Cantabria prepara una ley pionera para regular la sanidad digital
Inteligencia artificial y digitalización sanitaria en Cantabria. IBTimes ES

Cantabria avanza en la creación de una Ley de Salud Digital destinada a establecer un marco jurídico para el uso de tecnologías como la inteligencia artificial, la telemedicina, los datos sanitarios y las neurotecnologías. El proyecto busca combinar la transformación digital del sistema sanitario con la protección de los derechos de pacientes y profesionales.

La iniciativa, impulsada por la Consejería de Salud del Gobierno de Cantabria, pretende regular diferentes ámbitos de la asistencia digital y establecer garantías relacionadas con la privacidad, la seguridad de la información, la autonomía del paciente y la responsabilidad profesional. El proyecto todavía debe continuar su tramitación parlamentaria antes de convertirse en una norma plenamente vigente.

Una regulación centrada en pacientes y profesionales

El consejero de Salud de Cantabria, César Pascual, ha señalado que el objetivo de la futura normativa es aprovechar las posibilidades de la tecnología sin permitir que esta sustituya la relación entre los profesionales sanitarios y las personas atendidas.

La propuesta parte de una idea central: la digitalización debe estar al servicio de la asistencia sanitaria. Por ello, el texto aborda cuestiones relacionadas con los derechos de los ciudadanos, el tratamiento de los datos, la toma de decisiones clínicas y la relación entre pacientes y profesionales.

Según la Consejería, el proyecto pretende incorporar principios de igualdad, accesibilidad y universalidad al desarrollo de la salud digital. La iniciativa se integra además en las líneas del Plan de Salud Digital de Cantabria 2024-2027.

Telemedicina con garantías

Uno de los ámbitos incluidos en el proyecto es la teleasistencia. La futura regulación pretende que una consulta sanitaria realizada mediante herramientas digitales mantenga los mismos principios de calidad, seguridad, consentimiento y responsabilidad profesional que el resto de la atención sanitaria.

El Gobierno cántabro plantea además que la asistencia digital tenga un carácter complementario y no sustituya automáticamente la atención presencial cuando esta sea necesaria.

Esta distinción adquiere especial relevancia a medida que aumentan las consultas a distancia, la monitorización remota y otras herramientas destinadas a facilitar el seguimiento de los pacientes.

Aplicaciones de salud bajo control

La futura ley también pretende diferenciar las aplicaciones sanitarias de las aplicaciones destinadas al bienestar o entretenimiento. El objetivo es evitar que una aplicación que realiza funciones relacionadas con la salud sea considerada simplemente una herramienta de uso cotidiano.

Las aplicaciones sanitarias deberán cumplir los requisitos correspondientes en materia de productos sanitarios, protección de datos y seguridad de la información cuando les sean aplicables.

Los datos sanitarios adquieren un papel estratégico

Otro de los ejes del proyecto es la utilización de los datos sanitarios. La propuesta plantea que la información generada durante la asistencia pueda utilizarse, con las garantías necesarias, para mejorar la investigación, la innovación, la planificación y la evaluación de los servicios sanitarios.

Para ello, Cantabria contempla la creación de un Espacio Autonómico de Datos Electrónicos de Salud que pueda integrarse con los espacios nacional y europeo de datos sanitarios.

La iniciativa pretende favorecer que los datos estén estandarizados y tengan suficiente calidad para diferentes usos, al tiempo que se mantienen mecanismos de protección de la información personal.

Uso primario y secundario de la información

El proyecto diferencia entre el uso primario de los datos, relacionado directamente con la atención de una persona, y el uso secundario, que puede incluir actividades como investigación, innovación, planificación sanitaria o evaluación.

La propuesta contempla herramientas como la seudonimización para reducir los riesgos de identificación cuando la información se utiliza con finalidades distintas de la asistencia directa.

También plantea que los beneficios derivados del uso de estos datos reviertan en la sociedad mediante conocimiento científico, investigación, mejores tratamientos o políticas sanitarias más eficaces.

Una historia clínica que pueda compartirse

La futura regulación aborda también la circulación de la información clínica. Uno de los objetivos es facilitar que los profesionales que atienden a un paciente puedan acceder a la información necesaria, independientemente de dónde se haya generado dentro de los sistemas sanitarios contemplados por la normativa.

Esto puede reducir la necesidad de que los pacientes repitan información que ya se encuentra registrada y favorecer una asistencia más coordinada.

El intercambio de información deberá estar acompañado de garantías de privacidad, seguridad y trazabilidad, debido a la especial sensibilidad de los datos sanitarios.

La inteligencia artificial tendrá una regulación específica

La inteligencia artificial ocupa un espacio destacado dentro del proyecto de Ley de Salud Digital. La propuesta contempla la creación de un registro autonómico de sistemas de IA utilizados en salud tanto en centros públicos como privados de Cantabria.

La finalidad es conocer qué sistemas se utilizan, para qué se emplean y bajo qué condiciones funcionan. De acuerdo con la información presentada por la Consejería, los sistemas utilizados deberán cumplir los requisitos regulatorios correspondientes, incluido el marcado CE cuando resulte exigible.

El proyecto también plantea que el paciente sea informado cuando una herramienta de inteligencia artificial intervenga en determinados procesos asistenciales.

La decisión clínica continúa siendo responsabilidad profesional

Uno de los principios destacados por el Gobierno cántabro es la protección de la libertad diagnóstica del profesional sanitario. La inteligencia artificial puede ayudar a identificar patrones, analizar imágenes, anticipar determinados riesgos o apoyar decisiones, pero la utilización de estas herramientas no elimina la responsabilidad clínica.

La futura norma busca establecer una separación clara entre el apoyo tecnológico y la decisión profesional. De esta manera, una recomendación generada por un sistema de IA no se convertiría automáticamente en una decisión clínica.

Este planteamiento adquiere especial importancia a medida que los sistemas de inteligencia artificial tienen una presencia mayor en áreas como el diagnóstico, la investigación y la gestión sanitaria.

También se regularán los datos sintéticos

El proyecto incorpora además referencias a los denominados datos sintéticos, que son información generada mediante algoritmos y que puede utilizarse para determinados trabajos de investigación o desarrollo tecnológico.

La regulación plantea condiciones relacionadas con la imposibilidad de identificar a pacientes y con la transparencia de los métodos utilizados para generar este tipo de información.

El objetivo es aprovechar las posibilidades de los datos artificiales sin comprometer los derechos de las personas cuyos datos reales pueden haber servido como referencia para desarrollar determinados sistemas.

Neurotecnologías e investigación también entran en la norma

La futura Ley de Salud Digital no se limita a las tecnologías actualmente utilizadas de forma generalizada. El proyecto contempla también ámbitos emergentes como las neurotecnologías, además de la investigación, los registros autonómicos, la nube y las plataformas digitales sanitarias.

Esta amplitud responde al objetivo de establecer un marco que pueda adaptarse a la evolución tecnológica del sistema sanitario.

La propuesta se relaciona además con las capacidades de investigación e innovación que ya existen en Cantabria, entre ellas el Instituto de Investigación Marqués de Valdecilla, el Hospital Virtual Valdecilla y otras estructuras vinculadas al ecosistema sanitario y científico de la comunidad.

Gobernanza con participación de profesionales y ciudadanos

Otro elemento relevante es la creación de mecanismos de gobernanza de la salud digital. El planteamiento del Gobierno cántabro contempla la participación tanto de profesionales como de ciudadanos en los órganos relacionados con la transformación digital sanitaria.

La idea es que la gestión de la salud digital no quede limitada a los departamentos tecnológicos, sino que incorpore las perspectivas de quienes utilizan y prestan los servicios sanitarios.

Esta estructura también pretende facilitar la evaluación de nuevas soluciones antes de incorporarlas de forma generalizada al sistema.

Un proyecto vinculado al futuro de la sanidad

La propuesta de Cantabria llega en un momento en el que los sistemas sanitarios afrontan una creciente digitalización de la asistencia, desde la historia clínica electrónica hasta la inteligencia artificial, la telemedicina y el análisis de grandes volúmenes de datos.

El reto consiste en aprovechar estas herramientas sin reducir la asistencia sanitaria a procesos automatizados. Para ello, el proyecto plantea combinar innovación tecnológica con garantías jurídicas y protección de derechos.

La Ley de Salud Digital todavía debe completar su recorrido legislativo, por lo que su contenido y alcance pueden experimentar modificaciones durante la tramitación parlamentaria. Si finalmente se aprueba, Cantabria contará con un marco específico para regular diferentes aspectos de la transformación digital de su sistema sanitario.

¿Qué es la Ley de Salud Digital de Cantabria?

Es un proyecto normativo destinado a establecer reglas para diferentes ámbitos de la transformación digital sanitaria, entre ellos la telemedicina, los datos de salud, la inteligencia artificial, la historia clínica electrónica y las neurotecnologías.

¿La ley ya está en vigor?

No. Se trata de un proyecto de ley que debe continuar su tramitación parlamentaria antes de convertirse en una norma plenamente vigente.

¿Qué regula sobre la inteligencia artificial?

El proyecto contempla un registro autonómico de sistemas de IA utilizados en salud, requisitos regulatorios y mecanismos de información al paciente. También protege la responsabilidad y libertad diagnóstica del profesional sanitario.

¿La IA podrá tomar decisiones médicas por sí sola?

El planteamiento presentado por el Gobierno cántabro establece que la IA debe funcionar como herramienta de apoyo. La responsabilidad clínica continúa correspondiendo al profesional sanitario.

¿Qué ocurrirá con los datos sanitarios?

La propuesta pretende facilitar su utilización para asistencia, investigación, innovación y planificación, siempre con mecanismos de protección de la privacidad, seguridad, calidad y trazabilidad.

¿Qué papel tendrá la telemedicina?

La teleasistencia quedará regulada como una modalidad asistencial que debe cumplir requisitos de calidad, seguridad, consentimiento y responsabilidad profesional. El proyecto plantea que lo digital complemente, y no sustituya automáticamente, la atención presencial.

¿Por qué es importante esta regulación?

La digitalización está incorporando nuevas herramientas al sistema sanitario. Un marco específico puede establecer responsabilidades, garantías y condiciones de uso para tecnologías como la inteligencia artificial y el intercambio de datos sanitarios.