Albares y Bourita abordarán en Nueva York el retorno de los migrantes que siguen en Ceuta
España reclama a Marruecos procedimientos concretos para la reagrupación familiar y medidas preventivas ante nuevas convocatorias en redes sociales.

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se reunirá esta semana en Nueva York con su homólogo marroquí, Naser Burita, para hablar de la situación que todavía atraviesa Ceuta después de la entrada masiva de migrantes de finales de julio. El regreso a Marruecos de quienes continúan en la ciudad será uno de los asuntos centrales de la conversación.
El encuentro tendrá lugar durante la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas y será el primer encuentro presencial entre ambos ministros desde el pasado 30 de julio. Hasta ahora, Albares y Burita han mantenido contacto telefónico frecuente y este mismo lunes volvieron a hablar para concretar la reunión.
La cifra que maneja el Gobierno central ronda los 10.000 migrantes que todavía permanecen en Ceuta. De ellos, unos 6.000 están repartidos entre los recursos habilitados por las administraciones, mientras que entre 3.000 y 4.000 seguirían en calles, montes y playas de la ciudad, según los datos trasladados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
El retorno de los menores, uno de los puntos más delicados
La situación de los menores tendrá un peso especial en la conversación. El Gobierno ha informado de que más de 2.000 menores han sido identificados y permanecen bajo algún tipo de protección, mientras que todavía quedarían cientos sin incorporar al sistema de acogida. Las estimaciones oficiales han situado entre 700 y 1.000 los menores que podrían seguir en las calles.
Albares ha señalado que Marruecos ha transmitido su disposición a recibir a los menores que puedan regresar con sus familias. El problema está en pasar de esa disposición anunciada a los procedimientos concretos. En los últimos días se han puesto en marcha expedientes de reagrupación familiar, pero estos requieren comprobar previamente las circunstancias de cada menor.
La cuestión no es menor. Mientras continúan los trámites, parte de los menores sigue dependiendo de los recursos de una ciudad que lleva semanas intentando absorber una llegada extraordinaria de personas.
España reclama que Marruecos actúe ante una nueva llamada en redes
La reunión entre Albares y Burita llega además en un momento especialmente sensible. En redes sociales circulan mensajes que llaman a intentar una nueva entrada en Ceuta este miércoles, 23 de septiembre, coincidiendo con las elecciones legislativas marroquíes.
El Gobierno español sostiene que, por ahora, esta convocatoria no está teniendo el mismo impacto que otras anteriores. Aun así, Exteriores ha pedido a Rabat que adopte medidas preventivas y ha activado mecanismos para combatir la desinformación que pueda estar alimentando nuevas llegadas.
Albares también ha explicado que la Embajada y los consulados españoles en Marruecos están trasladando a medios de comunicación locales mensajes para advertir de las consecuencias de intentar entrar irregularmente en Ceuta o Melilla.
El mensaje de España es directo: cruzar de forma irregular no garantiza el acceso al resto de Europa ni permite permanecer indefinidamente en las ciudades autónomas.
Un problema que sigue abierto
El encuentro de Nueva York se produce mientras la crisis continúa sin una solución definitiva. El Gobierno central calcula que alrededor de 10.000 migrantes siguen en Ceuta, aunque las estimaciones de la propia ciudad autónoma son más elevadas y sitúan la cifra en torno a 13.000.
Además del retorno a Marruecos, España mantiene sobre la mesa el traslado de menores a la Península y la ampliación de los recursos de acogida para evitar que miles de personas permanezcan en las calles.
Albares y Burita tendrán que abordar precisamente esa parte más complicada de la crisis: convertir los contactos y compromisos diplomáticos en retornos y procedimientos concretos. La reunión de Nueva York será el primer encuentro presencial entre ambos desde que comenzó la actual crisis y llega cuando Ceuta sigue intentando recuperar la normalidad.





















