Ensayos clínicos, un activo estratégico para la sanidad en España
Una jornada celebrada en el Congreso aborda la integración de la investigación en la asistencia, la descentralización y el uso responsable de la inteligencia artificial.

Los ensayos clínicos buscan consolidarse como una pieza estratégica para el sistema sanitario español. Expertos de los ámbitos hospitalario, científico, farmacéutico, institucional y parlamentario han reclamado más recursos, una menor carga burocrática y una mejor integración de la investigación en la actividad asistencial.
Estas propuestas se abordaron durante la jornada técnico-sanitaria "Ensayos Clínicos: un activo estratégico para la innovación sanitaria en España", organizada por la Fundación Uniteco en el Congreso de los Diputados. El encuentro reunió a alrededor de 150 asistentes y puso sobre la mesa los principales obstáculos que afectan actualmente al desarrollo de la investigación clínica.
La investigación clínica como parte de la asistencia sanitaria
Uno de los principales planteamientos de la jornada fue la necesidad de que los ensayos clínicos dejen de percibirse como una actividad separada de la asistencia sanitaria. Los participantes defendieron que la investigación debería integrarse de manera más habitual en hospitales y otros centros sanitarios.
Cristina Caramés, directora asistencial y de Investigación Corporativa del Grupo Quirónsalud, señaló durante el encuentro que existe una oportunidad para aprovechar mejor la capacidad de la red hospitalaria y facilitar que la investigación forme parte de la práctica cotidiana.
La idea también fue respaldada desde el ámbito de la investigación hematológica. Alfonso José Santiago Marí, director ejecutivo de la Fundación Pethema, destacó la calidad científica existente en España y señaló que todavía existe margen para aumentar la capacidad investigadora del país.
El beneficio para los pacientes
Los ensayos clínicos tienen una doble dimensión. Por un lado, permiten generar evidencia sobre la seguridad y eficacia de nuevos tratamientos. Por otro, pueden ofrecer a determinados pacientes acceso a terapias que todavía se encuentran en investigación.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios explica que los ensayos con medicamentos tienen como finalidad estudiar la eficacia y seguridad de una terapia y generar datos que permitan evaluar posteriormente su posible autorización. Estos estudios avanzan por diferentes fases, desde los primeros análisis de seguridad hasta investigaciones con grandes grupos de pacientes.
España mantiene una posición destacada en Europa
España parte de una posición relevante dentro de la investigación clínica europea. Según datos difundidos por Farmaindustria, el país se encuentra entre los líderes mundiales y ocupa el primer puesto europeo por número de ensayos clínicos, con alrededor de 170.000 personas participando actualmente en estudios clínicos en España.
Además, Redacción Médica informó a comienzos de 2026 de que España había autorizado 962 ensayos clínicos con medicamentos durante el año anterior, situándose como líder europeo en número de estudios autorizados.
Esta posición, sin embargo, no garantiza que España mantenga automáticamente su competitividad. La investigación clínica se desarrolla en un entorno internacional en el que países y regiones compiten por atraer proyectos, inversión, profesionales especializados y nuevas tecnologías.
Menos burocracia y una regulación adaptada al riesgo
Uno de los puntos centrales del debate fue la necesidad de reducir las barreras administrativas que pueden ralentizar la puesta en marcha de los ensayos. Los participantes reclamaron avanzar hacia una regulación proporcional al riesgo de cada investigación y hacia procedimientos más eficientes.
La jornada también puso el foco en la necesidad de contar con un marco contractual claro y equilibrado, especialmente para los promotores académicos. Hospitales, universidades y grupos cooperativos pueden desempeñar un papel importante en la investigación independiente, pero necesitan condiciones que permitan desarrollar estos proyectos con garantías.
La simplificación administrativa no implica reducir las exigencias de seguridad. Los ensayos clínicos continúan sujetos a evaluación científica y ética. En España, la AEMPS actúa como autoridad competente para autorizar los ensayos con medicamentos, mientras que la evaluación científico-ética se realiza de forma coordinada con los Comités de Ética de la Investigación con medicamentos.
El reto de los profesionales y las nuevas generaciones
Otro de los desafíos señalados durante el encuentro está relacionado con las personas que hacen posible la investigación. Los participantes reclamaron mejores condiciones de trabajo, recursos suficientes y modelos profesionales capaces de combinar asistencia e investigación.
Manuel Cuenca, subdirector general de Evaluación y Fomento de la Investigación del Instituto de Salud Carlos III, destacó la necesidad de avanzar hacia modelos mixtos de carrera profesional. La investigación clínica requiere especialistas capaces de desarrollar actividad asistencial y científica sin que una de las dos áreas quede relegada.
La estabilidad de los equipos también fue señalada como un elemento necesario para mantener la calidad de los proyectos. La formación de nuevas generaciones de investigadores y la capacidad de ofrecerles oportunidades profesionales aparecen así como factores relevantes para la sostenibilidad del sistema.
La investigación también mira a Atención Primaria
El debate no se limita a los grandes hospitales. Durante la jornada se señaló la necesidad de ampliar progresivamente la investigación clínica hacia Atención Primaria, especialmente ante el aumento de las enfermedades crónicas y la necesidad de realizar estudios más próximos a la población.
Una mayor participación de centros de Atención Primaria podría contribuir a ampliar la diversidad de pacientes incluidos en determinados estudios y acercar la investigación a territorios que actualmente tienen una participación menor.
Reducir las diferencias territoriales
La distribución geográfica de los ensayos fue otro de los asuntos destacados. Reyes Boceta, directora de Desarrollo e Investigación Clínica de GSK España, defendió la necesidad de facilitar la participación de pacientes de zonas menos pobladas.
El objetivo sería evitar que el acceso a un ensayo dependa excesivamente del lugar de residencia. Para conseguirlo, sería necesario mejorar las capacidades de los centros, reforzar las redes de investigación y facilitar la colaboración entre hospitales y otras estructuras sanitarias.
Una mayor descentralización podría ampliar el número de pacientes potencialmente participantes y, al mismo tiempo, contribuir a distribuir mejor la actividad investigadora por el territorio.
La inteligencia artificial abre nuevas posibilidades
La transformación tecnológica también está modificando la investigación clínica. Durante la jornada se destacó el potencial de herramientas como la inteligencia artificial para procesar grandes cantidades de información y facilitar determinadas tareas relacionadas con los estudios.
La utilización de estas tecnologías puede ayudar a gestionar datos, identificar patrones y mejorar determinados procesos de seguimiento. Sin embargo, su incorporación debe mantenerse dentro de marcos que garanticen la calidad de los datos, la protección de la información y la seguridad de los participantes.
El reto será conseguir que la tecnología mejore la eficiencia sin sustituir la supervisión científica, médica y ética que requiere cualquier investigación con personas.
Un sector con impacto sanitario y económico
La importancia de los ensayos clínicos trasciende el desarrollo de nuevos medicamentos. La actividad investigadora puede generar conocimiento, atraer inversión, fortalecer las capacidades científicas y favorecer la incorporación de innovación al sistema sanitario.
Farmaindustria ha señalado precisamente que España necesita mantener medidas que impulsen la competitividad y la capacidad de atraer investigación clínica en un contexto internacional cada vez más competitivo.
Desde esta perspectiva, convertir la investigación clínica en una actividad más integrada en el sistema sanitario permitiría aprovechar mejor las capacidades existentes y reforzar el vínculo entre ciencia, asistencia, industria y pacientes.
¿Qué necesita España para reforzar los ensayos clínicos?
Las conclusiones de la jornada apuntan a varias líneas de actuación: invertir en profesionales y equipos, mejorar la eficiencia de los centros, reducir cargas burocráticas innecesarias, facilitar la participación territorial y establecer un marco regulatorio y contractual adaptado a las características de cada investigación.
El objetivo no sería únicamente aumentar el número de ensayos, sino crear las condiciones necesarias para que España pueda mantener una investigación clínica de calidad, competitiva y centrada en las necesidades de los pacientes.
¿Qué es un ensayo clínico?
Es una investigación realizada con personas para estudiar la seguridad y eficacia de un medicamento o intervención sanitaria bajo condiciones previamente establecidas.
¿Quién autoriza los ensayos clínicos con medicamentos en España?
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios es la autoridad competente para autorizar los ensayos clínicos con medicamentos, en coordinación con los organismos y comités responsables de la evaluación científica y ética.
¿Por qué son importantes los ensayos clínicos para España?
Además de contribuir al desarrollo de nuevos tratamientos, generan conocimiento, pueden facilitar el acceso temprano a determinadas innovaciones y fortalecen las capacidades científicas y sanitarias del país.
¿España es un país relevante en investigación clínica?
Sí. Datos difundidos por Farmaindustria sitúan a España como uno de los líderes mundiales y como primer país europeo por número de ensayos clínicos.
¿La inteligencia artificial puede utilizarse en los ensayos clínicos?
Sí. Puede ayudar a procesar grandes volúmenes de información y mejorar determinados procesos de investigación, siempre dentro de los requisitos científicos, regulatorios, éticos y de protección de datos aplicables.

