SPAIN-POLITICS-DEMO
Police forces face protesters taking part in a demonstration against far-right during a meeting of Vox party's leader in Maria Pita square, in La Coruna, in the northern Galicia Region, on October 21, 2026. MONCHO FUENTES / AFP via Getty Images)

El líder de Vox responsabiliza al Gobierno de las protestas contra su acto, que terminaron con tres detenidos y 13 policías heridos. El delegado del Gobierno en Galicia sostiene que la mayoría de los manifestantes se comportó pacíficamente.

Santiago Abascal ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de estar detrás de los disturbios registrados el miércoles en La Coruña durante las protestas contra un acto de Vox. "Violencia diseñada y organizada desde el Palacio de La Moncloa", ha afirmado el líder de la formación, que ha responsabilizado al Ejecutivo de los enfrentamientos entre manifestantes y agentes de la Policía Nacional.

Abascal ha vuelto a denunciar los incidentes este jueves durante una comparecencia ante los medios en Burgos. Aunque ha asegurado que preferiría centrarse en el programa electoral de su partido, ha dedicado buena parte de su intervención a criticar lo sucedido en la ciudad gallega.

A su juicio, las protestas buscan impedir que Vox presente sus propuestas en las calles y evitar que sus dirigentes hablen de cuestiones como la corrupción. El líder de la formación ha insistido en que los disturbios responden a una estrategia de hostigamiento y ha acusado al Ejecutivo de promover un clima de violencia contra su partido.

Abascal responsabiliza al Gobierno de las protestas

El presidente de Vox ha fundamentado sus acusaciones en la decisión de permitir una contramanifestación a escasa distancia del acto de su formación, celebrado en la plaza de María Pita. Según Abascal, los delegados del Gobierno siguen desde hace tiempo una estrategia que busca obstaculizar las convocatorias de Vox.

El dirigente también ha reprochado al Ejecutivo y al PSOE que, a su juicio, no hayan condenado suficientemente los incidentes. Durante su intervención, ha llegado a calificar a los participantes violentos como las "milicias separatistas de Pedro Sánchez".

Abascal ha vinculado lo ocurrido con sus advertencias previas sobre una campaña electoral que considera marcada por la confrontación. También ha sostenido que los disturbios solo persistirán si consiguen intimidar a los simpatizantes de su partido, aunque ha pronosticado que esta estrategia no tendrá éxito.

El delegado del Gobierno atribuye los disturbios a una minoría

Por su parte, el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, ha ofrecido un balance de los incidentes y ha defendido que la violencia fue protagonizada por un grupo reducido de personas.

Según los datos facilitados, los enfrentamientos dejaron tres detenidos y 13 agentes de la Policía Nacional heridos con contusiones de diversa consideración. En las concentraciones participaron alrededor de 5.000 manifestantes de distintas organizaciones juveniles.

Blanco ha distinguido entre los ciudadanos que, según ha señalado, ejercieron pacíficamente su derecho constitucional de manifestación y un "grupúsculo de individuos" que aprovechó la concentración para provocar altercados y causar daños.

"Un grupo pequeño, mínimo, insisto", ha recalcado el delegado, que ha tratado de diferenciar la actuación de esos participantes del conjunto de personas que acudieron a las protestas.

Los disturbios centran el discurso de Vox

Los incidentes de La Coruña han ocupado un lugar destacado en las intervenciones públicas de Abascal durante las últimas horas. El dirigente ya había abordado lo ocurrido en un mitin celebrado en Avilés, Asturias, y en varias entrevistas televisivas.

El líder de Vox sostiene que las protestas pretenden intimidar a sus simpatizantes e impedir que el partido desarrolle sus actos públicos. Desde la Delegación del Gobierno, en cambio, se insiste en que los disturbios fueron obra de una minoría dentro de una movilización más amplia.

El balance de los enfrentamientos —con tres detenidos y 13 policías heridos— ha situado la seguridad de los actos políticos y el desarrollo de las manifestaciones en el centro de la controversia.