Fundación financia al CNIO para investigar el cáncer cerebral infantil
Una donación de 125.000 euros permitirá al CNIO investigar nuevas respuestas a fármacos contra el DIPG, un tumor cerebral infantil sin cura. IBTimes ES

La Fundación Martín Álvarez Muelas ha donado 125.000 euros al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) para impulsar un proyecto científico que busca avanzar en la investigación del glioma difuso intrínseco de tronco (DIPG), uno de los tumores cerebrales infantiles más agresivos. La iniciativa pretende identificar qué medicamentos podrían ofrecer mejores resultados en determinados grupos de pacientes.

El proyecto tendrá una duración de 18 meses y estará dirigido por Manuel Valiente, jefe del Grupo de Metástasis Cerebral del CNIO, junto con el investigador Raúl Bardini Bressan. El equipo estudiará las diferencias biológicas que hacen que tumores aparentemente similares puedan responder de manera distinta a los mismos fármacos.

La financiación permitirá ampliar los estudios de laboratorio, realizar análisis moleculares y evaluar nuevas opciones terapéuticas en modelos experimentales. El objetivo es avanzar hacia una medicina de precisión que ayude a orientar futuras estrategias de tratamiento para niños y adolescentes afectados por esta enfermedad.

Una donación de 125.000 euros para impulsar la investigación

La aportación de la Fundación Martín Álvarez Muelas financiará durante 18 meses el trabajo del equipo investigador del CNIO. Los recursos se destinarán a contratar personal técnico especializado, desarrollar ensayos farmacológicos, realizar análisis moleculares y llevar a cabo estudios en modelos animales.

La financiación también permitirá ampliar el número de modelos tumorales analizados para comprobar si los resultados obtenidos hasta ahora se mantienen en un conjunto más amplio de muestras.

Esta fase es importante porque los investigadores necesitan confirmar que las diferencias de respuesta a los medicamentos son reproducibles y que pueden relacionarse con características biológicas identificables. Solo después de esa validación será posible valorar qué aplicaciones podrían tener los resultados en futuros estudios clínicos.

El DIPG, uno de los tumores cerebrales infantiles más agresivos

El glioma difuso intrínseco de tronco, conocido por sus siglas en inglés como DIPG, se desarrolla en el tronco encefálico, una región del cerebro que controla funciones esenciales del organismo, como la respiración, la deglución y determinados movimientos.

Su localización y su crecimiento infiltrante dificultan la extirpación quirúrgica. Aunque la radioterapia puede ayudar a aliviar temporalmente los síntomas y retrasar la progresión de la enfermedad, actualmente no existe un tratamiento curativo establecido.

El pronóstico continúa siendo muy desfavorable. Según los datos recogidos por el CNIO, un estudio internacional con más de mil pacientes situó la supervivencia mediana en aproximadamente once meses desde el diagnóstico y la supervivencia a cinco años en torno al 2,2 %.

Estas cifras reflejan la necesidad de impulsar nuevas investigaciones y desarrollar estrategias que permitan comprender mejor la enfermedad y ampliar las opciones terapéuticas disponibles.

Dos grupos de tumores con respuestas diferentes a los medicamentos

Uno de los avances que ha impulsado el nuevo proyecto es la identificación de dos grandes grupos de tumores que reaccionan de manera diferente a los medicamentos. El hallazgo surgió después de probar cientos de fármacos en muestras de pacientes con DIPG y otros gliomas pediátricos agresivos.

Los investigadores observaron que tumores que comparten características genéticas pueden presentar respuestas distintas ante un mismo medicamento. Esto indica que las clasificaciones moleculares actuales no siempre son suficientes para anticipar qué tratamiento podría resultar más adecuado.

La investigación propone complementar el análisis de las mutaciones con el estudio de la sensibilidad de cada tumor a distintos fármacos. En otras palabras, además de conocer las alteraciones genéticas de la enfermedad, el equipo busca comprender qué medicamentos podrían actuar sobre las vulnerabilidades específicas de cada grupo tumoral.

Medicina de precisión para identificar tratamientos potenciales

La medicina de precisión busca adaptar las decisiones terapéuticas a las características biológicas de cada enfermedad y de cada paciente. En el caso del DIPG, esta estrategia podría ayudar a identificar diferencias que no siempre se detectan mediante las clasificaciones convencionales.

El proyecto del CNIO se propone avanzar en tres líneas principales: ampliar y validar la clasificación funcional de los tumores, identificar biomarcadores que permitan predecir su respuesta a los medicamentos y estudiar las opciones terapéuticas con mayor potencial.

Validar la clasificación de los tumores

El equipo ampliará la colección de modelos tumorales derivados de pacientes para comprobar si los dos grupos de respuesta farmacológica identificados mantienen sus características en nuevas muestras.

Identificar biomarcadores predictivos

Los investigadores realizarán análisis moleculares y proteómicos para buscar señales biológicas que ayuden a anticipar la sensibilidad de los tumores a determinados medicamentos.

Evaluar posibles alternativas terapéuticas

Una vez identificadas las vulnerabilidades más prometedoras, se estudiarán los compuestos seleccionados en modelos preclínicos. Entre las prioridades se encuentra valorar medicamentos que ya estén aprobados y tengan perfiles de seguridad conocidos en población pediátrica, siempre que los resultados científicos justifiquen su evaluación.

Colaboración con hospitales especializados en neurooncología pediátrica

El proyecto contará con la colaboración de especialistas en neurooncología pediátrica del Hospital Universitario La Paz y del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, ambos en Madrid.

La participación de estos centros permitirá incorporar conocimientos clínicos al trabajo de laboratorio y contribuirá a orientar la investigación hacia necesidades relevantes para la atención de los pacientes.

Esta colaboración entre centros de investigación y hospitales resulta especialmente importante en enfermedades poco frecuentes y de elevada complejidad, donde el desarrollo de nuevas estrategias requiere integrar información molecular, farmacológica y clínica.

La historia detrás de la Fundación Martín Álvarez Muelas

La fundación nació después de la enfermedad de Martín Álvarez Muelas, un niño que falleció el 10 de junio de 2023, a los ocho años, a causa de un DIPG. Durante el proceso de su enfermedad, su familia comenzó a movilizarse para conseguir recursos destinados a investigar este tumor cerebral infantil.

En mayo de 2023 se constituyó la Fundación Martín Álvarez Muelas, presidida por Isabel Muelas y en la que también participa Óscar Álvarez. Desde entonces, la entidad impulsa proyectos científicos y reclama una mayor atención institucional a los tumores cerebrales pediátricos.

En septiembre de 2026, la fundación presentó el Libro Blanco del DIPG/DMG en España. El documento señala dificultades y desigualdades territoriales en el acceso al diagnóstico y a los ensayos clínicos. También propone medidas como crear una red nacional de centros de referencia, establecer un registro de pacientes y garantizar una financiación pública más estable para investigar estas enfermedades.

Un camino de investigación que todavía necesita validación

La nueva financiación representa un impulso para estudiar posibles tratamientos, pero no significa que ya exista una terapia curativa para el DIPG. Los resultados iniciales deben confirmarse mediante nuevos experimentos y análisis antes de determinar si pueden trasladarse a la práctica clínica.

La identificación de grupos tumorales con distintas respuestas a los medicamentos ofrece una vía de investigación para comprender mejor la enfermedad. Si el equipo consigue validar los biomarcadores y las vulnerabilidades terapéuticas, estos resultados podrían ayudar a diseñar futuros ensayos clínicos y estrategias más personalizadas.

Conclusión

La donación de 125.000 euros de la Fundación Martín Álvarez Muelas permitirá al CNIO ampliar una investigación sobre el glioma difuso intrínseco de tronco, un tumor cerebral infantil para el que todavía no existe tratamiento curativo.

El proyecto parte de un hallazgo relevante: dos grandes grupos de tumores pueden responder de manera diferente a los mismos medicamentos. Durante los próximos 18 meses, los investigadores buscarán confirmar esas diferencias e identificar marcadores biológicos que permitan orientar futuras opciones terapéuticas.

Aunque todavía se trata de investigación preclínica y no de un tratamiento disponible para los pacientes, el trabajo representa un nuevo paso en la búsqueda de alternativas frente a una enfermedad especialmente difícil de tratar.

¿Qué es el glioma difuso intrínseco de tronco o DIPG?

Es un tumor cerebral infantil que se desarrolla en el tronco encefálico, una región que controla funciones esenciales del organismo. Se caracteriza por su crecimiento infiltrante y su elevada agresividad.

¿Cuánto dinero ha donado la Fundación Martín Álvarez Muelas?

La fundación ha aportado 125.000 euros al CNIO para financiar durante 18 meses un proyecto de investigación sobre el DIPG.

¿Qué buscan descubrir los investigadores?

El equipo pretende confirmar dos grandes grupos de tumores que responden de manera diferente a los medicamentos e identificar biomarcadores que permitan anticipar esas respuestas.

¿Quién dirige el proyecto del CNIO?

La investigación está dirigida por Manuel Valiente, jefe del Grupo de Metástasis Cerebral del CNIO, y el investigador Raúl Bardini Bressan.

¿Existe actualmente una cura para el DIPG?

No existe un tratamiento curativo establecido. La radioterapia puede ayudar a controlar temporalmente algunos síntomas y retrasar la progresión, pero la enfermedad continúa teniendo un pronóstico muy desfavorable.

¿La investigación ya ha desarrollado un nuevo medicamento?

No. El proyecto busca identificar y validar posibles opciones terapéuticas mediante estudios de laboratorio y modelos preclínicos. Todavía se necesita investigación adicional antes de que los resultados puedan aplicarse a pacientes.