Junts rechaza los decretos de vivienda y deja a Sánchez sin mayoría para aprobarlos
La formación catalana reclama una nueva propuesta con cambios sobre el alquiler, los grandes inversores y la protección de los pequeños propietarios.

La formación catalana exige retirar los dos textos y aprobar otros que incorporen sus demandas; el Gobierno mantiene la votación de este viernes y descarta modificar los decretos
Junts ha decidido votar en contra de los dos decretos de vivienda que el Gobierno llevará este viernes al Congreso y reclama que sean retirados para elaborar una nueva propuesta. La decisión deja al Ejecutivo sin los apoyos necesarios para sacar adelante el principal paquete de medidas y vuelve a poner en primer plano la dificultad de Sánchez para construir mayorías parlamentarias estables.
La dirección de Junts tomó la decisión después de analizar el contenido de las normas y de las negociaciones mantenidas durante las últimas semanas. Su posición es que las medidas aprobadas por el Consejo de Ministros pueden terminar reduciendo la oferta de alquiler, elevando los precios y dificultando todavía más el acceso a una vivienda para los hogares con menos recursos.
El partido también considera insuficientes las medidas dirigidas a los grandes compradores de vivienda y sostiene que los textos no ofrecen una respuesta adecuada para los inquilinos vulnerables. Entre sus críticas está además el tratamiento que reciben los pequeños propietarios y algunas de las obligaciones que recaerían sobre ellos.
El Gobierno mantiene los decretos
La petición de Junts no ha sido aceptada. El Gobierno ha decidido mantener los dos decretos en el orden del día y someterlos a votación, pese al ultimátum de la formación catalana. Desde el Ejecutivo defienden que los textos son fruto de meses de negociación con diferentes grupos y que incorporan medidas destinadas a ampliar la vivienda asequible y reforzar la protección de los inquilinos.
El primer decreto reúne la mayor parte del paquete. Incluye medidas para limitar determinadas compras de vivienda hasta finales de 2028, ampliar la protección frente a desahucios de personas vulnerables, regular los alquileres de temporada y por habitaciones, introducir cambios fiscales y establecer una prórroga extraordinaria de hasta dos años para determinados contratos que finalicen antes de diciembre de 2028.
El segundo texto se centra en la estabilidad de los contratos de vivienda habitual y plantea la renovación automática de los alquileres en determinadas circunstancias. Este decreto ya afrontaba mayores dificultades parlamentarias porque el PNV había anunciado que votaría en contra.
Junts se desmarca del resto de socios
La decisión de Junts llegó después de que Podemos confirmara su apoyo a ambos decretos y de que el PNV y Coalición Canaria mostraran su disposición a respaldar el primero. Con esos movimientos, los siete diputados de Junts se habían convertido en decisivos para la aprobación del paquete principal.
El partido catalán considera que no basta con introducir cambios parciales en los textos actuales y reclama directamente una nueva propuesta del Consejo de Ministros. Junts asegura que solo respaldaría ese nuevo decreto si incorpora modificaciones que, a su juicio, permitan aumentar la oferta de alquiler y abordar el problema de la vivienda desde una perspectiva diferente.
Entre sus argumentos está también la crítica a las medidas contra los llamados fondos buitre. La formación sostiene que las restricciones previstas no impedirán todas las operaciones de compra de vivienda por parte de grandes inversores.
Sánchez había pedido apoyo a los grupos
La posición de Junts supone un cambio respecto al escenario que manejaba el Gobierno antes de la decisión. Durante los últimos días, Sánchez y varios ministros habían defendido públicamente la necesidad de aprobar las medidas y habían pedido a los grupos parlamentarios que antepusieran la situación de la vivienda a las diferencias políticas.
El presidente reclamó este jueves dejar a un lado las confrontaciones partidistas y apeló a la responsabilidad de los grupos ante un problema que afecta a una parte creciente de la población. Podemos terminó anunciando su apoyo después de que el Sindicato de Inquilinas reclamara a la formación que respaldara los decretos.
La votación se celebrará este viernes en el Congreso. La Cámara ha confirmado que debatirá la convalidación de los dos reales decretos-ley, aprobados por el Consejo de Ministros el 29 de septiembre.
El rechazo de Junts deja al Gobierno ante una votación especialmente complicada y vuelve a evidenciar la dependencia de los grupos que permitieron la investidura de Sánchez para sacar adelante sus principales iniciativas parlamentarias. La decisión también complica la posibilidad de construir acuerdos más amplios sobre vivienda mientras el Ejecutivo mantiene su apuesta por llevar los dos textos al Pleno.

