robin BJALON / AFP via Getty Images

La actividad privada en España aceleró su crecimiento en septiembre y alcanzó su nivel más alto desde diciembre de 2024, según los datos del índice PMI compuesto publicados por S&P Global Market Intelligence. El indicador pasó de 55,8 puntos en agosto a 56,8 en septiembre, consolidando una evolución expansiva al comenzar el último trimestre del año.

El resultado refleja avances tanto en los servicios como en la industria manufacturera. El PMI de servicios aumentó hasta 58,3 puntos, frente a los 57,8 registrados en agosto. Por su parte, el índice manufacturero pasó de 49,5 a 51 puntos, situándose nuevamente por encima del nivel de 50 que separa la expansión de la contracción.

Los Servicios Mantienen El Mayor Impulso

La evolución del sector servicios fue uno de los principales factores detrás del incremento del PMI compuesto. Durante septiembre, los nuevos pedidos continuaron aumentando y el empleo siguió creciendo. El indicador de actividad comercial alcanzó además un nivel equivalente al máximo registrado en julio, según los datos de S&P Global recogidos en el informe.

Sin embargo, el comportamiento del sector también muestra algunos elementos de cautela. Los nuevos pedidos aumentaron por quinto mes consecutivo, aunque a un ritmo más moderado, mientras que la actividad vinculada al exterior registró su primera caída desde mayo. Las empresas señalaron la incertidumbre asociada a la situación geopolítica y a otros factores que afectan sus perspectivas.

Aumentan Los Costes Para Las Empresas

El avance de la actividad coincidió con un incremento de los costes operativos. Entre los factores señalados figuran el encarecimiento de la energía, el combustible y la mano de obra, además de mayores tarifas aplicadas por proveedores. Esta presión sobre los costes se produce mientras las expectativas empresariales sobre la actividad futura se moderaron hasta su nivel más bajo en cuatro meses.

En conjunto, el PMI de septiembre ofrece una fotografía de una economía empresarial que inició el último trimestre con mayor ritmo de actividad que el registrado en agosto. Al mismo tiempo, los datos muestran que el aumento de los costes y la incertidumbre sobre el entorno internacional continúan entre los factores que condicionan las perspectivas de las empresas españolas.