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Spain's Guardia Civil officers watch as a Moroccan migrant returns to Morocco through a designated exit gate at the Tarajal border crossing, in Spain's North African enclave of Ceuta on October 18, 2026. Antonio Sempere / AFP via Getty Images

El arrestado, en prisión provisional, cobraba entre 10 y 20 euros por noche y presuntamente obligaba a algunos residentes, incluidos menores, a trabajar en obras bajo su control. La casa tenía un único baño y carecía de ducha.

La Policía Nacional ha detenido en Ceuta a un hombre acusado de explotar a decenas de inmigrantes alojados en una vivienda del barrio de El Príncipe. Según fuentes policiales, el inmueble albergaba a 74 personas, entre ellas diez menores, y el propietario obtenía más de 1.000 euros de beneficio por noche mediante el cobro de alojamiento en condiciones insalubres.

El arrestado, que se encuentra en prisión provisional, cobraba 20 euros por noche a quienes dormían dentro de la casa y 10 euros a quienes se alojaban en barracones situados en la finca. Las instalaciones contaban con un único baño para todos los residentes y no disponían de ducha.

La investigación también apunta a que algunos de los inmigrantes trabajaban en obras controladas por el detenido y recibían como pago únicamente un bocadillo. A cambio de esos trabajos, se les cobraba menos por el alojamiento. Estas prácticas forman parte de las actuaciones relacionadas con presuntos delitos de explotación de menores y contra los derechos de los trabajadores.

Un operativo policial en el barrio de El Príncipe

La intervención se llevó a cabo el martes, alrededor de las siete de la mañana, mediante un operativo de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF), integrada en la Policía Nacional.

Los agentes llevaban tiempo vigilando el inmueble, ubicado en una zona donde las tareas de seguimiento policial presentan dificultades. La entrada se realizó con autorización judicial y en coordinación con la Fiscalía.

En el interior, los investigadores encontraron habitaciones cubiertas de mantas y sacos, con personas que, según las fuentes consultadas, llevaban semanas recorriendo la ciudad en busca de comida y regresaban al inmueble de madrugada para dormir.

El propietario se encontraba en una habitación separada junto a una mujer inmigrante con la que, según la información policial, compartía cama. A ella no le cobraba alojamiento, a diferencia del resto de residentes.

Presuntas amenazas y explotación de menores

Las declaraciones de los inmigrantes permitieron conocer las presuntas intimidaciones que sufrían por parte del detenido, quien supuestamente utilizaba un perro para amenazarlos. Algunos menores habrían sufrido mordeduras del animal.

Los investigadores sostienen que el arrestado pretendía desarrollar una infraestructura con la que obtener beneficios aprovechándose de la situación de vulnerabilidad de las personas que permanecían en Ceuta, muchas de ellas sin documentación y a la espera de poder trasladarse a la Península.

La operación se enmarca en las actuaciones policiales contra quienes presuntamente se lucran de la situación de los inmigrantes mediante el alojamiento en condiciones precarias, el empleo irregular o el alquiler de documentación.

Investigaciones contra las redes que se lucran de los inmigrantes

La Policía también investiga otras prácticas relacionadas con el intento de trasladarse a la Península mediante documentación ajena o alquilada.

Según los datos recogidos en la información policial, diez días antes de esta operación fueron detenidos 40 inmigrantes que presuntamente intentaban viajar en ferry utilizando documentos alquilados por miles de euros. En ese caso también fueron arrestados cinco ciudadanos de Ceuta, señalados por su presunta participación en la operación.

Las investigaciones continúan dirigidas a esclarecer las responsabilidades de los implicados y las posibles redes que se aprovechan de la vulnerabilidad de las personas migrantes.