Feijóo reivindica una política de servicio y carga contra la gestión de Pedro Sánchez
El líder popular critica la gestión del Ejecutivo de Pedro Sánchez, pide priorizar la capacidad frente a la afiliación política y reclama un cambio de rumbo antes de las elecciones.

El presidente del PP presentó su proyecto político como una alternativa basada en la gestión, el rigor y la honradez, y defendió la necesidad de una reconstrucción nacional tras los últimos acontecimientos en España.
Alberto Núñez Feijóo aprovechó un encuentro celebrado en la sede del diario LA RAZÓN para exponer su visión de la política y presentar las líneas generales del proyecto con el que aspira a llegar a la Presidencia del Gobierno. Ante cerca de 600 asistentes, entre representantes de su partido, empresarios y miembros de la sociedad civil, el líder popular defendió un modelo basado en la "gestión, rigor y experiencia", en contraste con el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Su intervención estuvo marcada por las críticas a los ocho años de Gobierno socialista y por las consecuencias que, a su juicio, ha tenido ese periodo para el funcionamiento de las instituciones y los servicios públicos. Feijóo aseguró que su concepción de la política es "totalmente incompatible" con la que, en su opinión, ha experimentado España durante los últimos años.
Una forma distinta de entender la política
El presidente del PP comenzó su discurso cuestionando las prioridades del actual Gobierno. Afirmó que no concibe el ejercicio del poder como una forma de anteponer el interés personal al general, ni como un instrumento para dividir a la sociedad o sustituir la gestión por la propaganda.
También criticó que España haya terminado una legislatura sin aprobar nuevos presupuestos y sostuvo que el aumento de la recaudación no se ha traducido en una mejora de los servicios públicos. "No hay nada en España que funcione mejor en 2026 que en 2018", afirmó.
Feijóo aprovechó además para responder, con ironía, a quienes lo califican de aburrido o cuestionan su capacidad para conectar con los ciudadanos por su estilo en las redes sociales y en los mítines. Frente a las críticas por no bailar o protagonizar gestos más espontáneos en sus actos, defendió que su objetivo no es entretener al electorado.
"Yo no miento, no robo, ni me voy de vacaciones cuando invaden mi país", declaró. Y añadió: "Yo no me presento para entretener a España, me presento a servir España".
En esa línea, expuso los principios que considera fundamentales para ejercer responsabilidades públicas: decir la verdad, respetar el dinero de los contribuyentes, ajustar los gastos a los ingresos y dar prioridad a las necesidades más importantes. También defendió que los políticos deben entenderse como servidores de los ciudadanos y no como protagonistas o propietarios del poder.
Críticas al Gobierno tras la tragedia ferroviaria
La reciente tragedia ferroviaria también ocupó un lugar destacado en su intervención. Feijóo la utilizó para cuestionar el estado de las infraestructuras y la gestión del Ejecutivo, y advirtió de que un mantenimiento deficiente puede poner en peligro la seguridad de los ciudadanos.
A su juicio, el uso inadecuado de los recursos públicos tiene consecuencias directas: "Cada euro que se malgasta o se pierde por la corrupción es un euro que no se dedica a lo importante", sostuvo. También señaló que la mala gestión y el nepotismo tienen un coste para el país.
Al referirse a la dimisión de Óscar Puente, el líder popular consideró que la responsabilidad política no termina con la salida de un ministro. Recordó que Pedro Sánchez fue quien nombró tanto a Puente como a José Luis Ábalos y afirmó que el problema, en su opinión, reside en el modelo de gestión del Gobierno.
"El problema no es de los ministros. El problema es el modelo de gestión que ha elegido a los ministros", señaló.
Promesa de un Gobierno centrado en la capacidad y la experiencia
Durante el encuentro, Feijóo insistió en que, si llega a la Moncloa, formará un equipo integrado por personas eficaces y honradas. Aseguró que no exigirá afiliación política para ocupar cargos y que priorizará la capacidad, la experiencia y la voluntad de servicio público.
"Necesitamos dejar trabajar a los expertos, a los técnicos y a los funcionarios", afirmó. También sostuvo que quienes discrepen de él no deberían sentir que tienen al presidente del Gobierno como enemigo. Según explicó, su adversario no serían las personas, sino los problemas que perjudican a España y a su democracia.
El dirigente popular contrapuso su visión a la que atribuye a Sánchez: "Sánchez ve en los españoles a un pueblo al que engañar; yo veo en los españoles un pueblo al que servir".
En su balance de los últimos años, Feijóo aseguró que determinados sectores han obtenido protección y privilegios, mientras que el conjunto de la ciudadanía ha resultado perjudicado. Entre los beneficiados mencionó a los corruptos, los incompetentes y distintos grupos políticos a los que reprochó sus acuerdos con el Gobierno.
"España puede volver a funcionar"
A menos de un mes de las elecciones, el presidente del PP defendió que el país necesita un cambio de rumbo y una reconstrucción nacional que, según afirmó, debe comenzar desde el primer día de un eventual nuevo Gobierno.
Feijóo describió a España como una nación herida por el dolor de la tragedia ferroviaria, el deterioro que atribuye a los servicios públicos y la pérdida de confianza en las instituciones. Sin embargo, quiso cerrar su intervención con un mensaje de esperanza: "Somos una Nación herida, pero no somos una nación rendida. Nos podemos permitir la tristeza estos días, pero no la resignación".
El líder popular pidió una oportunidad para impulsar un Gobierno que recupere la confianza, la seguridad y la autoestima del país. Aseguró que trabajaría para construir un Estado capaz de funcionar y proteger a los ciudadanos.
"España puede volver a funcionar", concluyó, al reiterar su compromiso de dedicar sus esfuerzos a lo que definió como la verdadera finalidad de la política: servir a la gente y trabajar por el país.

