Moderna pide estabilidad para impulsar la innovación sanitaria en España
La compañía defiende reforzar la vacunación de adultos y aprovechar la capacidad industrial española ante el envejecimiento y futuras pandemias.

España puede reforzar su posición en investigación, producción de vacunas y tecnologías basadas en ARN mensajero si consigue mantener un marco estable que facilite la inversión y la innovación. Esta es una de las principales reclamaciones planteadas por Pablo Álvarez, director general de Moderna en España, durante el VII Observatorio de la Sanidad, organizado por EL ESPAÑOL e Invertia.
La intervención se produjo dentro de una jornada dedicada a analizar cómo debería evolucionar el sistema sanitario español hasta 2030. En este contexto, el directivo defendió la necesidad de combinar innovación, prevención y colaboración para afrontar desafíos como el envejecimiento de la población y el aumento de la presión asistencial.
Un marco estable para atraer innovación e inversión
La principal petición de Moderna está relacionada con la estabilidad de las políticas sanitarias y del entorno regulatorio. La compañía considera que disponer de unas condiciones previsibles puede facilitar la planificación de inversiones y contribuir a consolidar las capacidades industriales y científicas desarrolladas en España.
La reclamación se produce en un momento en el que la política farmacéutica europea está adquiriendo también una dimensión industrial. Durante el mismo Observatorio de la Sanidad, Ana López de la Rica, jefa adjunta del Departamento de Medicamentos de Uso Humano de la AEMPS, defendió que los medicamentos y las capacidades productivas deben contemplarse como activos estratégicos europeos, vinculando la política farmacéutica con innovación, empleo, inversión y autonomía estratégica.
España tiene condiciones para desempeñar un papel relevante, pero que mantener esa posición requiere continuidad en las decisiones que afectan a investigación, producción, vacunación y desarrollo tecnológico.
La prevención como herramienta frente al envejecimiento
Uno de los ejes de la intervención de Moderna fue el cambio demográfico. El envejecimiento de la población supone un incremento de las necesidades sanitarias y puede aumentar la presión sobre hospitales, Atención Primaria y otros servicios asistenciales.
Ante esta situación, Pablo Álvarez defendió que la prevención debe adquirir un mayor peso dentro de la planificación sanitaria. La idea consiste en actuar antes de que aparezcan o se agraven determinados problemas de salud para reducir, cuando sea posible, la carga que posteriormente recae sobre el sistema.
La vacunación de adultos aparece en este planteamiento como una de las herramientas preventivas. Según la compañía, España cuenta con una experiencia positiva en vacunación infantil que podría servir como referencia para mejorar las estrategias dirigidas a la población adulta.
Tres prioridades para mejorar la vacunación adulta
La primera es mantener la confianza de la población en las vacunas. La segunda consiste en reforzar el papel de los profesionales sanitarios y su formación para recomendar la vacunación de acuerdo con las necesidades de cada persona.
La tercera prioridad está relacionada con el acceso. La propuesta consiste en aprovechar los diferentes contactos que los ciudadanos mantienen con el sistema sanitario para revisar también su situación vacunal cuando corresponda.
Este enfoque busca integrar la prevención dentro de la atención sanitaria habitual, en lugar de limitarla exclusivamente a campañas concretas.
España ya cuenta con capacidad para producir vacunas de ARNm
La empresa dispone de una instalación en Granada con capacidad anunciada de hasta 150 millones de dosis al año. Además, cuenta con instalaciones en Madrid dedicadas al control de calidad y a la liberación de productos destinados al mercado.
La compañía considera que esta infraestructura ofrece al país una posición relevante dentro de la producción de tecnologías basadas en ARN mensajero.
Estas cifras deben entenderse como capacidad industrial de la compañía y no como producción anual necesariamente alcanzada. La capacidad disponible puede variar en función de la demanda, los productos fabricados y las necesidades de suministro.
El potencial de la tecnología de ARN mensajero
El ARN mensajero se hizo especialmente conocido por su utilización en algunas vacunas frente a la COVID-19, pero la tecnología tiene aplicaciones potenciales que van más allá de esta enfermedad.
La plataforma permite proporcionar instrucciones temporales a las células para producir determinadas proteínas que pueden desencadenar una respuesta inmunitaria. Esta característica ha impulsado líneas de investigación en diferentes áreas de la medicina.
El desarrollo de estas tecnologías requiere, sin embargo, investigación científica, ensayos clínicos, evaluación regulatoria y capacidad industrial. Por ello, la existencia de infraestructuras de producción y control de calidad puede ser un elemento relevante dentro de una estrategia sanitaria e industrial de largo plazo.
Preparación frente a futuras pandemias
La capacidad para producir vacunas y tecnologías biomédicas también está relacionada con la preparación frente a futuras amenazas sanitarias. La experiencia de la pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de disponer de cadenas de suministro resistentes y de capacidad para desarrollar y fabricar productos sanitarios estratégicos.
Desde esta perspectiva, Moderna considera que la infraestructura existente en España puede contribuir a mejorar la preparación ante futuras pandemias. La producción nacional no elimina la dependencia de las cadenas internacionales, pero puede aportar capacidad adicional y facilitar una respuesta más rápida ante determinadas necesidades.
El debate forma parte además de una conversación más amplia en Europa sobre autonomía estratégica y seguridad del suministro. La AEMPS ha vinculado recientemente la política farmacéutica con la necesidad de mantener un entorno que combine acceso a los medicamentos, sostenibilidad de los sistemas sanitarios y atractivo para la innovación y la inversión.
Innovación y sostenibilidad del sistema sanitario
El VII Observatorio de la Sanidad, celebrado del 5 al 8 de octubre, reúne a representantes de administraciones, profesionales sanitarios, empresas, asociaciones y expertos para analizar cuestiones relacionadas con sostenibilidad, innovación, prevención, digitalización y competitividad.
Dentro de este contexto, la innovación farmacéutica representa solo una parte de la transformación necesaria. La digitalización, la inteligencia artificial, la medicina de precisión, la investigación clínica y la reorganización de los servicios sanitarios forman parte igualmente del debate sobre el futuro del sistema.
En paralelo, otros participantes del encuentro han reclamado marcos regulatorios capaces de acompañar la innovación. Por ejemplo, Pilar Jimeno, directora general de Inspección y Ordenación Sanitaria de la Comunidad de Madrid, destacó la necesidad de contar con normas claras para aprovechar tecnologías como la inteligencia artificial sin comprometer la seguridad ni la protección de los datos.
El desafío de convertir la capacidad en resultados
Contar con instalaciones productivas, tecnología y profesionales especializados constituye una base importante, pero no garantiza por sí sola que España se convierta en un referente internacional. Para conseguirlo es necesario mantener la investigación, atraer talento, desarrollar ensayos clínicos, facilitar la inversión y asegurar procesos regulatorios eficientes.
También resulta fundamental que las innovaciones lleguen al sistema sanitario de manera segura y sostenible. La incorporación de nuevas tecnologías debe estar respaldada por evidencia científica y por mecanismos adecuados de evaluación.
En este sentido, la petición de Moderna se enmarca en una cuestión más amplia: cómo aprovechar las capacidades industriales y científicas existentes para generar beneficios sanitarios y económicos a largo plazo.
España ante una nueva etapa de innovación sanitaria
La apuesta por la prevención, las vacunas y el ARN mensajero refleja uno de los cambios que pueden marcar la sanidad de los próximos años. El envejecimiento poblacional, la aparición de nuevas amenazas sanitarias y el desarrollo acelerado de la biotecnología obligan a los sistemas de salud a anticiparse.
España parte de capacidades científicas, hospitalarias e industriales que pueden favorecer esta transformación. El reto será mantener una estrategia coordinada que permita conectar investigación, industria, regulación y asistencia sanitaria.
Para la compañía, un entorno estable puede ayudar a consolidar las inversiones realizadas y a aprovechar la infraestructura española como plataforma para la producción y exportación de nuevas tecnologías sanitarias.
¿Qué reclama Moderna al próximo Gobierno?
La compañía reclama un marco estable que facilite la inversión, la innovación sanitaria y el desarrollo de capacidades relacionadas con vacunas y tecnologías de ARN mensajero.
¿Qué capacidad tiene Moderna en España?
Moderna señala que dispone de una instalación en Granada con capacidad de producir hasta 150 millones de dosis anuales y de una infraestructura en Madrid dedicada al control de calidad y liberación de productos.
¿A cuántos países llegan las vacunas producidas en España?
Según Moderna, las operaciones desarrolladas en España permiten prestar servicio a más de 60 países.
¿Por qué Moderna apuesta por la vacunación de adultos?
La compañía considera que el envejecimiento de la población hace necesario reforzar la prevención y propone aprovechar los contactos de los ciudadanos con el sistema sanitario para revisar también su situación vacunal.
¿Qué importancia tiene el ARN mensajero?
El ARN mensajero es una tecnología utilizada en determinadas vacunas y que continúa siendo objeto de investigación para otras posibles aplicaciones médicas. Su desarrollo requiere evidencia científica, ensayos clínicos y evaluación regulatoria.
¿España puede convertirse en un referente mundial en esta tecnología?
España dispone de capacidades industriales y científicas que pueden favorecer esa posición, pero su consolidación dependerá de factores como la inversión, la investigación, el talento, la regulación, la producción y la integración de la innovación en el sistema sanitario.

