La salud digital multiplicará su mercado hasta 2035 en Europa
La inteligencia artificial, los datos clínicos y la interoperabilidad serán claves para la expansión del sector y podrían generar importantes ahorros potenciales para los sistemas sanitarios.

El mercado europeo de la salud digital afronta una etapa de fuerte expansión impulsada por la inteligencia artificial, el análisis de datos clínicos y la digitalización de los hospitales. Según las previsiones recogidas por un estudio de la Comisión Europea citado por Forbes Health, el sector podría pasar de unos 11.000 millones de euros en 2023 a 61.200 millones en 2035.
La evolución supondría multiplicar por más de cinco el tamaño del mercado en poco más de una década. El crecimiento estaría relacionado, entre otros factores, con la incorporación progresiva de herramientas de inteligencia artificial en procesos de diagnóstico, análisis de imágenes médicas y apoyo a la toma de decisiones clínicas.
La inteligencia artificial gana presencia en los hospitales
La inteligencia artificial está pasando progresivamente de los proyectos piloto a aplicaciones concretas dentro de los sistemas sanitarios europeos. Las herramientas digitales pueden utilizarse para analizar imágenes, procesar información clínica y ofrecer apoyo a determinados procesos de decisión.
El estudio citado señala que el 94 % de los proveedores sanitarios europeos ya utiliza soluciones de inteligencia artificial o prevé incorporarlas. Además, las herramientas de diagnóstico basadas en IA podrían alcanzar una adopción cercana al 80 % en 2029.
Estas previsiones reflejan el aumento de la presencia de tecnologías capaces de procesar grandes volúmenes de información sanitaria. Sin embargo, su incorporación también plantea nuevos requisitos relacionados con la calidad de los datos, la interoperabilidad y la trazabilidad de la información.
Un mercado que podría superar los 61.000 millones
El crecimiento previsto situaría el mercado europeo de tecnologías digitales en salud en 61.200 millones de euros en 2035, frente a los aproximadamente 11.000 millones registrados en 2023.
El avance incluye diferentes segmentos de la salud digital y no se limita exclusivamente a la inteligencia artificial. El ecosistema engloba herramientas para diagnóstico, gestión sanitaria, análisis de información, monitorización y apoyo a profesionales y pacientes.
La expansión del sector también está relacionada con la necesidad de los sistemas sanitarios de responder a una creciente presión asistencial y económica. En este escenario, las tecnologías digitales se presentan como herramientas para mejorar determinados procesos y aprovechar mejor la información disponible.
La IA puede generar ahorro sanitario
Uno de los aspectos destacados del análisis es el potencial impacto económico de la inteligencia artificial. Los sistemas de apoyo a la decisión clínica podrían generar hasta 252.000 millones de euros de costes netos evitados para los sistemas sanitarios europeos durante un periodo de diez años, según las estimaciones recogidas en el estudio.
El análisis automatizado de imágenes médicas también aparece como uno de los campos con mayor potencial económico. Las estimaciones apuntan a unos 192.000 millones de euros de costes netos evitados durante ese mismo periodo.
Estas cantidades son estimaciones de impacto potencial y no representan ahorros ya materializados. Su consecución dependerá de factores como el nivel de adopción tecnológica, la calidad de los sistemas de datos y la integración de las herramientas en la práctica sanitaria.
Los datos clínicos se convierten en un elemento clave
La expansión de la inteligencia artificial en sanidad depende de una materia prima fundamental: los datos clínicos. Los hospitales generan diariamente información procedente de historias clínicas, pruebas diagnósticas, análisis de laboratorio, tratamientos y dispositivos de monitorización.
El reto no consiste únicamente en acumular grandes cantidades de información. Para que los algoritmos puedan utilizarla de manera adecuada, los datos deben ser fiables, estructurados, actualizados y compatibles entre diferentes sistemas.
La fragmentación de las plataformas sanitarias puede dificultar el intercambio de información. Por ello, la interoperabilidad se convierte en una condición relevante para que diferentes herramientas puedan trabajar con datos procedentes de distintas fuentes.
La calidad del dato condicionará la evolución de la IA
La calidad de la información sanitaria será uno de los factores determinantes para el desarrollo de estas tecnologías. Un algoritmo puede procesar grandes cantidades de información, pero sus resultados dependerán de las características y calidad de los datos utilizados.
Desde el sector tecnológico sanitario se advierte de que no basta con disponer de grandes volúmenes de información. Es necesario garantizar que los datos sean fiables, trazables e interoperables para que las soluciones desarrolladas puedan ofrecer resultados útiles a los profesionales.
Este desafío adquiere especial relevancia cuando las herramientas de inteligencia artificial se utilizan como apoyo a decisiones relacionadas con la atención sanitaria. La integración tecnológica requiere, por tanto, combinar innovación con mecanismos de control y evaluación.
La interoperabilidad será esencial
Los sistemas sanitarios europeos utilizan múltiples plataformas y bases de datos. La posibilidad de conectar estas fuentes puede facilitar el intercambio de información entre centros y profesionales y favorecer nuevos usos de los datos sanitarios.
La Comisión Europea identifica precisamente el fortalecimiento de las infraestructuras de datos y la interoperabilidad como elementos necesarios para avanzar en la transformación digital de la sanidad.
Una mayor conexión entre los sistemas puede permitir que determinadas herramientas de inteligencia artificial trabajen con información procedente de diferentes fuentes, siempre dentro de los requisitos legales y de seguridad establecidos para los datos sanitarios.
Del diagnóstico a la gestión hospitalaria
La aplicación de la IA en sanidad no se limita al diagnóstico médico. Las tecnologías digitales también pueden intervenir en la organización de procesos, análisis de información, planificación y gestión de recursos.
En el ámbito clínico, una de las áreas con mayor desarrollo es el análisis de imágenes médicas. Los algoritmos pueden procesar determinadas pruebas y ayudar a identificar patrones que posteriormente deben ser valorados dentro del contexto clínico por los profesionales sanitarios.
En paralelo, los sistemas de apoyo a la decisión pueden procesar diferentes variables y presentar información relevante para facilitar determinadas tareas. El alcance concreto de estas herramientas depende de cada aplicación y de su validación para el uso correspondiente.
El reto de convertir datos en información útil
El crecimiento del mercado de salud digital no dependerá únicamente de crear algoritmos cada vez más sofisticados. Los hospitales deberán desarrollar también infraestructuras capaces de organizar y conectar la información que generan.
Esto implica avanzar en diferentes áreas: calidad de los datos, interoperabilidad, seguridad, trazabilidad y gobernanza. Sin estos elementos, la disponibilidad de grandes cantidades de información no garantiza que pueda utilizarse de manera eficaz.
La transformación digital sanitaria se convierte así en un proceso que combina tecnología, organización y gestión de información. La inteligencia artificial constituye una de las herramientas de esta transformación, pero necesita una infraestructura adecuada para desarrollar todo su potencial.
Europa afronta una nueva etapa de digitalización sanitaria
Las previsiones sobre el crecimiento del mercado muestran que la salud digital tendrá un peso cada vez mayor dentro del ecosistema sanitario europeo. El paso de unos 11.000 millones de euros en 2023 a 61.200 millones previstos para 2035 refleja la magnitud económica que podría alcanzar el sector.
Al mismo tiempo, la incorporación de inteligencia artificial plantea nuevos desafíos para los sistemas sanitarios. La tecnología deberá integrarse con procesos clínicos, infraestructuras de datos y mecanismos que permitan evaluar sus resultados.
El escenario que se plantea para los próximos años combina, por tanto, una expansión del mercado digital con una necesidad creciente de mejorar la calidad y conexión de los datos sanitarios. El desarrollo de ambas áreas avanzará de forma estrechamente relacionada.
¿Cuánto podría valer el mercado europeo de salud digital en 2035?
Las previsiones citadas por Forbes Health sitúan el mercado europeo de tecnologías digitales en salud en aproximadamente 61.200 millones de euros en 2035, frente a unos 11.000 millones en 2023.
¿Qué papel tendrá la inteligencia artificial en la salud digital?
La IA tendrá aplicaciones en áreas como el diagnóstico, el análisis de imágenes médicas y los sistemas de apoyo a la decisión clínica. El estudio citado señala además una creciente adopción de estas herramientas entre los proveedores sanitarios europeos.
¿Cuánto podría ahorrar la IA a los sistemas sanitarios?
Según las estimaciones recogidas por Forbes, los sistemas de apoyo a la decisión clínica podrían generar hasta 252.000 millones de euros de costes netos evitados durante diez años, mientras que el análisis de imágenes podría alcanzar otros 192.000 millones. Son estimaciones de impacto potencial, no ahorros ya realizados.
¿Por qué son importantes los datos clínicos?
Los algoritmos de inteligencia artificial necesitan datos de calidad para funcionar adecuadamente. La información debe ser fiable, estructurada, trazable e interoperable para que pueda utilizarse de forma eficaz en diferentes aplicaciones sanitarias.
¿La inteligencia artificial sustituirá a los profesionales sanitarios?
La información analizada describe la IA principalmente como una herramienta de apoyo para procesos como el diagnóstico y la toma de decisiones. Su incorporación requiere integración en los procesos asistenciales y evaluación de sus resultados; no implica por sí misma la sustitución de los profesionales sanitarios.

