El Parc de l’Alba
El Parc de l’Alba proyecta 30.000 empleos tecnológicos en Cerdanyola del Vallès IA Canva

El , situado en Cerdanyola del Vallès, cerca de Barcelona, aspira a convertirse en uno de los principales polos de actividad tecnológica y científica de Cataluña. El proyecto prevé alcanzar los 30.000 puestos de trabajo cuando esté completamente desarrollado, frente a los aproximadamente 1.300 trabajadores que reúne actualmente.

El complejo ocupa 408 hectáreas junto a la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y contempla la instalación de alrededor de un centenar de empresas. Su estrategia se centra en actividades de alto valor añadido, como la investigación científica, la ingeniería, la microelectrónica y los centros de procesamiento de datos.

Empresas Tecnológicas Y Científicas

El parque ya cuenta con compañías de distintos sectores. Stradivarius desarrolla actividades vinculadas al diseño y la moda, mientras que Natura Bissé concentra allí su sede mundial, además de sus operaciones de investigación, desarrollo y fabricación. Por su parte, Sener mantiene instalaciones dedicadas a la ingeniería y a la producción de sistemas para ámbitos como el espacial, el científico y el médico.

El ecosistema empresarial también incluye infraestructuras digitales vinculadas a IBM, T-Systems, SILC/La Caixa y ADAM. Esta combinación de compañías industriales, tecnológicas y científicas constituye una de las bases sobre las que se proyecta el crecimiento del complejo.

Uno de sus principales activos es el Sincrotrón ALBA, una instalación científica que atrae a investigadores y empresas interesadas en desarrollar nuevos productos y tecnologías. Más de 120 compañías utilizan sus instalaciones, aproximadamente la mitad procedentes de fuera de España. El centro recibió a más de 3.800 investigadores durante el año anterior.

Nuevos Proyectos Para Impulsar El Crecimiento

Entre las iniciativas previstas destacan ALBA II, que contempla la renovación tecnológica y la ampliación de las capacidades del sincrotrón, e InnoFab, orientada al desarrollo de tecnologías relacionadas con los semiconductores. Ambos proyectos podrían reforzar la conexión entre investigación científica, innovación empresarial y producción industrial.

La expansión del parque también está vinculada a la creación de un nuevo entorno residencial. La planificación busca combinar actividad económica y vivienda, con el objetivo de facilitar que más personas puedan vivir y trabajar en la misma zona.

Sin embargo, alcanzar los 30.000 empleos dependerá del desarrollo progresivo del área y de la implantación de nuevas empresas. La cifra corresponde al escenario de plena ejecución del proyecto, no a contrataciones inmediatas.

La movilidad figura entre los desafíos pendientes. Las empresas instaladas han señalado la necesidad de mejorar el transporte público y ampliar servicios como la restauración y las instalaciones deportivas.

El desarrollo del Parc de l'Alba representa así una apuesta por concentrar investigación, industria tecnológica y actividad empresarial en el entorno de Barcelona, con la creación de empleo condicionada al avance de sus futuras inversiones e infraestructuras.