Mutua Madrileña alerta de que el Estado deberá aportar más de 60.000 millones a las pensiones
Ignacio Garralda califica de "decepcionante" la evolución del segundo pilar y alerta de que el Estado deberá transferir más de 60.000 millones de euros al sistema de pensiones en 2026.

Ignacio Garralda califica de "decepcionante" la falta de avances en los planes de pensiones de empresa y defiende la adscripción automática de los trabajadores como vía para impulsar el ahorro de cara a la jubilación.
El presidente de Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, ha advertido de que durante 2026 se ha acentuado el desequilibrio entre la suficiencia de las pensiones públicas y la sostenibilidad financiera del sistema. Durante la presentación del II Observatorio de Pensiones del grupo, ha cifrado en más de 60.000 millones de euros las transferencias que el Estado deberá realizar para atender el gasto en pensiones, una cantidad equivalente a alrededor del 3,5 % del producto interior bruto (PIB).
Garralda ha calificado de "decepcionante" la evolución de los planes de pensiones de empleo durante este año, al considerar que no se han producido avances significativos en el desarrollo de este segundo pilar de la previsión social. El informe advierte de que el sistema público continúa soportando casi toda la presión del gasto en jubilaciones, mientras el ahorro complementario sigue teniendo un peso reducido.
La adscripción automática, una de las propuestas para impulsar el ahorro
Entre las medidas planteadas destaca el autoenrolment, un mecanismo que incorpora automáticamente a los trabajadores a los planes de pensiones promovidos por sus empresas, aunque con la posibilidad de darse de baja según el modelo que se establezca.
Manuel de Orte, director del Servicio de Estudios de Mutua Madrileña, ha defendido que su implantación en España debe formar parte de una estrategia integral que combine las aportaciones de trabajadores y empresas, incentivos adaptados a las rentas más bajas y una aplicación gradual. También ha señalado la necesidad de tener en cuenta el peso de las pequeñas y medianas empresas, los autónomos y las personas con trayectorias laborales discontinuas.
El observatorio recoge, además, tres herramientas señaladas por la Comisión Europea para desarrollar los planes de empleo: la adscripción automática, un sistema para consultar los derechos de pensión acumulados (pension tracking system) y un panel que reúna la información sobre las futuras prestaciones (pension dashboard).
Pese a las posibilidades de crecimiento, las participaciones en estos productos representan apenas el 2,4 % del PIB español, según los datos recogidos en el informe.
La preocupación por la jubilación no se traduce en más ahorro
Los resultados de la I Encuesta para la Jubilación de Mutua Madrileña reflejan una brecha entre la inquietud por el futuro de las pensiones y las decisiones de ahorro de los ciudadanos.
La preocupación por la sostenibilidad del sistema obtiene una puntuación de 4,4 sobre 5 en la encuesta. Sin embargo, la mitad de los trabajadores ocupados afirma que no está ahorrando para la jubilación y el 65 % de quienes no lo hacen asegura que tampoco prevé empezar en el futuro.
Entre las personas más próximas a la edad de jubilación, dos de cada tres consideran que la prestación pública será insuficiente para cubrir sus necesidades.
Entre quienes sí ahorran, el esfuerzo económico también es limitado: el 74 % aporta menos de 5.000 euros al año. El plan de pensiones individual continúa siendo el producto más utilizado, presente en seis de cada diez ahorradores.
La seguridad es el factor más valorado a la hora de elegir un producto, por delante de la rentabilidad y de las ventajas fiscales. No obstante, casi la mitad de los encuestados afirma que aumentaría sus aportaciones si mejoraran los incentivos tributarios.
Los planes de empresa siguen teniendo poca implantación
La encuesta también refleja el escaso alcance de los planes de pensiones de empleo. Menos de una cuarta parte de los participantes dispone de uno y, entre quienes sí cuentan con este producto, solo el 35 % realiza aportaciones adicionales a las efectuadas por su empresa.
Aun así, el 60 % de los encuestados valoraría positivamente que su compañía ofreciera productos de ahorro para la jubilación.
Desde Mutua Madrileña consideran que el sistema debería basarse en contribuciones compartidas entre trabajadores y empresas, con apoyo del Estado, especialmente para las personas con menores ingresos. El objetivo es extender el ahorro periódico entre una mayor proporción de la población ocupada.
Reino Unido, Irlanda y País Vasco, referentes para el sistema español
El observatorio señala a Reino Unido e Irlanda como ejemplos de países que han recurrido a la adscripción automática para fomentar los sistemas de previsión social complementaria.
También destaca la experiencia del País Vasco, donde existen entidades de previsión social complementaria. Garralda ha subrayado la importancia de combinar una cultura de ahorro consolidada, la participación de los agentes sociales y un marco fiscal estable.
El grupo considera que el desarrollo de los planes de pensiones de empleo será una de las claves para ampliar el ahorro privado y complementar las prestaciones públicas, en un contexto en el que el sistema de pensiones afronta crecientes necesidades de financiación.

