Junts mantiene su rechazo al decreto de vivienda y el PP reclama elecciones a Sánchez
La formación de Míriam Nogueras votará en contra junto al PP, Vox y UPN, mientras el Ejecutivo intenta salvar las medidas en el Congreso.

Nogueras exige retirar los dos textos y negociar una nueva propuesta, mientras el Gobierno mantiene la votación y PP y Vox defienden su rechazo
Junts mantiene su rechazo a los dos decretos de vivienda que el Congreso debate este viernes y reclama al Gobierno que retire ambos textos para negociar una nueva propuesta. La portavoz de la formación catalana, Míriam Nogueras, ha defendido esta posición durante el Pleno y ha acusado al Ejecutivo de haber llevado las medidas a la Cámara con demasiada rapidez y con intereses electorales.
La decisión de Junts resulta determinante para el futuro del primero de los decretos, que reúne la mayor parte de las medidas del paquete de vivienda. Una abstención de los siete diputados de la formación catalana habría permitido su convalidación, pero Junts ha optado por votar en contra junto a PP, Vox y UPN.
Nogueras ha reclamado que el Gobierno retire los textos y acepte negociar una nueva iniciativa. "Sentémonos a trabajar a puerta cerrada, construyámoslo entre todos", ha planteado desde la tribuna.
La portavoz de Junts ha cuestionado además el contenido de las medidas. A su juicio, el decreto no frena suficientemente la actuación de los grandes inversores y puede provocar efectos contrarios a los que persigue el Gobierno. "Permite que los fondos sigan comprando, sigan especulando y se siga desahuciando", ha asegurado.
Junts reclama una nueva propuesta
La formación catalana ha entregado al Gobierno una propuesta alternativa que pretende utilizar como punto de partida para una nueva negociación. Junts sostiene que su texto incorpora medidas más contundentes frente a los grandes propietarios y ofrece una mayor protección a las familias.
Nogueras también ha criticado la rapidez con la que el Gobierno ha llevado los decretos al Congreso, apenas unos días después de su aprobación en el Consejo de Ministros. Según la portavoz catalana, esa tramitación impide estudiar las normas con el rigor necesario.
"La gente no se merece cualquier real decreto. Tenemos que hacer leyes con el máximo rigor", ha afirmado.
El Gobierno, sin embargo, mantiene su decisión de someter los dos textos a votación. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, ha pedido a Junts que permita la convalidación del primer decreto y ha ofrecido tramitarlo posteriormente como proyecto de ley, lo que abriría la puerta a introducir modificaciones durante la tramitación parlamentaria.
La propuesta no ha convencido a la formación catalana, que mantiene su exigencia de retirar primero los decretos.
La aritmética deja al primer decreto en una situación crítica
El primer texto necesita sumar los apoyos suficientes para superar la votación. El Gobierno cuenta con PSOE, Sumar, PNV, EH Bildu, Podemos, Coalición Canaria y BNG, pero esos votos no alcanzan la mayoría necesaria si PP, Vox, UPN y Junts mantienen su rechazo.
La abstención de Junts cambiaría el resultado y permitiría salvar el decreto, pero la formación catalana no contempla por ahora esa posibilidad.
El segundo decreto, centrado en la renovación automática de los contratos de alquiler, afronta todavía mayores dificultades. El PNV ya había anunciado su rechazo y Junts también ha confirmado que votará en contra.
La votación permitirá así comprobar si el Gobierno consigue mantener alguno de sus textos sobre vivienda o si ambos quedan rechazados por el Congreso.
PP y Vox coinciden en el rechazo, pero discrepan sobre las causas
El PP también ha confirmado su voto contrario a los dos decretos. Alberto Núñez Feijóo ha cuestionado las medidas y sostiene que pueden reducir la oferta de alquiler, elevar los precios y aumentar la inseguridad jurídica para los propietarios.
Desde el partido, además, han aprovechado el debate para reclamar a Sánchez que convoque elecciones generales. Miguel Tellado ha defendido públicamente esa posibilidad y ha acusado al presidente de no disponer de los apoyos parlamentarios necesarios para desarrollar su agenda.
El portavoz del PP en materia de vivienda, Juan Bravo, ha centrado buena parte de su intervención en los efectos que, según su formación, tendrán las medidas sobre los inquilinos con menores ingresos. También ha defendido las propuestas del PP para aumentar el acceso a la vivienda y ha presentado ese asunto como uno de los principales ejes de la oposición.
Vox ha mantenido igualmente su rechazo al paquete, aunque su argumentación difiere en algunos puntos de la del PP. Su portavoz de Vivienda, Carlos Quero, ha atribuido una parte importante del problema habitacional a la inmigración y ha defendido que las políticas de vivienda deben abordar también ese factor.
El Gobierno intenta mantener el foco en la vivienda
Mientras Junts, PP y Vox mantienen su negativa, el Gobierno intenta presentar la votación como una decisión sobre las medidas concretas incluidas en los decretos.
Isabel Rodríguez ha defendido desde la tribuna que el paquete busca ampliar la protección de los inquilinos, aumentar la vivienda asequible y actuar frente a la especulación. El Ejecutivo también ha insistido en que las normas son fruto de meses de negociación con los grupos parlamentarios.
La presión política se ha trasladado además a las calles, donde continúan las movilizaciones relacionadas con la vivienda. El debate parlamentario coincide con la acampada instalada en la Puerta del Sol y con las protestas convocadas en distintas ciudades.
Junts, por su parte, mantiene abierta la posibilidad de negociar una nueva propuesta, pero exige que los decretos actuales sean retirados antes de iniciar ese proceso. El Gobierno no ha aceptado esa condición y mantiene la votación.
El resultado del Pleno determinará si alguna de las medidas consigue superar el Congreso y dejará, además, una nueva fotografía de la capacidad del Ejecutivo para reunir apoyos parlamentarios en una legislatura marcada por la dificultad para alcanzar acuerdos.

