Sánchez admite que no tiene asegurados los apoyos para sus decretos de vivienda.
Junts, PNV y Podemos mantienen sus dudas, mientras ERC revisará las medidas antes de decidir su posición definitiva.

El presidente evita aclarar qué hará si el Congreso tumba las medidas y se limita a confiar en que este viernes llegue "el mejor escenario"
Pedro Sánchez afronta la votación de sus dos decretos de vivienda sin tener garantizados los apoyos parlamentarios necesarios para sacarlos adelante. A solo 48 horas de que el Congreso se pronuncie sobre las medidas aprobadas este martes por el Consejo de Ministros, el presidente ha reconocido que todavía no tiene asegurado el respaldo de Junts, PNV y Podemos.
Durante su comparecencia junto al presidente francés, Emmanuel Macron, en Moncloa, Sánchez ha evitado anticipar qué consecuencias políticas tendría una derrota parlamentaria. Tampoco ha respondido cuando se le ha preguntado si convocaría elecciones en caso de que las dos iniciativas fueran rechazadas.
El presidente ha optado por confiar en que las negociaciones lleguen al "mejor escenario" antes de la votación y se ha declarado "razonablemente optimista". La incógnita, sin embargo, continúa abierta pese a que desde Moncloa se sostiene que existen conversaciones avanzadas con los grupos.
Junts, PNV y Podemos han cuestionado distintos aspectos de los decretos y todavía no han confirmado su posición definitiva.
Sánchez defiende el paquete de vivienda
El presidente ha centrado buena parte de su intervención en defender las medidas aprobadas por el Consejo de Ministros. A su juicio, el paquete proporciona "muchos argumentos, muchas razones e instrumentos a los poderes públicos" para afrontar una cuestión que considera una de las principales preocupaciones de los ciudadanos.
Uno de los decretos establece una prórroga indefinida de determinados contratos de alquiler. Sánchez ha reconocido que esta segunda norma lleva "menos meses" de preparación, aunque ha defendido que encaja con el espíritu de la Ley de Vivienda aprobada por su Gobierno.
El presidente ha planteado además que el debate sobre la continuidad de los contratos de alquiler tendrá que abordarse "antes o después".
Sánchez ha aprovechado también para responder a las críticas del PP y trasladar el debate al terreno político. Después de que desde la oposición se le haya acusado de actuar en contra de determinados intereses del mercado inmobiliario, ha ironizado con la expresión utilizada contra él.
"He escuchado al PP decir que soy traidor también en esto, no sé muy bien yo qué significa ser traidor, ¿a quién? ¿A los fondos buitre que especulan con la vivienda? Pues sí, me gusta ser traidor a ese tipo de intereses", ha afirmado.
También ha cuestionado la actuación de las administraciones gobernadas por el Partido Popular y ha sostenido que algunas de las medidas adoptadas por el Gobierno podrían haber sido impulsadas por las comunidades autónomas o por el Ayuntamiento de Madrid.
Junts y PNV mantienen sus dudas
La incertidumbre sobre la votación se ha reflejado durante la jornada en las declaraciones de varios grupos parlamentarios.
La diputada de Junts Marta Madrenas ha acusado al Gobierno de actuar con "improvisación" y ha cuestionado que haya terminado presentando dos decretos después de no lograr sacar adelante una única norma. También ha criticado que algunas de las medidas sean, a su juicio, incompatibles entre sí.
Isabel Rodríguez ha defendido la necesidad de que los grupos parlamentarios permitan la convalidación de las dos iniciativas y ha reclamado "altura de miras" ante la situación del mercado de la vivienda.
El PNV tampoco ha confirmado su apoyo. Su portavoz parlamentaria, Maribel Vaquero, ha cuestionado que las medidas vayan a resolver la crisis habitacional, aunque ha asegurado que su formación no quiere situarse en una "trinchera".
ERC también ha introducido una nueva incógnita en la negociación. Su portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián, ha señalado que el grupo revisará "hasta la última coma" de los decretos, después de que el presidente de ERC, Oriol Junqueras, hubiera anunciado previamente el respaldo de la formación.
La votación del viernes será, por tanto, la que determine si Sánchez consigue reunir los apoyos necesarios para mantener en vigor las medidas.
Sánchez se disculpa ante Macron por el tratado con Francia
La comparecencia con Macron también estuvo marcada por el rechazo del Senado al Tratado de Amistad entre España y Francia. La iniciativa salió adelante en la Cámara Alta con los votos de PP y Vox en contra, después de que se convocara un pleno extraordinario coincidiendo con la visita de Estado del presidente francés.
Sánchez pidió disculpas públicamente a Macron por el resultado de la votación.
"Solo puedo disculparme", afirmó el presidente español, al tiempo que expresó su confianza en que el procedimiento parlamentario permita revertir la decisión del Senado.
Sánchez también criticó al PP por utilizar el tratado como elemento de confrontación política. "No es un tratado entre el Gobierno del presidente de la República francesa y el del malvado presidente Sánchez, es un tratado entre Francia y España", señaló.
El presidente cuestionó además la posición conjunta de PP y Vox en relación con Francia y Marruecos y preguntó qué estrategia de "buena vecindad" persiguen ambos partidos.
Macron, por su parte, lamentó el rechazo producido en el Senado, aunque trató de restarle trascendencia. El presidente francés lo calificó de "contratiempo" y no de un problema grave, y expresó su confianza en que las Cortes puedan corregir posteriormente la situación.
Mientras tanto, Sánchez afronta la votación de los decretos de vivienda sin haber conseguido cerrar todavía todos los apoyos. El presidente ha evitado avanzar qué ocurrirá si las medidas son rechazadas y mantiene su apuesta por llegar al viernes con un acuerdo parlamentario.

