Protestas en Europa por el coste de la vida y la crisis de vivienda
Las movilizaciones del 24 de octubre también denunciaron las políticas educativas y económicas de los gobiernos, con dispositivos de seguridad reforzados y choques en algunas ciudades.

Las calles de varias ciudades europeas volvieron a convertirse en escenario de movilizaciones el sábado 24 de octubre de 2026. Miles de personas salieron a manifestarse en Italia, Portugal y Albania para expresar su descontento por el encarecimiento de la vida, las dificultades para acceder a una vivienda y distintas decisiones de sus gobiernos. La jornada estuvo marcada por importantes dispositivos de seguridad y episodios de tensión entre manifestantes y fuerzas policiales.
Las protestas reflejan la preocupación de distintos sectores sociales por el precio de los alquileres, la inversión en servicios públicos y las políticas económicas y educativas. Aunque las reivindicaciones variaron según el país, la vivienda y el coste de la vida ocuparon un lugar destacado en las movilizaciones.
Italia concentra las protestas contra el Gobierno de Giorgia Meloni
En Milán, miles de personas, en su mayoría jóvenes, participaron en una manifestación contra el aumento del coste de la vida y el amplio despliegue policial organizado por las autoridades. La marcha se desarrolló en un contexto de especial vigilancia, después de los disturbios y saqueos registrados en el centro de la ciudad durante el fin de semana anterior.
Entre las principales demandas figuraron el acceso a viviendas asequibles, la mejora de las condiciones de vida y una mayor inversión en educación y servicios sociales. Algunos participantes también criticaron el gasto destinado a armamento y la presencia de fuerzas de seguridad en las calles.
Las consignas contra la primera ministra Giorgia Meloni y las políticas de su Ejecutivo acompañaron parte de la movilización. Para los manifestantes consultados por la prensa, el malestar económico y la falta de alternativas para los jóvenes son factores centrales de las protestas.
Un amplio dispositivo de seguridad en Milán y Roma
Las autoridades italianas reforzaron la seguridad para evitar que se repitieran los incidentes de la semana anterior. Según la información publicada por Cadena SER a partir de EFE, en el centro de Milán se desplegaron alrededor de 1.400 efectivos, incluidos 500 militares de la brigada Folgore.
La vigilancia también se extendió a otras ciudades italianas. En Roma, la policía identificó a más de 200 jóvenes y trasladó a 63 a dependencias policiales en el marco de los controles previos a las convocatorias. En Turín se produjeron intervenciones policiales, detenciones y momentos de tensión durante una marcha.
Las movilizaciones también alcanzaron Florencia, Bolonia y Nápoles. La respuesta de las autoridades estuvo condicionada por los disturbios anteriores y por el temor a nuevos episodios de violencia. No obstante, la presencia de incidentes no significa que todas las manifestaciones se desarrollaran de la misma manera: los reportes describieron situaciones diferentes según la ciudad y el momento de la jornada.
Portugal: la crisis de vivienda impulsa las movilizaciones
En Portugal, el acceso a una vivienda asequible fue una de las principales razones de las protestas. Las movilizaciones cobraron fuerza después de las acampadas organizadas en Oporto, donde los convocantes afirmaron haber reunido a unas 1.500 personas en la plaza de João I.
Tras intervenciones de las fuerzas de seguridad y desalojos, parte de la movilización se trasladó a las calles y a otras ciudades, incluida Lisboa. Las convocatorias se sumaron a una semana de concentraciones y acciones relacionadas con las dificultades para encontrar vivienda y afrontar el coste de los alquileres.
Entre las propuestas defendidas por los colectivos participantes se encuentran limitar los precios de los arrendamientos, ampliar la oferta de vivienda pública y restringir las compras de inmuebles por parte de fondos de inversión. También han reclamado la retirada de la última reforma de vivienda impulsada por el Gobierno portugués.
Estas demandas sitúan la política de vivienda en el centro del debate social. Para los colectivos movilizados, el problema no se limita al precio de los inmuebles, sino que afecta a la estabilidad económica de los hogares y a las posibilidades de los jóvenes de independizarse.
Albania registra enfrentamientos durante las protestas estudiantiles
En Tirana, cientos de estudiantes se congregaron frente al Ministerio de Educación para protestar contra las políticas educativas y universitarias del Gobierno encabezado por Edi Rama. Las movilizaciones estudiantiles se habían iniciado días antes y continuaron durante el fin de semana.
La jornada estuvo marcada por enfrentamientos entre manifestantes y policías antidisturbios. Según las informaciones difundidas por medios locales y recogidas por Cadena SER, las fuerzas de seguridad utilizaron cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a los participantes, mientras algunos manifestantes lanzaron piedras y ladrillos.
Los incidentes más intensos se registraron en el bulevar Deshmoret e Kombit, una de las principales avenidas de la capital albanesa. La protesta puso el foco en las preocupaciones de los estudiantes sobre la educación y las decisiones gubernamentales.
¿Qué tienen en común las protestas europeas?
Aunque las movilizaciones respondieron a circunstancias nacionales diferentes, existen varias preocupaciones compartidas. El aumento del coste de la vida reduce la capacidad de compra de los hogares, mientras que los precios de la vivienda dificultan la independencia de los jóvenes y la estabilidad de muchas familias.
El acceso a la vivienda
En Portugal y en las reivindicaciones de los manifestantes italianos, los alquileres elevados ocuparon un lugar destacado. Las demandas incluyen medidas de regulación, más vivienda pública y cambios en las condiciones del mercado inmobiliario.
El gasto público y los servicios sociales
Parte de los manifestantes en Italia reclamó una mayor atención a la educación, los barrios periféricos y las personas que necesitan apoyo económico. Estas críticas reflejan un debate sobre cómo se distribuyen los recursos públicos y qué prioridades deben atender los gobiernos.
La actuación de las fuerzas de seguridad
Los dispositivos policiales tuvieron un papel relevante en las tres naciones, aunque con situaciones distintas. En Italia se reforzó la vigilancia tras los disturbios previos; en Portugal hubo intervenciones relacionadas con las acampadas por la vivienda; y en Albania se registraron enfrentamientos durante las protestas estudiantiles.
Impacto político y social de las movilizaciones
Las manifestaciones muestran cómo las preocupaciones económicas y sociales pueden trasladarse a las calles y convertirse en un desafío para las autoridades. Las reivindicaciones sobre vivienda, educación y servicios públicos requieren respuestas que tengan en cuenta las condiciones particulares de cada país.
Al mismo tiempo, los incidentes violentos plantean interrogantes sobre la seguridad de los participantes, los daños materiales y la forma en que se gestionan las concentraciones. La protesta pacífica forma parte de la participación ciudadana, mientras que las agresiones y los daños deben analizarse a partir de hechos concretos y de la información confirmada por las autoridades.
La evolución de estas movilizaciones dependerá, entre otros factores, de las medidas que adopten los gobiernos y de la capacidad de los distintos actores sociales para mantener el diálogo. Por ahora, la jornada del 24 de octubre ha puesto de relieve que el coste de la vida y la vivienda siguen siendo cuestiones relevantes en el debate público europeo.
¿En qué países hubo protestas el 24 de octubre de 2026?
Se registraron movilizaciones en Italia, Portugal y Albania, con concentraciones en ciudades como Milán, Roma, Turín, Lisboa, Oporto y Tirana.
¿Por qué protestaron los ciudadanos en Italia?
En Milán, los manifestantes denunciaron el encarecimiento de la vida, los elevados alquileres y el amplio despliegue policial. También expresaron críticas a las prioridades de gasto del Gobierno de Giorgia Meloni.
¿Qué exigían los manifestantes en Portugal?
Los colectivos movilizados reclamaron alquileres más asequibles, un aumento de la vivienda pública y restricciones a determinadas compras inmobiliarias por parte de fondos de inversión.
¿Qué ocurrió durante las protestas en Albania?
En Tirana, estudiantes protestaron contra las políticas educativas y universitarias. Se registraron enfrentamientos y la policía utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos.

