Un Proyecto Del CSIC Desarrolla Bioestimulantes Contra La Sequía
Los primeros ensayos de laboratorio, realizados con plantas de tomate, muestran efectos protectores frente al estrés hídrico, aunque la investigación aún continúa.

Un proyecto europeo liderado conjuntamente por centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha presentado sus primeros resultados en la búsqueda de soluciones para mejorar la resistencia de los cultivos frente a la falta de agua. La iniciativa RESILCROPS trabaja en el desarrollo de bioestimulantes elaborados a partir de recursos procedentes de la economía circular.
Los investigadores han utilizado materiales como el suero de leche y las algas marinas para desarrollar productos destinados a fortalecer la respuesta de las plantas ante condiciones de estrés hídrico. En ensayos realizados en laboratorio, estas formulaciones mostraron capacidad para ayudar a proteger cultivos de tomate frente a la escasez de agua.
Aprovechar Recursos De La Economía Circular
Uno de los elementos destacados del proyecto es el aprovechamiento de materiales que pueden proceder de otras actividades productivas. El uso de suero de leche y algas permite explorar nuevas aplicaciones para estos recursos dentro de estrategias orientadas a una agricultura más eficiente y sostenible.
Los bioestimulantes desarrollados por el equipo investigador se estudian como herramientas capaces de mejorar la respuesta de las plantas cuando se enfrentan a condiciones ambientales desfavorables. En el caso de RESILCROPS, los primeros experimentos se han centrado en analizar su comportamiento ante el estrés provocado por la disponibilidad limitada de agua.
Los resultados obtenidos hasta ahora corresponden a pruebas de laboratorio realizadas con plantas de tomate. Estos ensayos han permitido observar efectos protectores frente al estrés hídrico y proporcionan una primera base para continuar investigando el potencial de estas soluciones.
Investigación Para Cultivos Más Resistentes
RESILCROPS reúne investigación científica y aprovechamiento de recursos dentro de un proyecto europeo centrado en la resiliencia de los cultivos. La participación de centros del CSIC sitúa la investigación española dentro de este esfuerzo por desarrollar nuevas herramientas para afrontar condiciones que dificultan la producción agrícola.
Los primeros resultados no suponen todavía una aplicación generalizada de los bioestimulantes, pero aportan información sobre su posible utilidad para mejorar la respuesta de determinados cultivos ante la falta de agua.
El proyecto continuará estudiando estas soluciones con el objetivo de avanzar en el conocimiento de cómo los recursos derivados de la economía circular pueden transformarse en herramientas útiles para la agricultura. Los ensayos con tomate constituyen una de las primeras etapas de este proceso de investigación.





















