TikTok, menores y saqueos: las claves de los disturbios que sacudieron Barcelona
Los Mossos investigan la difusión de la protesta, que movilizó principalmente a jóvenes y menores y dejó daños en 23 comercios del centro

La protesta, promovida por la plataforma anónima Blocus bajo el lema de la defensade la educación, terminó con más de 120 detenidos, 14 policías heridos y 23 comercios vandalizados. Los Mossos investigan cómo se organizó la convocatoria, que movilizó principalmente a jóvenes, incluidos menores de edad.
Barcelona trata de recuperar la normalidad tras los graves disturbios registrados el sábado por la noche en el centro de la ciudad. Los enfrentamientos dejaron más de 120 detenidos, 14 agentes heridos —varios de ellos de gravedad— y daños en 23 comercios, además de incendios de mobiliario urbano y vehículos en el entorno de plaza de Catalunya.
La principal incógnita es quién impulsó la convocatoria y cómo una protesta difundida en redes sociales terminó derivando en episodios de vandalismo y saqueos. Los Mossos d'Esquadra investigan los hechos y rastrean la difusión de los mensajes que llamaron a participar en las movilizaciones.
Según la comisaria jefa de los Mossos, Silvia Catà, la convocatoria se propagó principalmente a través de TikTok, una plataforma muy utilizada por los menores. La policía catalana también trabaja con otros cuerpos policiales europeos para analizar su alcance y esclarecer quiénes estuvieron detrás de la iniciativa.
Blocus difundió la convocatoria en redes sociales
La protesta fue promovida por Blocus, una plataforma anónima que llamaba a replicar en varias ciudades españolas las movilizaciones estudiantiles registradas en Francia bajo el lema de la "dignidad de los institutos".
La convocatoria defendía reivindicaciones relacionadas con la educación, como más recursos, mejores instalaciones, suficiente profesorado y una enseñanza de calidad. Sin embargo, según la información difundida sobre la organización de la protesta, los mensajes compartidos en grupos privados de Telegram y WhatsApp también incluían indicaciones para acudir vestidos de negro, con el rostro cubierto y, si era posible, con material pirotécnico.
El analista de redes Marcelino Madrigal ha explicado que, mientras los mensajes públicos apelaban a reivindicaciones educativas, en los grupos privados se hablaba de pillaje. Madrigal había advertido previamente de que se estaba preparando una convocatoria en Barcelona que, según su análisis, podía estar orientada al saqueo de establecimientos.
Tras los incidentes, Blocus eliminó su cuenta de TikTok y el contenido que había publicado. La desaparición de esos perfiles complica el seguimiento público de la convocatoria, aunque las autoridades investigan su difusión y organización.
Los Mossos hablan de un grupo desorganizado y muy joven
Silvia Catà ha reconocido que la magnitud de la violencia sorprendió a los agentes. Según explicó, los participantes no constituían un grupo organizado ni mostraban una coordinación general, aunque sí se produjeron acciones coordinadas para cometer actos vandálicos.
"No nos esperábamos esta violencia", señaló la comisaria en una entrevista con 3Catinfo.
La policía está analizando tanto a los detenidos como a las aproximadamente 450 personas identificadas durante el dispositivo desplegado para contener los disturbios. Entre los arrestados, 72 eran menores de edad.
Catà describió a los participantes como personas muy jóvenes, algunas de ellas menores de 14 años. En España, los menores de esa edad no están sujetos a responsabilidad penal conforme a la legislación de responsabilidad penal del menor, aunque eso no excluye otras posibles medidas de protección ni las responsabilidades civiles que puedan corresponder.
La comisaria descartó que se tratara necesariamente de grupos criminales estructurados y describió a los participantes como individuos que se reunían en pequeños grupos para causar daños o saquear establecimientos. Según su valoración, parte de la conducta respondía a la imitación de los disturbios registrados en Francia, más que a una reivindicación educativa concreta.
La convocatoria también tuvo repercusión en Madrid, aunque, según los Mossos, no provocó incidentes de la misma gravedad.
Más de 500 agentes participaron en el dispositivo
Para gestionar la movilización en Barcelona se desplegaron 524 agentes: 295 efectivos de los Mossos d'Esquadra y 229 de la Guardia Urbana.
Según el comunicado conjunto de ambos cuerpos, el dispositivo comenzó a las cuatro de la tarde. Aproximadamente dos horas después, varios grupos de personas encapuchadas empezaron a lanzar objetos contra la policía, quemar contenedores y papeleras y vandalizar o saquear comercios del centro.
Los incidentes se concentraron en el entorno de plaza de Catalunya, donde también permanece instalada desde hace un mes una acampada que reclama el derecho a una vivienda digna.
Los integrantes de esa protesta se desvincularon de los disturbios. Según la información difundida, cerraron los accesos a la zona para impedir la entrada de los alborotadores y ayudaron a refugiar a familias que habían quedado atrapadas durante los enfrentamientos.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, también ha descartado vincular la acampada con los episodios violentos.
El Ayuntamiento se personará en la causa
Collboni ha anunciado que el Ayuntamiento de Barcelona se personará en el procedimiento judicial contra quienes hayan participado directamente en los disturbios y causado daños al mobiliario público.
El alcalde ha pedido que se investigue tanto a los adultos como a los menores implicados. En el caso de estos últimos, ha señalado que se buscará identificar a sus progenitores o tutores legales para determinar las responsabilidades que puedan corresponderles.
"En Barcelona no lo pienso tolerar", ha afirmado Collboni, que ha descrito los hechos como disturbios protagonizados por personas que salieron a causar problemas, imitando lo sucedido en otras ciudades europeas.
Por su parte, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha condenado la "violencia gratuita" y ha asegurado que se investigará quién estuvo detrás de los incidentes.
Los disturbios desatan acusaciones políticas cruzadas
Más cosas curiosas. ACOM, el brazo híbrido de Netanyahu para desestabilizar España, celebrando lo de anoche en Barcelona.
— Pablo Bustinduy (@pbustinduy) October 25, 2026
Netanyahu ha amenazado reiteradamente a España con represalias por denunciar su genocidio.
¿A esto se refería? Quizá vox pueda aclarárnoslo. https://t.co/pXl1w3TzJR
Los episodios violentos también han provocado un enfrentamiento político en plena campaña electoral catalana.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha responsabilizado políticamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que ha acusado de contribuir a deteriorar la convivencia. Durante un mitin en Salamanca, afirmó que el Ejecutivo está "jugando con fuego" y vinculó los disturbios con el clima de confrontación política.
Vox, por su parte, ha atribuido los hechos al denominado "islamo-izquierdismo". El eurodiputado Jorge Buxadé ha relacionado los incidentes con episodios similares ocurridos en otros países europeos, mientras que Santiago Abascal ha publicado en redes sociales un mensaje en el que vincula los disturbios de Barcelona con la situación migratoria de Ceuta.
Desde el Gobierno, el ministro de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy, ha señalado a la organización ACOM, dedicada a la defensa de las relaciones entre España e Israel, después de que esta publicara en X un mensaje sobre los incidentes. Bustinduy ha acusado a la entidad de contribuir a la desestabilización política, una interpretación que no constituye por sí misma una prueba de su participación en la organización de los disturbios.
ERC también ha condenado los hechos. Gabriel Rufián ha pedido esclarecer lo sucedido y ha planteado que debe investigarse si los incidentes pudieron beneficiar a la extrema derecha. Desde Junts, Míriam Nogueras ha reclamado medidas para evitar que se repitan episodios similares y ha pedido reforzar a los Mossos d'Esquadra.
Mientras continúa la investigación policial, las autoridades tratan de determinar cómo se difundió la convocatoria, quién participó en su organización y qué responsabilidades corresponden a los detenidos por los actos violentos registrados en el centro de Barcelona.

