España supera los mil millones de envases de medicamentos al año
El envejecimiento, las enfermedades crónicas y el uso simultáneo de varios tratamientos explican parte del aumento, mientras la semaglutida se acerca a los 500 millones de euros de gasto.

El consumo de medicamentos financiados por el Sistema Nacional de Salud (SNS) ha aumentado de forma significativa en España durante los últimos quince años. Los datos analizados por elDiario.es muestran que en 2025 se dispensaron cerca de 1.194 millones de envases con receta pública, frente a los 981 millones registrados en 2010.
La evolución refleja cambios en la estructura de la población, el aumento de las enfermedades crónicas y la utilización simultánea de varios tratamientos. También pone de relieve el peso económico de determinados medicamentos innovadores y plantea preguntas sobre la prescripción, el seguimiento de los pacientes y el uso adecuado de los fármacos.
El análisis se basa en medicamentos dispensados en farmacias mediante recetas del SNS. Por tanto, no representa todo el consumo farmacéutico del país: quedan fuera los medicamentos adquiridos íntegramente con financiación privada y otros productos que no forman parte de esta serie estadística.
El consumo de medicamentos aumenta en España
El crecimiento del número de envases dispensados constituye uno de los principales datos del análisis. Entre 2010 y 2025, el volumen pasó de 981 millones a casi 1.194 millones, una evolución que puede estar relacionada con diferentes factores sanitarios y demográficos.
César Hernández, director general de Farmacia del Ministerio de Sanidad, señala que el envejecimiento de la población, la cronicidad de las enfermedades y el número de personas que necesitan varios tratamientos contribuyen a explicar esta tendencia.
El aumento de las prescripciones no significa necesariamente que todos los pacientes consuman más medicamentos de forma individual. Las cifras también pueden reflejar que hay más personas atendidas, tratamientos de mayor duración o una mayor detección de enfermedades que requieren intervención farmacológica.
Por ello, para interpretar correctamente los datos es necesario estudiar tanto el número de envases como las dosis utilizadas, las características de los pacientes y los resultados clínicos de los tratamientos.
Los medicamentos cardiovasculares y metabólicos ganan protagonismo
Entre los grupos terapéuticos que han aumentado desde 2010 destacan los medicamentos relacionados con el sistema cardiovascular, el sistema nervioso y el aparato digestivo y el metabolismo.
Los tratamientos cardiovasculares incluyen fármacos utilizados para controlar factores de riesgo como el colesterol y para prevenir o tratar diferentes enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos. Dentro de este grupo, las estatinas, como la atorvastatina, la simvastatina y la rosuvastatina, figuran entre los principios activos con un elevado número de envases dispensados.
En el ámbito digestivo y metabólico, el gasto público también ha crecido. Según los datos recogidos por elDiario.es, esta familia de medicamentos alcanzó un importe de 3.860 millones de euros en 2025, un 108,4 % más que en 2010.
La evolución responde a una combinación de factores, entre ellos la prevalencia de las enfermedades tratadas, la aparición de nuevos medicamentos y los cambios en los precios. Por eso, un aumento del gasto no demuestra por sí solo que se estén utilizando muchos más envases: también puede deberse a que los tratamientos sean más caros.
El paracetamol, entre los medicamentos más recetados
El paracetamol destaca por su presencia en las recetas financiadas por el sistema público. Durante 2025 se dispensaron más de 60 millones de envases de este medicamento, con un coste total aproximado de 136 millones de euros, según la información publicada.
Su utilización habitual para aliviar el dolor y la fiebre explica parte de su presencia en las estadísticas. Sin embargo, el número de envases no equivale directamente al número de pacientes, ya que una misma persona puede recibir varias recetas a lo largo del año.
El artículo también señala que el omeprazol y los medicamentos destinados a controlar el colesterol figuran entre los productos con una elevada frecuencia de dispensación. Aun así, los fármacos más recetados no son necesariamente los que generan mayor gasto para el sistema sanitario.
La diferencia depende del precio de cada tratamiento, la duración de la terapia, las condiciones de financiación y la cantidad de envases dispensados.
Los medicamentos para el sistema nervioso y la salud mental
Otro aspecto destacado es la evolución de los medicamentos relacionados con el sistema nervioso. Esta categoría incluye tratamientos para distintas afecciones, entre ellas algunos trastornos de salud mental, problemas de sueño y otras enfermedades neurológicas.
Según los datos de Sanidad citados por elDiario.es, durante 2024 el 15 % de la población consumió al menos un envase de ansiolíticos; el 10 %, uno de antidepresivos; y el 3,7 %, uno de hipnóticos y sedantes. Los porcentajes fueron mayores al analizar únicamente a las personas de más de 40 años.
Susana Aldecoa, vicepresidenta de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, advierte sobre los riesgos asociados al uso prolongado de determinados medicamentos, especialmente las benzodiacepinas en personas mayores. Entre los posibles efectos adversos figuran los problemas de memoria, el deterioro cognitivo y un mayor riesgo de caídas.
Estos datos no significan que todos los tratamientos de estas familias sean inadecuados. Los medicamentos pueden resultar necesarios cuando existe una indicación clínica, pero su utilidad y seguridad deben revisarse periódicamente con los profesionales sanitarios.
La polimedicación en las personas mayores
La polimedicación es otro de los desafíos que plantea el aumento de las prescripciones. El informe del Ministerio de Sanidad sobre utilización de fármacos crónicos en personas de 65 años o más, citado por elDiario.es, indica que el 30 % de este grupo toma habitualmente cinco o más medicamentos a lo largo del año.
La proporción es del 30,9 % entre las mujeres y del 28,3 % entre los hombres, según las cifras recogidas en el artículo.
Tomar varios medicamentos puede ser necesario para tratar diferentes enfermedades crónicas. Sin embargo, la combinación de tratamientos requiere una revisión cuidadosa para detectar posibles interacciones, efectos adversos o medicamentos cuya necesidad haya cambiado con el tiempo.
Una de las situaciones descritas por los profesionales es la llamada cascada terapéutica: aparece un efecto adverso provocado por un medicamento y se prescribe otro para tratarlo sin identificar necesariamente la causa inicial. Este fenómeno puede incrementar la cantidad de fármacos utilizados y la complejidad del tratamiento.
La revisión periódica de la medicación, especialmente en pacientes mayores o con varias enfermedades, ayuda a comprobar que cada fármaco mantiene una indicación clara. Cualquier cambio o retirada debe realizarse con orientación profesional, ya que suspender determinados medicamentos de manera brusca puede resultar peligroso.
La semaglutida y el aumento del gasto farmacéutico
El análisis también identifica diferencias importantes entre los medicamentos más dispensados y los que más dinero cuestan al sistema público. La semaglutida, principio activo comercializado en medicamentos como Ozempic, aparece entre los que más contribuyen al gasto farmacéutico.
Según elDiario.es, la semaglutida generó cerca de 500 millones de euros en facturación en 2025, con aproximadamente 3,8 millones de envases. Estas cifras ilustran cómo un medicamento con un número de envases relativamente menor puede representar una proporción considerable del gasto.
La semaglutida pertenece a los agonistas del receptor GLP-1 y se utiliza en determinadas indicaciones, entre ellas la diabetes tipo 2. Las condiciones de financiación pública dependen de la indicación autorizada y de los criterios establecidos para cada medicamento. No debe confundirse el uso financiado con todas las presentaciones comerciales o usos disponibles en el ámbito privado.
En el grupo de los tratamientos metabólicos también destacan la dapagliflozina y la empagliflozina, medicamentos que han adquirido relevancia en el tratamiento de la diabetes tipo 2 y que cuentan con indicaciones específicas para determinadas enfermedades cardiovasculares y renales.
La evolución de estos fármacos demuestra que la innovación terapéutica puede modificar la distribución del gasto público, incluso cuando el número de envases no aumenta en la misma proporción.
El precio de los medicamentos y la financiación pública
El gasto farmacéutico depende tanto de la cantidad de medicamentos utilizados como del precio de cada presentación. Los precios pueden cambiar cuando aparecen medicamentos genéricos, disminuye la protección de una patente o se modifican los precios de referencia del sistema de financiación.
El artículo menciona el caso del apixabán, un anticoagulante utilizado para prevenir determinados episodios tromboembólicos, como ejemplo de un medicamento con una factura relevante. La entrada de alternativas genéricas puede influir en el precio, aunque el efecto final depende de las condiciones del mercado y de la financiación.
El Ministerio de Sanidad también trabaja en cambios relacionados con la regulación de los precios de los medicamentos. El objetivo de este tipo de medidas es gestionar el gasto y mejorar las condiciones de financiación, sin perder de vista la seguridad, la eficacia y el acceso de los pacientes a los tratamientos necesarios.
Cómo mejorar el uso de los medicamentos
El aumento del consumo farmacéutico plantea la necesidad de reforzar varias áreas del sistema sanitario:
- Revisión de tratamientos: comprobar periódicamente que los medicamentos siguen siendo necesarios y adecuados.
- Prevención de interacciones: revisar las combinaciones de fármacos, especialmente en pacientes polimedicados.
- Acceso a otros servicios sanitarios: facilitar recursos como fisioterapia, atención psicológica y unidades del sueño cuando estén indicados.
- Seguimiento de pacientes crónicos: coordinar la atención entre medicina de familia, especialistas y farmacia.
- Evaluación económica: analizar los precios, la financiación y los resultados de los tratamientos innovadores.
- Información al paciente: explicar las pautas de uso, los posibles efectos adversos y la importancia de no modificar los tratamientos sin asesoramiento profesional.
Estas medidas pueden contribuir a que los medicamentos se utilicen de manera más segura y eficiente. El objetivo no es reducir indiscriminadamente las recetas, sino garantizar que cada tratamiento responda a una necesidad clínica y ofrezca un balance favorable entre beneficios y riesgos.
Conclusión
España registró cerca de 1.194 millones de envases de medicamentos financiados por el sistema público en 2025, frente a 981 millones en 2010. El envejecimiento de la población, las enfermedades crónicas y la utilización simultánea de varios tratamientos ayudan a explicar esta evolución.
Los datos también muestran el peso creciente de determinados medicamentos metabólicos y cardiovasculares, la relevancia de los tratamientos para el sistema nervioso y los desafíos que plantea la polimedicación en las personas mayores.
El reto para el sistema sanitario consiste en combinar el acceso a tratamientos eficaces con una prescripción responsable, un seguimiento adecuado de los pacientes y una gestión sostenible de los recursos públicos.
¿Cuántos envases de medicamentos se dispensaron en España en 2025?
Se dispensaron cerca de 1.194 millones de envases financiados por el Sistema Nacional de Salud mediante recetas en farmacias, según los datos analizados por elDiario.es.
¿Qué grupos de medicamentos han aumentado su consumo?
El análisis destaca el crecimiento de los medicamentos cardiovasculares, los relacionados con el sistema nervioso y los destinados al aparato digestivo y al metabolismo.
¿Qué es la polimedicación?
Es el uso simultáneo de varios medicamentos. Puede ser necesario para tratar distintas enfermedades, pero requiere seguimiento para reducir el riesgo de interacciones y efectos adversos.
¿Cuál es el medicamento más recetado según el análisis?
El paracetamol figura entre los más dispensados: en 2025 se registraron más de 60 millones de envases financiados por el sistema público.
¿Por qué algunos medicamentos cuestan más al sistema sanitario?
El gasto depende del precio, el número de envases, la duración del tratamiento, las condiciones de financiación y la disponibilidad de alternativas genéricas.

