La crisis de Ceuta frena las candidaturas del PP y aumenta la inquietud territorial
Génova aplaza el acto de proclamación mientras crece la impaciencia territorial y se mantiene abierta la decisión sobre el candidato valenciano.

La crisis de Ceuta ha cambiado las prioridades de Alberto Núñez Feijóo y ha dejado en segundo plano varias decisiones internas que el Partido Popular tenía pendientes. Entre ellas, la designación de sus candidatos para las elecciones autonómicas del 23 de mayo de 2027.
En Génova existe un respaldo general a la decisión de centrar todos los esfuerzos en Ceuta. Sin embargo, dentro del partido empiezan a aparecer señales de impaciencia. Algunos dirigentes consideran que mantener abiertas durante más tiempo las candidaturas puede terminar generando más incertidumbre de la necesaria.
"Hay algunos nervios", reconoce un presidente autonómico. En el entorno de Feijóo también admiten que el asunto debería resolverse pronto, aunque descartan que vaya a producirse una revolución en las listas.
La dirección nacional había previsto un gran acto para proclamar a los candidatos autonómicos, pero decidió aplazarlo ante la gravedad de la situación en Ceuta. El problema es que el calendario electoral no se detiene y varias organizaciones territoriales quieren saber cuanto antes quién será su cabeza de cartel.
Valencia concentra todas las miradas
La Comunidad Valenciana es, con diferencia, el territorio que concentra mayor incertidumbre. Juanfran Pérez Llorca asumió la presidencia de la Generalitat tras la salida de Carlos Mazón, pero todavía espera la confirmación oficial de Génova como candidato para las próximas elecciones.
En el PP dan por hecho que Feijóo terminará apostando por él. La falta de una confirmación, sin embargo, ha alimentado las especulaciones y ha abierto espacio a otros nombres dentro de la organización valenciana, entre ellos el presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó.
La situación tampoco ayuda a estabilizar el partido en la Comunidad Valenciana. Mientras Génova mantiene abierta la decisión, los calendarios institucionales y orgánicos avanzan por separado.
El Debate de Política General de la Generalitat está previsto entre el 28 y el 30 de septiembre. En esas mismas fechas se celebrará en Madrid la Junta Directiva Nacional del PP, presidida por Feijóo. La cita podría servir para despejar algunas dudas, aunque desde Génova rebajan las expectativas y aseguran que la crisis de Ceuta seguirá ocupando buena parte de la agenda.
Pérez Llorca no estará en esa reunión. Sí acudirán Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, los presidentes de Ceuta y Melilla, respectivamente.
Menos dudas en otros territorios
La incertidumbre no se limita a Valencia, aunque en otras comunidades el escenario parece bastante más definido.
En Castilla-La Mancha, Miguel Tellado ya confirmó en julio a Paco Núñez como candidato para enfrentarse nuevamente al socialista Emiliano García-Page. La decisión puso fin a meses de especulaciones sobre el futuro del dirigente popular.
En Navarra, Javier García ha expresado su intención de continuar como candidato. Aunque dentro del partido han existido diferencias entre el dirigente regional y la dirección nacional, las señales que llegan desde Madrid apuntan a que no se prepara un cambio.
Asturias también parece encaminada a mantener a Álvaro Queipo como cabeza de cartel. Su cercanía con Tellado juega a su favor, aunque su liderazgo no está completamente libre de críticas dentro del propio PP asturiano.
En Génova sostienen que no se esperan grandes sorpresas en las comunidades donde el partido ya gobierna. La incógnita está más relacionada con los tiempos que con un posible cambio general de candidatos.
Una espera que empieza a incomodar
El retraso tiene una explicación política evidente: Feijóo ha decidido que Ceuta debe ocupar ahora el centro de la estrategia del PP. La crisis ha adquirido una dimensión que la dirección nacional considera prioritaria y cualquier movimiento interno que pueda desviar la atención se mira con especial cautela.
Pero esa estrategia también tiene un coste. Los dirigentes territoriales necesitan empezar a preparar sus campañas, organizar equipos y definir sus mensajes con meses de antelación. Mantener los nombres en espera puede alimentar precisamente el ruido interno que Génova pretende evitar.
El caso valenciano es el más claro. Pérez Llorca habría querido contar ya con el respaldo oficial de la dirección nacional y se esperaba que la decisión pudiera producirse antes del verano. La confirmación, sin embargo, sigue pendiente.
Preguntado recientemente por los periodistas sobre cuándo llegará ese anuncio, el presidente valenciano evitó asumir la responsabilidad de responder y dirigió la cuestión directamente hacia Madrid: "Yo creo que debe llamar al señor Feijóo".
La pelota, por tanto, continúa en el tejado de Génova. Y mientras Feijóo mantiene el foco en Ceuta, en varias estructuras territoriales empiezan a pensar que ha llegado el momento de cerrar las candidaturas y dejar de trabajar con nombres provisionales.





















