Alicante afronta el impacto del turismo masivo en sus barrios
Turistas recorriendo las calles de Alicante IBTimes ES

Alicante atraviesa una etapa de fuerte actividad turística que está modificando algunos de sus barrios y generando un debate sobre el equilibrio entre visitantes, residentes y actividad económica. El aumento de la llegada de turistas está teniendo efectos visibles en el comercio, la vivienda y los servicios de determinadas zonas de la ciudad.

La situación ha sido recogida por 20minutos a partir del testimonio de vecinos, comerciantes y expertos, que describen una transformación del tejido urbano. Entre las situaciones señaladas aparece el cierre de establecimientos tradicionales para dar paso a negocios orientados principalmente a los visitantes, como servicios relacionados con el almacenamiento de equipaje.

El comercio tradicional pierde espacio

Uno de los principales debates que plantea la situación de Alicante está relacionado con la transformación de los comercios de barrio. Algunos residentes consideran que determinados negocios dirigidos tradicionalmente a la población local están perdiendo presencia frente a establecimientos vinculados al turismo.

Sofía Peña, vecina de Alicante citada por 20minutos, describe una progresiva desaparición del comercio local y artesanal en algunas zonas. Según su testimonio, determinados espacios han pasado a estar ocupados por inmobiliarias, tiendas de recuerdos o establecimientos destinados a visitantes.

Otro ejemplo mencionado en el reportaje es el cierre de una panadería para instalar unas taquillas destinadas a turistas. El caso se presenta como una muestra de cómo la demanda generada por los visitantes puede modificar el uso comercial de los locales.

Los negocios se adaptan a una nueva demanda

El crecimiento turístico no significa necesariamente que desaparezca toda la actividad comercial. En muchos casos, los establecimientos se adaptan a las necesidades de los visitantes y aparecen nuevos servicios relacionados con alojamiento, restauración, ocio y almacenamiento de equipaje.

El problema aparece cuando este proceso reduce la variedad de servicios disponibles para quienes viven permanentemente en los barrios. Precisamente, este equilibrio entre actividad turística y necesidades de los residentes se ha convertido en uno de los principales retos urbanos para Alicante.

La vivienda, uno de los principales puntos de preocupación

El impacto del turismo también se relaciona con el mercado inmobiliario. Representantes vecinales consultados por 20minutos consideran que el crecimiento de los alojamientos turísticos y otras modalidades de alquiler temporal está aumentando la presión sobre determinadas zonas de la ciudad.

Julio Aracil, representante de la plataforma Alicante, donde vas, señala en el reportaje que algunos edificios están siendo transformados para usos relacionados con el alojamiento temporal. Desde la perspectiva de esta plataforma, esta evolución puede dificultar el acceso a la vivienda para determinados residentes.

La cuestión no se limita exclusivamente a las viviendas destinadas a turistas. También intervienen otros modelos inmobiliarios, como los apartamentos de alquiler temporal y los proyectos destinados al llamado flex living.

Alicante intenta regular el crecimiento turístico

El debate sobre el turismo ya ha llevado al Ayuntamiento de Alicante a plantear cambios en la regulación urbanística. La ciudad aprobó inicialmente una modificación del Plan General destinada a establecer nuevas condiciones para los alojamientos turísticos y limitar su concentración en determinadas zonas.

La propuesta municipal contempla un índice máximo de 0,187 plazas turísticas por habitante y restricciones para nuevas plazas en áreas consideradas saturadas. También plantea condiciones específicas para los alojamientos turísticos situados en edificios residenciales.

El Ayuntamiento ha explicado que el objetivo es compatibilizar la actividad turística con el uso residencial de los barrios y reducir los efectos negativos que pueda generar una concentración excesiva de alojamientos turísticos.

Protección del comercio de proximidad

La regulación municipal también contempla medidas destinadas a preservar determinadas actividades comerciales. El Ayuntamiento ha planteado limitar la implantación de usos turísticos en plantas bajas de algunos de los principales ejes comerciales.

La intención es evitar que la transformación turística termine sustituyendo de forma generalizada los establecimientos que ofrecen servicios cotidianos a los residentes.

En mayo de 2026, el Ayuntamiento informó además de reuniones con asociaciones de comerciantes y hosteleros para abordar cuestiones relacionadas con seguridad, limpieza, transporte e infraestructuras, así como medidas para reforzar el comercio de proximidad.

Una ciudad que depende cada vez más del turismo

El turismo también representa una fuente importante de actividad económica para Alicante. Según datos difundidos por el Ayuntamiento a comienzos de 2026, la ciudad registró 1,5 millones de visitantes y cinco millones de pernoctaciones durante el periodo analizado por el consistorio.

La actividad turística tiene además efectos sobre sectores como la hostelería y el alojamiento. El Ayuntamiento señaló que durante 2025 la facturación hostelera aumentó un 14%, mientras que la correspondiente a los alojamientos creció un 10,85%.

Estas cifras muestran la importancia económica del turismo para la ciudad, pero también explican por qué la gestión de su crecimiento se ha convertido en una cuestión cada vez más relevante.

El desafío de mantener la identidad de Alicante

El crecimiento turístico plantea otra cuestión que va más allá de los precios de la vivienda o de la transformación comercial: la identidad de la ciudad.

Raquel Huete, catedrática de Sociología e investigadora del Instituto Universitario de Investigaciones Turísticas de la Universidad de Alicante, considera que la ciudad ha experimentado una pérdida de identidad asociada a la masificación turística y defiende la necesidad de escuchar las preocupaciones de los vecinos.

La cuestión es especialmente relevante en una ciudad que ha construido parte de su atractivo turístico alrededor de elementos culturales y tradiciones locales. El reto consiste en conseguir que el crecimiento de visitantes no termine debilitando precisamente los elementos que hacen atractivo al destino.

Turismo y convivencia

La convivencia entre residentes y turistas se ha convertido en uno de los principales puntos de discusión. El aumento de visitantes puede generar actividad económica y empleo, pero también incrementar la presión sobre determinados espacios públicos y servicios.

Para los residentes, el desafío consiste en poder mantener una vida cotidiana normal en zonas que durante determinadas épocas del año reciben una elevada cantidad de visitantes.

Por ello, la discusión sobre el modelo turístico de Alicante no se limita al número de turistas. También incluye dónde se concentran, qué tipo de alojamiento utilizan, qué negocios sustituyen a los establecimientos tradicionales y cómo repercute todo ello sobre los residentes.

El turismo también puede impulsar nuevos negocios

La transformación comercial no debe interpretarse únicamente desde una perspectiva negativa. La llegada de visitantes también genera oportunidades para nuevos negocios y puede favorecer inversiones en hostelería, ocio, alojamiento y servicios.

De hecho, el crecimiento de la demanda turística ha contribuido a aumentar la actividad económica de Alicante y ha impulsado nuevas inversiones relacionadas con el sector. El reto consiste en conseguir que estos beneficios económicos sean compatibles con una ciudad habitable durante todo el año.

¿Hacia qué modelo turístico avanza Alicante?

Alicante se encuentra ante la necesidad de definir cómo quiere gestionar su crecimiento turístico durante los próximos años. La ciudad continúa siendo un destino atractivo y el turismo representa una parte importante de su economía, pero el aumento de visitantes también plantea problemas relacionados con vivienda, comercio y convivencia.

Las medidas urbanísticas impulsadas por el Ayuntamiento apuntan hacia una mayor regulación de los alojamientos turísticos, especialmente en las zonas donde existe una elevada concentración. Al mismo tiempo, las asociaciones vecinales reclaman que las necesidades de quienes viven permanentemente en la ciudad tengan un mayor peso en la planificación.

El objetivo no pasa necesariamente por reducir el turismo, sino por encontrar un modelo capaz de distribuir mejor sus beneficios y limitar sus efectos sobre los barrios.

¿Por qué se habla de turismo masivo en Alicante?

El debate surge por el elevado número de visitantes que recibe la ciudad y por los efectos que determinados residentes y asociaciones atribuyen a esta concentración sobre la vivienda, el comercio y la convivencia.

¿Cómo afecta el turismo al comercio local?

Según los testimonios recogidos por 20minutos, algunos comercios tradicionales están siendo sustituidos por negocios orientados a los visitantes, como establecimientos turísticos, inmobiliarias, tiendas de recuerdos o servicios para viajeros.

¿Qué ocurre con la vivienda en Alicante?

Las asociaciones vecinales citadas en el reportaje consideran que la expansión de diferentes modalidades de alojamiento turístico y temporal aumenta la presión sobre el mercado residencial.

¿Alicante está regulando los alojamientos turísticos?

Sí. El Ayuntamiento ha planteado una modificación urbanística que establece límites y condiciones para la implantación de nuevos alojamientos turísticos, especialmente en zonas consideradas saturadas.

¿El turismo es importante para la economía de Alicante?

Sí. El Ayuntamiento informó de 1,5 millones de visitantes y cinco millones de pernoctaciones, además de incrementos en la facturación de la hostelería y los alojamientos durante 2025.

¿Cuál es el principal reto turístico de Alicante?

Uno de los principales retos es encontrar un equilibrio entre los beneficios económicos de la actividad turística y la protección de la vivienda, el comercio de proximidad, los servicios públicos y la calidad de vida de los residentes.

Alicante busca equilibrar turismo y vida residencial

La transformación que vive Alicante refleja uno de los grandes debates de las ciudades turísticas españolas: cómo aprovechar la actividad económica generada por los visitantes sin que el crecimiento termine desplazando las necesidades de quienes viven en ellas.

La ciudad cuenta con una importante actividad turística y continúa apostando por atraer visitantes, pero al mismo tiempo ha comenzado a introducir mecanismos de regulación para controlar la concentración de alojamientos turísticos y proteger determinadas zonas comerciales.

El futuro del modelo turístico de Alicante dependerá de la capacidad de combinar crecimiento económico, vivienda accesible, comercio de proximidad y convivencia. El desafío será mantener el atractivo turístico de la ciudad sin convertir sus barrios en espacios destinados exclusivamente a quienes llegan de visita.