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Trade and Business Carlos Cuerpo (R) and Ukrainian ambassador to Spain Yulia Sokolovska (2L) at the Moncloa Palace in Madrid on November 18, 2025. PIERRE-PHILIPPE MARCOU/AFP via Getty Images

El vicepresidente primero asumirá provisionalmente las competencias del Ministerio después de la salida de Puente, que renunció al cargo y a su candidatura por Valladolid tras el accidente ferroviario de Urda.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha encargado al vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, que asuma provisionalmente las competencias del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible tras la dimisión de Óscar Puente.

La decisión se produce después de que el exministro anunciara su renuncia este martes, a solo 26 días de las elecciones generales del 29 de noviembre. Sánchez ha aceptado su salida con "respeto" y ha destacado el gesto de apartarse del cargo, al considerar que demuestra que "no todos los servidores públicos son iguales".

El presidente también ha defendido que Puente ha mostrado a las víctimas el respeto que, según sus palabras, sienten por ellas tanto la sociedad como el Gobierno. "Ahora, nuestro deber es honrar su gesto y seguir trabajando", ha señalado, al tiempo que ha asegurado que el Ejecutivo continuará adoptando medidas para recuperar la normalidad ferroviaria.

Una dimisión inesperada tras defender su gestión en el Congreso

La salida de Puente se produjo después de una jornada en la que el ministro había defendido públicamente su gestión. Horas antes, tras el Consejo de Ministros, compareció para anunciar nuevas medidas de seguridad ferroviaria y ayudas a las víctimas de los accidentes.

Posteriormente, intervino durante cerca de cuatro horas ante la Diputación Permanente del Congreso. Al finalizar su comparecencia, comunicó que abandonaba el Ministerio, una decisión que, según explicó, había tomado el mismo día del accidente ferroviario de Urda y trasladado a Sánchez minutos antes de hacerla pública.

Además de dejar el cargo, Puente anunció que no formará parte de las listas electorales del PSOE por Valladolid, pese a que su candidatura ya había sido publicada oficialmente.

El desenlace sorprendió porque, apenas unas horas antes, desde la Moncloa se había descartado la posibilidad de que el ministro abandonara el Ejecutivo.

La salida de uno de los principales colaboradores de Sánchez

La dimisión también supone la pérdida de una figura cercana al presidente del Gobierno. La relación política entre ambos se remonta a los momentos más complicados de la trayectoria de Sánchez dentro del PSOE, incluido el Comité Federal de 2016 que precipitó su salida de la Secretaría General del partido.

Desde su incorporación al Ejecutivo en 2023, Puente se había convertido en uno de los principales defensores del presidente frente a las críticas de la oposición.

Su marcha deja al Gobierno sin uno de sus colaboradores más visibles en un momento especialmente delicado, marcado por la polémica sobre la seguridad ferroviaria y las consecuencias de los accidentes de Adamuz y Urda.

La tragedia ferroviaria condiciona la campaña electoral

La dimisión llega en plena recta final hacia las elecciones del 29 de noviembre y obliga al PSOE a reorganizar su estrategia política. Sánchez había intentado recuperar la iniciativa mediante anuncios de carácter social en los Consejos de Ministros, con la intención de situar las políticas públicas en el centro del debate.

Sin embargo, el accidente de Urda, que dejó 69 fallecidos según el texto original, ha devuelto la gestión ferroviaria al primer plano de la discusión pública. La tragedia se suma al accidente de Adamuz, en el que murieron otras 46 personas, y ha reactivado las críticas sobre el funcionamiento y la seguridad de la red.

Mientras Sánchez ha elogiado la decisión de Puente como un gesto de dignidad política, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha aprovechado su salida para reclamar que el presidente asuma responsabilidades.

La llegada de Carlos Cuerpo a las competencias de Transportes será provisional, pero la dimisión no cierra la controversia política. A menos de cuatro semanas de las elecciones, el Gobierno tendrá que afrontar la campaña con un cambio inesperado en su equipo y con las consecuencias de los accidentes ferroviarios todavía presentes en el debate.