Felipe VI reafirma la soberanía española sobre Ceuta: ”Ante cualquier riesgo, nuestra obligación es defenderla”
El Rey reclama unidad institucional, recuerda la crisis fronteriza y pide mantener con Marruecos una relación basada en la confianza y el respeto mutuos.

El Rey cierra su visita a la ciudad autónoma con un mensaje sobre la integridad territorial, la cooperación institucional y las relaciones con Marruecos. Ante 300 invitados, recuerda la crisis fronteriza y reclama que las autoridades estén a la altura de los ciudadanos.
Felipe VI ha reafirmado la soberanía española sobre Ceuta durante el discurso con el que ha concluido su visita a la ciudad autónoma. El Monarca ha insistido en que la integridad territorial de España no está sujeta a negociación y ha reclamado unidad política e institucional ante los desafíos que afronta el territorio.
"La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles", ha declarado el Rey ante unos 300 representantes de la sociedad civil ceutí reunidos en el Parador. Durante su intervención, ha repetido en tres ocasiones que "Ceuta es España" y ha defendido que la ciudad, junto con Melilla, constituye "una parte irrenunciable de la realidad política y nacional que es España".
Felipe VI también ha advertido de que cualquier amenaza contra la ciudad autónoma trasciende el ámbito nacional. "Ceuta es España y es Europa", ha señalado, antes de subrayar que cualquier amenaza que sufra representa también una amenaza para el conjunto de la Unión Europea.
El recuerdo de la crisis fronteriza
El Rey ha dedicado parte de su discurso a recordar los acontecimientos del pasado 30 de julio, cuando una entrada masiva de personas a través de la frontera provocó una grave crisis en la ciudad.
"Aquella violación de nuestra frontera por una inmensa multitud de personas fue un shock para todos", ha afirmado, reconociendo que sus consecuencias siguen presentes. También ha asegurado que desde entonces ha mantenido a los ceutíes en sus pensamientos: "Desde aquel día, no ha pasado uno solo sin teneros a los ceutíes en nuestro pensamiento".
El Monarca ha recordado que el 1 de agosto expresó su indignación por lo sucedido y ha señalado que, desde entonces, ha mantenido cinco conversaciones telefónicas con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, a quien también recibió en el palacio de Marivent.
Durante la visita, Felipe VI y la reina Letizia han recorrido las calles de Ceuta, han saludado a numerosos ciudadanos y han escuchado sus testimonios sobre aquellos acontecimientos.
"Hemos venido a veros y escucharos, pero, sobre todo, a daros un abrazo lleno de afecto y cariño de parte de toda la sociedad española", ha afirmado el Rey.
Asimismo, ha destacado la actitud de los habitantes de la ciudad, de quienes ha dicho que siguen dando "un gran ejemplo de civismo y tenacidad" pese a las dificultades vividas.
Un llamamiento a la unidad política e institucional
Felipe VI ha aprovechado el encuentro para reclamar una respuesta coordinada de las administraciones y de las fuerzas políticas. A su juicio, la situación exige "unidad institucional" y una colaboración que se traduzca en medidas concretas.
El Rey ha pedido a las autoridades, las instituciones y los partidos que actúen "sin fisuras, sin ambages ni medias tintas" y que estén "a la altura" de los ciudadanos de Ceuta.
El mensaje sitúa la cooperación institucional como una de las claves para afrontar los desafíos de la ciudad, en un contexto marcado por las consecuencias de la crisis fronteriza y por la sensibilidad de las relaciones con el país vecino.
Un mensaje dirigido a Marruecos
La relación entre España y Marruecos ha ocupado otro lugar destacado en el discurso. Felipe VI ha defendido que los vínculos entre ambos países deben sustentarse en la confianza y el respeto mutuos, con el objetivo de preservar la estabilidad, la paz y la seguridad regionales.
"Exige buena fe por ambas partes", ha afirmado el Monarca al referirse a las condiciones necesarias para mantener esa relación.
En materia migratoria, también ha insistido en que las personas que entraron irregularmente en España deben regresar a sus países de origen por los procedimientos establecidos legalmente.
El discurso ha combinado así la defensa explícita de la soberanía española sobre Ceuta con un llamamiento a mantener relaciones de cooperación con Marruecos y a gestionar los desafíos migratorios dentro del marco legal.
Con estas declaraciones, Felipe VI ha cerrado una visita centrada en trasladar el respaldo de la Corona a los ciudadanos ceutíes y en reiterar que la integridad territorial, la colaboración institucional y el respeto entre países deben guiar la respuesta a los desafíos de la ciudad autónoma.

