SPAIN-ECONOMY-EU-EURO-PESETA
TO GO WITH AFP STORY BY Katell ABIVEN "Espagne-dette-finance-économie-UE-euro" Pesetas notes an coins are pictured in a store in Salvaterra de Mino, northwestern Spain, on December 15, 2011 MIGUEL RIOPA/AFP via Getty Images

Yolanda Díaz quiere aprobar el incremento del SMI para 2027 antes del 29-N, mientras los sindicatos reclaman un alza del 7% y la patronal critica que la medida pueda anunciarse en plena campaña electoral.

El Ministerio de Trabajo prepara una nueva subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2027 que podría rondar el 5%, en línea con la evolución reciente de la inflación. La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, pretende que el incremento se concrete antes de las elecciones generales del 29 de noviembre, aunque la cifra definitiva dependerá de la recomendación de la comisión de expertos.

El departamento todavía no ha anunciado un porcentaje concreto y mantiene que esperará a conocer las conclusiones de los especialistas. Sin embargo, los indicadores económicos y los criterios utilizados en años anteriores apuntan a un aumento próximo al 5%, inferior al 7% que reclaman Comisiones Obreras (CCOO) y UGT.

La subida llegaría después de que el salario mínimo alcanzara los 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas. La intención de Trabajo es adelantar la decisión para reducir la incertidumbre de los trabajadores que perciben esta remuneración y evitar que la negociación se prolongue hasta 2027.

Díaz acelera la recomendación de los expertos

Durante su intervención en el Foro CREO, organizado por Cinco Días, Díaz defendió que España debe mejorar los salarios y pidió a los empresarios que no dejen esa responsabilidad exclusivamente en el incremento del salario mínimo.

"España tiene un reto, mejorar los salarios. El esfuerzo no puede recaer solo sobre el artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores", afirmó la ministra, en referencia a la normativa que regula el SMI.

Díaz explicó que ha encargado a los expertos dos objetivos fundamentales: mantener el salario mínimo en el equivalente al 60% del salario medio neto, como recomienda la Carta Social Europea, y evitar que pierda poder adquisitivo.

La ministra ha pedido que la comisión presente sus conclusiones en torno al puente de Todos los Santos, antes de lo habitual en ejercicios anteriores. Esta anticipación permitiría al Gobierno disponer de una propuesta con margen suficiente para decidir sobre el incremento antes de finalizar el año.

El vicepresidente primero y responsable de Economía, Carlos Cuerpo, también destacó la importancia de anunciar la subida antes de que termine 2026 para reducir la incertidumbre de los perceptores del salario mínimo. No obstante, sus declaraciones dejan abierta la posibilidad de que el anuncio se produzca antes o después de las elecciones.

Según la información publicada, el decreto de actualización del SMI no necesita pasar por la Diputación Permanente, ya que el incremento no tiene rango de ley.

La inflación apunta a una subida próxima al 5%

La evolución de los precios constituye uno de los principales factores que explican la previsión de aumento. El último dato de inflación interanual citado por Trabajo, correspondiente a septiembre, se situó en el 4,9%, por encima del crecimiento de los salarios pactados en convenio y de otras estadísticas salariales.

Según los datos de convenios colectivos, las retribuciones pactadas avanzan a un ritmo del 3,1%. Por su parte, la Encuesta Trimestral de Costes Laborales registró un crecimiento interanual del 4% en el segundo trimestre.

Si se mantiene el criterio empleado en anteriores ejercicios, la inflación interanual del último mes disponible podría servir de referencia para la recomendación de los expertos. De ahí que una subida cercana al 5% aparezca como uno de los escenarios posibles.

La evolución reciente de los precios refuerza esta hipótesis: la inflación pasó del 3,2% en junio al 3,6% en julio, subió al 4,3% en agosto y alcanzó el 4,9% en septiembre.

Los especialistas deberán determinar, además, qué incremento permite mantener la relación entre el salario mínimo neto y el salario medio neto en el 60%. Cada año se comparan ambos criterios y se toma como referencia el que exige una subida mayor.

Los precedentes de 2025 y 2026

Las recomendaciones de ejercicios anteriores ilustran cómo pueden variar los porcentajes en función de la evolución de los precios, los salarios y la tributación del SMI.

Para 2025, los expertos plantearon incrementos del 3,4% o del 4,4%, según el tratamiento fiscal aplicado, con el objetivo de mantener el salario mínimo en el 60% del salario medio neto. Finalmente, Trabajo acordó con los sindicatos una subida del 4,4%, con rechazo de las organizaciones empresariales.

En la recomendación para 2026, los especialistas estimaron que el incremento necesario para mantener esa relación podía situarse en el 1,8% si el SMI no tributaba o en el 4,7% si lo hacía. Como el primer porcentaje quedaba por debajo de la inflación, terminó prevaleciendo la referencia del 3,1%, que fue la subida pactada por Trabajo y los sindicatos.

Para 2027, el escenario podría parecerse más al de 2026 que al de 2025: una inflación superior al crecimiento de los salarios medios que convierta la evolución de los precios en el principal factor para calcular el aumento.

Los sindicatos reclaman una subida del 7%

CCOO y UGT consideran insuficiente una actualización próxima al 5% y reclaman que el salario mínimo aumente un 7% en 2027. Las centrales suelen plantear incrementos superiores a los que finalmente se acuerdan: para 2026 pidieron una subida del 7,5%, mientras que el incremento pactado terminó siendo del 3,1%.

Los sindicatos también vinculan la negociación a la tributación del SMI y a la protección de los complementos salariales. Ambas organizaciones han advertido de que no alcanzarán nuevos acuerdos con el Gobierno sobre el salario mínimo si no se aprueba el decreto destinado a impedir que las empresas absorban las subidas mediante la eliminación de determinados pluses.

Trabajo pretende avanzar también en esta cuestión antes de los comicios, junto con otras medidas laborales, como el refuerzo del registro horario.

La patronal critica el calendario electoral

La CEOE todavía no ha fijado una cifra concreta para la subida del salario mínimo, pero ha expresado su rechazo a que el Gobierno pueda anunciar el incremento en plena campaña electoral.

El presidente de la patronal, Antonio Garamendi, criticó la iniciativa y acusó al Ejecutivo de utilizar su posición de poder con fines electorales.

"Es increíble que el Gobierno esté utilizando el poder que tiene en plena campaña electoral para actuar de una manera que nosotros no entendemos", afirmó. También cuestionó la composición de la comisión de expertos convocada por Trabajo.

La organización empresarial rechazó el último incremento del SMI hasta los 1.221 euros mensuales, como ha sucedido con la mayoría de las subidas impulsadas por Díaz. La excepción fue el aumento de 2020, cuando el salario mínimo pasó de 900 a 950 euros y contó con el respaldo de las organizaciones empresariales.

Desde que Pedro Sánchez llegó a la presidencia del Gobierno, el salario mínimo ha aumentado de 736 a 1.221 euros mensuales, un incremento acumulado del 66%.

La próxima actualización deberá conciliar los objetivos de poder adquisitivo y convergencia salarial defendidos por Trabajo, las mayores exigencias de los sindicatos y las objeciones de la patronal. El calendario político añade presión a una negociación cuyo resultado definitivo dependerá de la recomendación de los expertos y de la decisión final del Gobierno.