El Congreso tumba los dos decretos de vivienda de Sánchez tras el rechazo de Junts
PP y Vox reclaman elecciones tras la derrota parlamentaria, mientras el Ejecutivo acusa a la oposición de bloquear la protección de los inquilinos.

Junts mantiene su voto en contra, PP y Vox reclaman elecciones y el Gobierno acusa a la oposición de bloquear la protección a los inquilinos
El Congreso ha rechazado este viernes los dos decretos de vivienda aprobados por el Gobierno esta semana, después de que Junts mantuviera hasta el último momento su decisión de votar en contra. El primer texto, que reunía la mayor parte de las medidas del paquete, ha sido derrotado por 178 votos frente a 172. El segundo, centrado entre otras cuestiones en la renovación automática de los contratos de alquiler, ha recibido 184 votos en contra y 166 a favor.
La primera votación ha contado con el rechazo de PP, Vox, UPN y Junts. En el segundo decreto se ha incorporado además el voto contrario del PNV y Coalición Canaria. La ausencia de abstenciones ha dejado sin margen al Gobierno para salvar ninguno de los dos textos.
El resultado supone un nuevo revés parlamentario para Pedro Sánchez y deja sin efecto las medidas que habían entrado en vigor esta semana. Entre ellas estaban determinadas protecciones frente a desahucios, nuevas prórrogas de contratos de alquiler y, en el segundo decreto, la renovación automática de determinados arrendamientos.
Junts mantiene el rechazo hasta el final
La formación de Carles Puigdemont había convertido sus siete diputados en la pieza decisiva para la aprobación del primer decreto. Una abstención de Junts habría permitido que el texto saliera adelante, pero la dirección del partido decidió mantener el voto negativo.
Su portavoz en el Congreso, Míriam Nogueras, defendió durante el Pleno que los decretos debían retirarse y que el Gobierno debía comenzar una nueva negociación. Junts entregó además una propuesta alternativa de 59 páginas que plantea, entre otras medidas, modificaciones fiscales, una prórroga extraordinaria pactada de los alquileres y cambios en la protección de los propietarios.
Nogueras acusó al Gobierno de ejercer un "chantaje ideológico" con la vivienda y sostuvo que las normas no frenaban suficientemente a los grandes inversores. "Sentémonos a trabajar a puerta cerrada", reclamó durante su intervención.
La formación catalana considera que algunas de las medidas pueden reducir la oferta de alquiler y aumentar los precios. También defiende que la protección de los inquilinos vulnerables debe financiarse con recursos públicos y no trasladarse a los propietarios particulares. Estas son las razones que Junts ha utilizado para justificar su rechazo.
El Gobierno no retiró los decretos
El Ejecutivo había intentado hasta el último momento convencer a Junts para que permitiera la aprobación del primer decreto. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, ofreció tramitarlo posteriormente como proyecto de ley para que los grupos pudieran introducir modificaciones.
Rodríguez defendió que alrededor del 90% de las propuestas planteadas por Junts durante las negociaciones habían sido incorporadas al texto y pidió a la formación catalana que se abstuviera. La oferta no modificó la posición del partido.
El Gobierno decidió mantener los dos decretos en la votación pese a conocer que no contaba con una mayoría asegurada. La derrota del primer texto fue por seis votos de diferencia y la del segundo se amplió a 18.
El primer decreto apenas había estado vigente algo más de 24 horas antes de ser rechazado por la Cámara.
Sánchez eleva el tono en el cierre del debate
Pedro Sánchez intervino personalmente durante la parte final del Pleno y defendió las medidas aprobadas por su Gobierno. El presidente pidió a los grupos que dejaran de lado el cálculo político y valoraran las consecuencias que, a su juicio, tendrá el rechazo de los decretos para las personas con dificultades para acceder a una vivienda.
El jefe del Gobierno dirigió especialmente sus críticas al PP y Junts y sostuvo que el voto contrario suponía bloquear medidas destinadas a proteger a los inquilinos y ampliar el acceso a la vivienda.
Tras la votación, el ministro de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy, mantuvo ese discurso y aseguró que las fuerzas que rechazaron los textos tendrán que responder ante los ciudadanos. También pidió a los movimientos sociales vinculados a la vivienda que mantengan sus movilizaciones.
La intervención de Sánchez se produjo en un Pleno marcado por la tensión entre los grupos y por la presencia de manifestantes en los alrededores del Congreso.
El PP reclama elecciones
El rechazo de los decretos también ha servido al PP para reclamar un adelanto electoral. Los populares habían anunciado su voto en contra de ambos textos antes de la votación y consideran que el resultado demuestra la dificultad del Gobierno para reunir apoyos parlamentarios.
Miguel Tellado volvió a reclamar elecciones generales y sostuvo que Sánchez no dispone de los apoyos necesarios para desarrollar su programa. El portavoz de Vivienda del PP, Juan Bravo, centró su intervención en cuestionar los efectos que, según su formación, tendrían las medidas sobre propietarios e inquilinos.
Bravo aseguró que los decretos no habrían evitado el desahucio de Maricarmen y afirmó que algunas de las medidas podían terminar perjudicando a personas con menores ingresos.
Vox también votó en contra de ambos textos. Su portavoz de Vivienda, Carlos Quero, situó la inmigración entre los factores que, según el partido, explican el problema habitacional en España, una interpretación que no comparte el PP.
Una derrota que abre un nuevo escenario
La caída de los dos decretos deja al Gobierno sin las medidas que había aprobado esta semana para responder a la crisis de vivienda. También devuelve al primer plano la dificultad de Sánchez para reunir mayorías parlamentarias suficientes para sacar adelante determinadas iniciativas.
La derrota se produce además en un momento de fuerte movilización social en torno a la vivienda. Las protestas y la acampada de la Puerta del Sol han acompañado el debate parlamentario y los organizadores han anunciado que continuarán reclamando cambios en la política de vivienda.
El resultado abre también un nuevo debate sobre la continuidad de la legislatura. Sectores del PSOE y algunos de sus socios han planteado en las últimas horas la posibilidad de un adelanto electoral, aunque la convocatoria depende de una decisión de Sánchez y no existe por ahora un anuncio formal de elecciones.
La votación deja, en cualquier caso, una fotografía clara del Congreso: el Gobierno no consiguió sacar adelante ninguno de los dos decretos y Junts terminó sumando sus votos a los de PP, Vox y UPN en el primero, mientras que PNV y Coalición Canaria también rechazaron el segundo. El siguiente movimiento corresponderá ahora al Ejecutivo, que tendrá que decidir si intenta recuperar la negociación sobre vivienda o cambia su estrategia política.

