SPAIN-POLITICS-GOVERNMENT-CORRUPTION
Catalan separatist party Junts per Catalunya (Together for Catalonia) spokesperson Miriam Nogueras addresses MPs in the lower house of parliament at the congress of deputies in Madrid on June 24, 2026 Oscar DEL POZO / AFP via Getty Images

Nogueras dice que su grupo está "decepcionado" con el primer decreto mientras Podemos y PNV también mantienen abierta la incógnita sobre su voto

El Gobierno llega a la votación de los decretos de vivienda sin tener asegurada la mayoría parlamentaria. A 48 horas de que el Congreso decida si convalida las medidas aprobadas esta semana, Junts, Podemos y PNV mantienen abierta su posición, mientras el PP ya ha confirmado que votará en contra de los dos textos.

La incertidumbre se concentra especialmente en el primer decreto, que incluye medidas sobre desahucios, alquileres y determinadas operaciones de compra de vivienda. El segundo, pactado con Sumar y centrado en la prórroga indefinida de los contratos, cuenta con menos posibilidades de obtener los apoyos necesarios.

El Gobierno ha aprovechado la sesión de control para intentar acercar posiciones con sus socios. El vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, ha pedido a Podemos que actúe con "responsabilidad" y ha advertido de las consecuencias que tendría el rechazo de las medidas.

Pero las respuestas de los grupos no han despejado el escenario.

Junts se muestra "decepcionado"

La portavoz de Junts, Miriam Nogueras, ha asegurado que su formación está "decepcionada" y "preocupada" después de analizar el contenido del primer decreto.

Junts había planteado varias exigencias durante la negociación, entre ellas limitar la compra de vivienda por parte de fondos de inversión y reforzar la protección de las familias. Nogueras considera que el texto aprobado no cumple plenamente esos objetivos.

Según ha explicado, la redacción permitiría que determinadas empresas siguieran comprando inmuebles y podría generar problemas en situaciones de herencia. Puso como ejemplo el caso de un propietario que quiera dejar una vivienda a su hijo y señaló que, con la redacción actual, el inquilino podría tener derecho a adquirirla antes de que la herencia llegara al beneficiario.

La diputada no ha querido adelantar el voto de su grupo. "Estudiaremos los decretos, y estudiaremos los textos", ha señalado.

El problema para el Gobierno es que el decreto ya está publicado en el Boletín Oficial del Estado. Cualquier modificación antes de su convalidación exigiría retirarlo y aprobar una nueva versión.

Podemos acusa al Gobierno de "hacer trampa"

Ione Belarra también ha evitado confirmar qué hará Podemos en la votación. Durante el pleno, la secretaria general de la formación morada ha acusado al Gobierno de dividir las medidas de vivienda para evitar llevar al Congreso el paquete completo que reclama el Sindicato de Inquilinas.

"Lo único que están intentando es hacer trampa", ha reprochado Belarra a Cuerpo. A su juicio, la división del paquete busca reducir la presión social sobre el Gobierno.

"Ya vale, vicepresidente. Esta vez no va a colar", ha advertido.

Cuerpo ha respondido reclamando a Podemos que facilite la aprobación del primer decreto. El vicepresidente ha defendido que, sin las medidas, no habría protección hasta 2030, límites a determinadas compras especulativas, controles sobre el alquiler de temporada o de habitaciones ni las medidas de ahorro previstas para los inquilinos.

"Contamos con ustedes", le ha trasladado a Belarra.

La dirigente de Podemos, sin embargo, no ha confirmado que su grupo vaya a votar a favor.

El PNV reclama haber quedado fuera de la negociación

La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, también ha intentado acercar posiciones con el PNV y Junts durante la sesión de control.

La diputada de Junts Marta Madrenas ha cuestionado duramente la forma en que se han elaborado los dos decretos. Ha hablado de "improvisación, contradicciones y, literalmente, caos" y ha señalado que ambos textos contienen disposiciones que, a su juicio, resultan incompatibles.

Madrenas también ha criticado las discrepancias dentro del propio Gobierno y ha señalado que los socios de la coalición mantienen posiciones diferentes sobre las medidas aprobadas.

Rodríguez ha respondido con un tono más conciliador y ha pedido a los grupos que valoren el contenido de las normas antes de decidir su voto.

Con el PNV, la ministra ha seguido una estrategia similar. Su portavoz parlamentaria, Maribel Vaquero, ha expresado su malestar por haber quedado fuera de la negociación final pese a que, según ha defendido, su formación había mostrado disposición al diálogo.

"Nos preocupa, y mucho, que tras ocho años de Gobierno de coalición se legisle a golpe de decreto ley en un tema tan serio como la vivienda", ha afirmado Vaquero.

La portavoz vasca considera que los decretos no resolverán por sí solos la crisis habitacional y ha reclamado "seguridad jurídica, incentivos y medidas eficaces". También ha defendido que es necesario proteger a las personas vulnerables sin convertir al pequeño propietario en "el enemigo".

Rodríguez ha insistido en que todavía queda trabajo por hacer y ha reclamado el apoyo de todos los grupos para continuar desarrollando las medidas.

La mayoría sigue sin estar cerrada

Con el PP fuera de la ecuación después de que Alberto Núñez Feijóo confirmara el voto negativo de su grupo, la atención se concentra ahora en Junts, PNV y Podemos.

Desde Moncloa se confía en que la presión política y social termine facilitando la aprobación del primer decreto. Sin embargo, las declaraciones realizadas durante la sesión de control muestran que ninguno de los tres grupos ha cerrado públicamente su posición.

La ministra de Vivienda ha sido uno de los principales focos de la jornada. Rodríguez ha tenido que responder a preguntas del PP, Junts, PNV y Sumar, además de una interpelación de ERC.

La votación será este viernes y determinará si las medidas pueden mantenerse en vigor. Hasta entonces, Sánchez tendrá que seguir negociando con unos socios que han dejado claro que todavía no consideran cerrado el acuerdo.

Sánchez vuelve a ausentarse del control parlamentario

La sesión de este miércoles ha sido además la segunda de las cuatro celebradas en el nuevo curso político a la que Pedro Sánchez no ha asistido.

La ausencia se produjo mientras el presidente preparaba la recepción al presidente francés, Emmanuel Macron, en Moncloa. Presidencia explicó que Sánchez tenía reuniones previas relacionadas con la visita y que había participado en la preparación del encuentro.

La sesión comenzó con una pregunta de la portavoz del PP, Ester Muñoz, a Carlos Cuerpo sobre la situación de Ceuta. Muñoz cuestionó al vicepresidente por su respuesta ante las denuncias sobre agresiones a menores y reclamó una posición más clara del Gobierno.

Cuerpo defendió la gestión realizada y acusó al PP de transmitir mensajes falsos sobre la situación en la ciudad autónoma. También reclamó a Andalucía que contribuya a aliviar la presión sobre Ceuta mediante la acogida de menores.

El enfrentamiento sobre Ceuta quedó en segundo plano ante la cuestión que concentra ahora la atención parlamentaria: la votación de los decretos de vivienda y la búsqueda de los votos que todavía necesita el Gobierno.