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Spain's second vice-president and Minister for Work and Social Economy Yolanda Diaz (L) along with Sumar's spokesman Ernest Urtasun (C) Oscar DEL POZO / AFP via Getty Images

El partido defiende la prórroga automática mientras el rechazo del PNV y Junts aboca a la derrota del segundo decreto de vivienda y abre un nuevo escenario para la izquierda

El segundo decreto de vivienda, centrado en la renovación automática de los contratos de alquiler, llega al Congreso con pocas posibilidades de superar la votación. El rechazo anunciado por el PNV, al que se suma el de Junts, deja el texto sin una mayoría suficiente para salir adelante. PP, Vox, UPN y PNV reúnen 176 diputados, mientras que Junts ha confirmado que también votará en contra.

La derrota parlamentaria afecta especialmente a Sumar, que había situado la continuidad de los contratos de alquiler entre sus principales demandas durante la negociación con el PSOE. La formación mantiene su defensa de la medida y pretende convertirla en uno de los ejes de su discurso sobre vivienda ante el nuevo ciclo electoral.

El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, será uno de los principales encargados de defender la propuesta. Sumar sostiene que la renovación automática puede dar mayor estabilidad a los inquilinos y ha reclamado al resto de grupos que respalden el decreto. La portavoz de la formación, Verónica Barbero, defendió este jueves que no existe una razón objetiva para votar en contra de la prórroga.

Dos decretos con apoyos diferentes

El Gobierno decidió separar las medidas de vivienda en dos reales decretos. El primero reúne un paquete más amplio, con medidas sobre protección frente a los desahucios, alquileres, vivienda asequible y restricciones a determinadas operaciones de grandes inversores. El segundo se concentra en el nuevo sistema de renovación automática de los contratos.

La división permitió que las distintas fuerzas pudieran fijar posiciones diferentes sobre cada texto. El PNV ha anunciado que respaldará el primer decreto, aunque mantiene su rechazo al segundo por la regulación de la continuidad de los alquileres. Coalición Canaria también ha mostrado su disposición a apoyar el paquete más amplio, mientras que Podemos confirmó su voto favorable a ambos decretos.

El problema para el segundo texto es que esos apoyos no son suficientes. La negativa del PNV y la decisión posterior de Junts dejan al decreto sin opciones para alcanzar la mayoría necesaria.

Sumar busca reivindicar su papel en vivienda

La formación de Yolanda Díaz considera que buena parte de las medidas aprobadas durante la negociación responden a demandas que había planteado al PSOE. Entre ellas se encuentra la regulación de los alquileres de temporada y por habitaciones, la protección frente a determinados desahucios y la prórroga extraordinaria de contratos.

La renovación automática es, sin embargo, la medida que más claramente diferencia la posición de Sumar dentro de la coalición. El texto publicado en el BOE establece un sistema de continuidad de los contratos sin un límite temporal determinado, aunque contempla excepciones para que el propietario pueda recuperar la vivienda en determinadas circunstancias.

La norma también ha generado críticas dentro del propio espacio político de izquierdas. Podemos ha respaldado los decretos después de la presión del movimiento de vivienda, pero Ione Belarra e Irene Montero han cuestionado que la renovación automática haya sido separada del resto de medidas y han criticado el acuerdo alcanzado por Sumar y el PSOE.

La vivienda gana peso en el debate de la izquierda

Las movilizaciones por el acceso a la vivienda han aumentado la presión sobre los partidos de izquierda durante las últimas semanas. La acampada de la Puerta del Sol y las protestas convocadas en otras ciudades han convertido la vivienda en uno de los principales asuntos del debate político.

Sumar intenta aprovechar ese contexto para reforzar su perfil propio frente al PSOE. La formación considera que la política de vivienda puede servir para diferenciarse de los socialistas y recuperar conexión con sectores movilizados alrededor de los problemas del alquiler.

El escenario también afecta a las relaciones entre Sumar y Podemos. La posibilidad de que ambas formaciones concurran juntas a unas próximas elecciones continúa abierta, aunque existen diferencias sobre el liderazgo y el alcance de una eventual candidatura común.

En ese debate ha intervenido también Ada Colau, que ha mostrado su disposición a regresar a la política si se construye un frente amplio de izquierdas. La exalcaldesa de Barcelona ha defendido una candidatura que reúna a diferentes fuerzas del espacio progresista, aunque todavía no existe un acuerdo sobre su composición.

La votación de los decretos marcará ahora un nuevo escenario para Sumar. El primer texto todavía mantiene opciones de ser convalidado, mientras que el segundo afronta el rechazo anunciado por varios grupos. El partido tendrá que decidir cómo trasladar esa derrota parlamentaria a su estrategia sobre vivienda y a su futura configuración electoral.