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A woman takes images of an electronics store looted the previous night during riots, in Barcelona on October 25, 2026 Manaure QUINTERO / AFP via Getty Images

La Guardia Civil arrestó en Picanya al supuesto principal impulsor del movimiento, investigado por administrar grupos de Telegram desde los que se habrían organizado los altercados de Barcelona del 24 de octubre. Los investigadores también tratan de impedir nuevas acciones violentas previstas para el 31 de octubre.

La Guardia Civil ha detenido en Picanya, en la provincia de Valencia, al hombre señalado como presunto fundador y principal promotor en España del movimiento Blocus, vinculado a convocatorias difundidas en redes sociales que, bajo la apariencia de protestas estudiantiles, habrían servido para organizar saqueos y actos violentos.

Al detenido se le atribuye la creación y administración de distintos grupos de Telegram utilizados para coordinar las movilizaciones. Según la investigación, también difundía contenidos relacionados con el movimiento y se presentaba públicamente en redes sociales como uno de sus responsables en España. En uno de los vídeos compartidos desde su perfil aparece un individuo encapuchado que se proclama líder de Blocus.

Los hechos podrían constituir delitos de desórdenes públicos agravados y organización criminal, aunque la calificación definitiva dependerá del desarrollo de la instrucción judicial.

La operación permitió identificar al supuesto principal promotor en pocos días y detenerlo antes de una nueva convocatoria prevista para el 31 de octubre en diferentes puntos del país.

Así se organizaban las convocatorias a través de las redes sociales

La investigación relaciona al movimiento con los disturbios registrados en Barcelona el pasado 24 de octubre, en los que participaron alrededor de 500 personas. Los altercados terminaron con numerosos establecimientos saqueados, incendios y varias detenciones, entre ellas las de numerosos menores de edad, según el balance incorporado a las actuaciones.

De acuerdo con los investigadores, el proceso de captación comenzaba mediante vídeos publicados en TikTok y carteles diseñados con herramientas de inteligencia artificial. Estos materiales incorporaban códigos QR que dirigían a los interesados hacia grupos de WhatsApp y Telegram, desde los que posteriormente eran trasladados a canales privados.

Los organizadores también habrían pedido compartir los enlaces en grupos escolares y otros espacios frecuentados por estudiantes, una estrategia que facilitaba que las convocatorias llegaran a menores.

Los mensajes difundidos presentaban las movilizaciones como protestas estudiantiles y recomendaban acudir con mochilas, material escolar y pancartas. Sin embargo, también incluían instrucciones para vestir ropa negra y utilizar máscaras con el objetivo de dificultar la identificación de los participantes.

Para la Guardia Civil, estas indicaciones apuntan a que las supuestas reivindicaciones estudiantiles podrían haberse utilizado como cobertura para preparar acciones violentas.

Preparaban nuevos saqueos para el 31 de octubre

Uno de los aspectos más relevantes de la investigación es la planificación de nuevas acciones para el 31 de octubre.

Según las actuaciones, los participantes debían concentrarse inicialmente en un punto común y recibir después, mediante un chat privado, información sobre los establecimientos con menor presencia policial. La intención habría sido seleccionar los comercios más vulnerables y dirigir los saqueos en tiempo real.

Entre los objetivos mencionados en las conversaciones figuraban joyerías, tiendas de lujo y grandes almacenes. Algunos participantes también plantearon incendiar establecimientos comerciales e incluso el Ayuntamiento de Barcelona.

Los investigadores detectaron, además, indicaciones para eliminar mensajes y trasladar las comunicaciones a canales más restringidos, con el propósito de dificultar el seguimiento de las actividades.

La investigación detectó grupos que se sustituían tras ser cerrados

El seguimiento de fuentes abiertas y de distintos canales de mensajería permitió relacionar al detenido con varios grupos de Telegram. Algunos de estos espacios habían sido sustituidos por otros después de su cierre.

Los agentes también identificaron preparativos para nuevas movilizaciones durante las semanas siguientes, tanto en Barcelona como en otras ciudades españolas. La detención se produjo antes de la convocatoria del 31 de octubre, cuando todavía se desarrollaban los preparativos.

La investigación ha puesto especial atención en la difusión de los mensajes dentro de entornos escolares y en la participación de menores en los disturbios anteriores.

La Guardia Civil recuerda que la promoción o participación en actos violentos puede dar lugar a investigaciones por delitos graves y a consecuencias judiciales, también para los menores de edad, de acuerdo con el régimen específico de responsabilidad penal que les corresponde.