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El presidente del PP europeo, Manfred Weber Photo by Martin Bertrand / Hans Lucas / AFP via Getty Images

La visita de Manfred Weber a Ceuta terminó con una impresión que el presidente del Partido Popular Europeo no ocultó. Después de recorrer la ciudad y conocer de primera mano la situación migratoria, el dirigente alemán trasladó a sus interlocutores del PP su sorpresa por la cantidad de personas que todavía permanecen en las calles y por la falta de medios que, a su juicio, está agravando la situación.

Weber llegó a Ceuta acompañado por Alberto Núñez Feijóo, Dolors Montserrat y el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas. Era su primer viaje a la ciudad y, según fuentes presentes durante la visita, la realidad que encontró fue más dura de lo que esperaba.

Una de las preguntas que planteó fue por qué el Gobierno de Pedro Sánchez no está utilizando los mecanismos europeos previstos para acelerar los retornos. También cuestionó la falta de personal para gestionar los expedientes pendientes.

"¿Por qué no pone más funcionarios?", habría preguntado Weber durante la visita. Su preocupación coincidió con una de las principales reclamaciones que Feijóo viene haciendo al Ejecutivo: aumentar los efectivos destinados a tramitar los procedimientos de retorno y reforzar la presencia de Frontex.

El líder del PPE también puso sobre la mesa una cuestión política. Según las fuentes que participaron en el encuentro, llegó a preguntarse qué pretende hacer el Gobierno español ante una crisis que continúa semanas después de la entrada masiva de migrantes.

El PP lleva la crisis a Bruselas

La visita tenía un objetivo político evidente: sacar el conflicto de Ceuta del ámbito exclusivamente nacional.

Feijóo ha insistido en las últimas semanas en que la situación debe ser abordada por las instituciones europeas y ha convertido la implicación del PPE en una de las principales vías de presión sobre el Gobierno. Durante su visita, reclamó que España solicite más presencia de Frontex y que se utilicen los mecanismos europeos para agilizar los retornos.

Weber se comprometió a trasladar a Bruselas lo que había visto. Su intención, según explicó, es hablar con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, con el comisario europeo de Migración, Magnus Brunner, y con otros dirigentes del Partido Popular Europeo.

El mensaje que lanzó públicamente fue claro: Ceuta forma parte de España y, por extensión, su frontera es también una frontera exterior de la Unión Europea. "Si no podemos proteger nuestras fronteras, habrá consecuencias obvias", advirtió en referencia a la situación y al papel de Marruecos.

Weber también reclamó a Rabat que cumpla sus compromisos como socio de la Unión Europea y defendió que la salida de la crisis debe buscarse mediante la cooperación entre España, Marruecos y las instituciones europeas.

Una ciudad que sigue esperando una solución

La visita se produce casi dos meses después de la entrada masiva de migrantes en Ceuta. Aunque una parte importante abandonó la ciudad durante las semanas posteriores, todavía quedan miles de personas en recursos de acogida y asentamientos provisionales.

Las cifras sobre cuántos permanecen actualmente varían según la fuente. El Gobierno central ha situado el número en torno a los 18.000 en los últimos datos difundidos, mientras otras estimaciones manejadas en el debate político elevan la cifra.

La presión sobre los servicios de la ciudad sigue siendo uno de los argumentos centrales del PP. Feijóo volvió a reclamar que se aceleren los retornos y que el Gobierno central aporte más recursos humanos para tramitar las solicitudes pendientes.

La discusión se ha trasladado también a los menores migrantes. El Ejecutivo defiende su protección y traslado dentro del sistema de acogida español, mientras el PP y el Gobierno de Ceuta reclaman que se prioricen los procedimientos para su retorno a Marruecos cuando legalmente corresponda.

Weber reclama una respuesta europea

El presidente del PPE no limitó sus críticas al Gobierno español. También dirigió un mensaje a Marruecos.

Weber considera que Rabat tiene un papel decisivo para resolver la situación y espera que el país vecino coopere en los retornos. Su advertencia fue que una Unión Europea incapaz de controlar sus fronteras terminará enfrentándose a consecuencias políticas y de seguridad.

Durante su estancia en Ceuta recibió además peticiones de ciudadanos que le reclamaron una mayor implicación europea. Según las personas presentes en la visita, algunos vecinos le trasladaron su preocupación por la situación que vive la ciudad y por las dificultades para recuperar la normalidad.

El dirigente europeo aseguró que la UE no debe desentenderse de Ceuta y prometió llevar el asunto a las instituciones comunitarias.

La imagen de la frontera que sorprendió a Weber

Uno de los momentos más llamativos se produjo durante el regreso a la Península. Desde el helicóptero, Weber observó la zona fronteriza de El Tarajal y reparó en la barrera marítima instalada allí.

Al comprobar que parte de la estructura estaba dañada, preguntó sorprendido cómo era posible que estuviera en ese estado.

La escena resume, en buena medida, el mensaje que el PP quiso trasladar con la visita: la crisis de Ceuta ya no debe tratarse únicamente como un problema de gestión interna, sino como una cuestión que afecta a una frontera exterior de la Unión Europea.

Weber regresó a Bruselas con el compromiso de plantear el asunto ante las instituciones comunitarias. Feijóo, por su parte, volvió a defender que la presión europea es necesaria para que el Gobierno español acelere los retornos y refuerce los medios destinados a gestionar la crisis.

La cuestión ahora es si ese respaldo político europeo se traducirá en medidas concretas. De momento, Ceuta continúa esperando.