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Spain's Transport Minister Oscar Puente (C) arrives to attend a press conference at the Transport ministry in Madrid on October 30, 2026 Thomas COEX / AFP via Getty Images

Óscar Puente reconoció en el Congreso que España ocupa el quinto puesto europeo en incidencias de los sistemas LZB y ERTMS entre 2020 y 2024. El sindicato ferroviario advierte de problemas de fiabilidad y obsolescencia, mientras la oposición vuelve a exigir responsabilidades por los accidentes de Urda y Adamuz.

España se sitúa entre los países europeos con más incidencias en sus sistemas de seguridad ferroviaria de alta velocidad. Así lo reconoció el ministro de Transportes, Óscar Puente, durante su comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso, donde explicó que, entre 2020 y 2024, el país ocupó el quinto lugar en número de fallos registrados en los sistemas LZB y ERTMS.

La cuestión ha cobrado especial relevancia tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo), ocurrido el pasado 28 de octubre. Puente volvió a señalar un posible error humano en el Centro de Regulación y Control (CRC) de Atocha como origen del siniestro, mientras que la caída previa del sistema automático de seguridad LZB quedó en un segundo plano durante su explicación.

El propio ministro reconoció que, de haber estado operativo, el sistema habría evitado el accidente. Sin embargo, defendió su funcionamiento y sostuvo que durante este año las incidencias del LZB en la línea andaluza han tenido un impacto menor sobre la circulación.

El LZB registró 64 incidencias con impacto en la circulación

Según los datos presentados por Puente, en lo que va de año se han producido 64 incidencias del LZB que han afectado a la circulación ferroviaria. El ministro aseguró que se trata de la cifra más baja desde 2010, cuando se contabilizaron 13 incidencias.

Su explicación, no obstante, contrasta con las advertencias del Sindicato de Circulación Ferroviaria (SCF). En una nota difundida tras la comparecencia, la organización reconoció que el LZB es un sistema seguro, pero expresó su preocupación por la frecuencia de las averías y sus consecuencias sobre la fiabilidad del servicio.

"El posible problema está ahora en su fiabilidad, pues debido a sus múltiples averías nos hace intervenir en demasiadas ocasiones", señaló el sindicato. También alertó de la antigüedad del sistema y de las dificultades para mantenerlo en condiciones óptimas debido a la obsolescencia de sus componentes.

Puente defiende las condiciones de trabajo de los controladores

Durante su intervención, el ministro también abordó las condiciones laborales de los controladores ferroviarios y rechazó que trabajen en las circunstancias que algunos sectores han calificado de "dantescas".

En relación con el operario implicado en el accidente de Urda, Puente explicó que había disfrutado de varios días de descanso y que llevaba aproximadamente una hora y media en su puesto cuando ocurrió el siniestro. Según su versión, antes de comenzar el servicio había intercambiado información sobre la jornada con el trabajador que le precedió en el turno.

El ministro dedicó parte de su comparecencia a explicar el funcionamiento del sistema ferroviario y las circunstancias técnicas que rodearon el accidente. Sin embargo, sus argumentos no evitaron que la oposición y algunos socios parlamentarios volvieran a reclamar su dimisión.

La oposición exige responsabilidades por los accidentes ferroviarios

Las críticas más contundentes llegaron desde Vox. Su diputada Pepa Millán cuestionó la continuidad del ministro y le preguntó: "¿Puede conciliar el sueño con 116 muertes a sus espaldas?".

Millán acusó al Gobierno de haber convertido la red ferroviaria española en una "ruleta rusa" y reprochó a Puente que, a su juicio, utilizara la comparecencia para eludir responsabilidades y construir un relato exculpatorio.

"¿Cuántos muertos más hacen falta para que alguien adopte una responsabilidad? Usted ha venido aquí a escurrir el bulto", afirmó la diputada, que también criticó la comparecencia pública del ministro tras el accidente.

El debate sobre la seguridad ferroviaria y la gestión de Transportes continúa así en el centro de la confrontación política. Mientras el Gobierno defiende las explicaciones técnicas ofrecidas por Puente, la oposición reclama responsabilidades por los accidentes de Urda y Adamuz y cuestiona el estado de los sistemas de seguridad.