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Presidete de España, Pedro Sanchez Ludovic MARIN / AFP via Getty Images

El Gobierno niega que haya una decisión tomada, pero sectores del PSOE plantean aprovechar la movilización por la vivienda si el Congreso tumba los dos textos

Pedro Sánchez ha comenzado a valorar con su entorno más cercano el escenario de un posible adelanto electoral después de que Junts confirmara su rechazo a los dos decretos de vivienda que el Congreso debate este viernes. Fuentes gubernamentales citadas por distintos medios sitúan esta posibilidad sobre la mesa, aunque desde La Moncloa insisten en que no existe ninguna decisión adoptada y que la prioridad sigue siendo la votación parlamentaria.

El rechazo de Junts deja al Gobierno ante una derrota prácticamente anunciada. La formación de Carles Puigdemont ha pedido retirar ambos textos y sustituirlos por una nueva propuesta, mientras que el Ejecutivo ha descartado modificar el orden del día y mantiene los decretos para su votación.

La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, todavía ha pedido a Junts que cambie de posición y se abstenga, con el objetivo de permitir la tramitación posterior del decreto como proyecto de ley. La formación catalana, sin embargo, ha mantenido este viernes su negativa y ha vuelto a reclamar la retirada de las normas.

La derrota abre el debate electoral

La posibilidad de adelantar las elecciones ha empezado a ganar espacio dentro del PSOE ante la perspectiva de que los dos decretos sean rechazados. Dirigentes socialistas consideran que una convocatoria podría aprovechar el actual ciclo de movilización en torno a la vivienda, aunque el Gobierno no ha anunciado ningún paso en esa dirección.

La discusión llega después de una legislatura marcada por las dificultades para reunir mayorías parlamentarias. La falta de Presupuestos y los problemas para sacar adelante determinadas iniciativas han aumentado la dependencia del Gobierno respecto a sus socios parlamentarios.

El rechazo de Junts añade ahora la vivienda a ese escenario. Los siete diputados de la formación catalana resultaban determinantes para aprobar los textos y su decisión deja al Ejecutivo sin una mayoría suficiente para convalidarlos. Reuters también señala que el Gobierno cuenta con 147 diputados propios y necesita el apoyo de otras fuerzas para sacar adelante sus iniciativas en el Congreso.

Junts rompe el último intento de acuerdo

La decisión de Junts llegó después de varios días de negociaciones. Dentro de la formación catalana existían posiciones diferentes sobre los decretos y se había planteado la posibilidad de seguir una fórmula similar a la del PNV, apoyando el paquete más amplio y rechazando el texto centrado en la renovación de los alquileres.

Finalmente, la dirección de Junts optó por rechazar ambos. El partido sostiene que varias de las medidas tendrán, a su juicio, el efecto contrario al buscado: reducir la oferta de alquiler, elevar los precios y dificultar el acceso a la vivienda. También critica que los decretos no incorporen suficientemente sus propuestas sobre los grandes inversores y la protección de los propietarios.

Junts ha ofrecido al Gobierno elaborar un nuevo decreto y ha presentado una propuesta propia como posible punto de partida para una negociación. Su condición es que se retiren primero los dos textos que se someten a votación este viernes.

El Gobierno ha rechazado esa condición. Sánchez afirmó en la víspera de la votación que no retiraría los decretos y pidió a PP, Vox y Junts que decidieran si apoyaban las medidas de vivienda o se oponían a ellas.

Sánchez intenta convertir el rechazo en una batalla política

El presidente ha situado el debate en términos de bloques políticos. En un mensaje publicado antes de la votación, defendió que las medidas buscan frenar la especulación, facilitar el acceso a la vivienda, impulsar el alquiler asequible y proteger a personas vulnerables frente a los desahucios.

La estrategia del Gobierno pasa así por mantener los textos y trasladar a los grupos que voten en contra el coste político de su decisión. La votación, además, se realizará mediante llamamiento, una fórmula que permite conocer públicamente el voto de cada diputado. La petición fue planteada por PSOE y Sumar después de que Junts anunciara su rechazo.

En paralelo, varios ministros de Sumar han reforzado el mensaje sobre la vivienda y han reclamado a los grupos que respalden los decretos. El objetivo es mantener el debate centrado en el acceso a la vivienda y en las medidas planteadas por el Gobierno, en lugar de que la derrota parlamentaria quede reducida a una cuestión de falta de apoyos.

Una decisión que todavía no está tomada

Pese a las especulaciones, La Moncloa mantiene oficialmente que no existe una decisión sobre la convocatoria de elecciones. Fuentes próximas al presidente insisten en que el Gobierno se centra en la votación de los decretos y confían todavía en que alguno de los grupos que han anunciado su rechazo pueda modificar su posición o abstenerse.

Dentro del PSOE, sin embargo, ya hay dirigentes que consideran que una derrota parlamentaria de esta magnitud debería abrir la puerta a las urnas. Otros actores políticos han planteado públicamente la misma posibilidad: el presidente de Andalucía, Juanma Moreno, ha reclamado a Sánchez que disuelva las Cortes si el Congreso rechaza los decretos.

El escenario electoral, por tanto, sigue abierto pero no decidido. El resultado de la votación sobre vivienda será el primer dato político que deberá valorar Sánchez antes de tomar cualquier decisión sobre la continuidad de la legislatura.