TikTok, Telegram y saqueos: así se difundieron las convocatorias violentas en Barcelona
Los mensajes difundidos en TikTok, WhatsApp y Telegram promovían movilizaciones, pero también contenían llamamientos a robar y enfrentarse a la policía; aún no se conoce quién impulsó la red.

Las convocatorias difundidas por cuentas anónimas en redes sociales derivaron en graves incidentes en Barcelona, con 130 detenidos, 14 policías heridos y comercios saqueados. RTVE ha documentado mensajes en grupos privados que alentaban robos y actos violentos, mientras expertos advierten de que todavía se desconoce quién impulsó la movilización.
La convocatoria se difundió en redes sociales, pasó a grupos privados de mensajería y terminó en las calles. Los disturbios registrados en Barcelona el sábado 24 de octubre han puesto el foco en Blocus, una plataforma anónima que promovió movilizaciones juveniles bajo el argumento de defender la educación pública, pero cuyas convocatorias también estuvieron acompañadas de mensajes que alentaban saqueos y enfrentamientos.
Los incidentes se saldaron con 130 detenidos por desórdenes públicos, 14 agentes heridos y alrededor de una veintena de comercios saqueados, según los datos recogidos por RTVE. Entre los arrestados había 74 menores.
La convocatoria no se limitó a Barcelona. También se difundieron llamamientos en Madrid y otras ciudades españolas, mientras que publicaciones similares comenzaron a anunciar nuevas movilizaciones para el 31 de octubre y el 20 de noviembre en distintos puntos de Europa.
TikTok, la puerta de entrada a las convocatorias
El equipo de VerificaRTVE monitorizó varias redes sociales desde el 22 de octubre, dos días antes de la protesta, y localizó perfiles que llamaban a movilizarse en Barcelona, Madrid, Zaragoza, Palma de Mallorca, Bilbao y Alicante.
Las publicaciones empleaban términos como "Blocus", "24 de octubre" y "Gen Z". El procedimiento consistía en difundir carteles desde cuentas públicas de TikTok e invitar a los interesados a incorporarse a grupos privados de WhatsApp y Telegram mediante enlaces, códigos QR o mensajes directos.
En Barcelona, varios perfiles utilizaron la etiqueta #BlocusBCN para convocar una concentración a las 17:00 horas en plaza de Catalunya. Una de las cuentas identificadas publicó imágenes con códigos QR e instrucciones sobre la preparación de la protesta.
Los mensajes recomendaban vestir de negro, utilizar guantes y llevar pasamontañas o prendas para cubrirse el rostro. También enumeraban materiales como aerosoles, bengalas, extintores, altavoces, carteles y banderas.
En Madrid se localizaron publicaciones con una estética similar, algunas elaboradas con inteligencia artificial, que reclamaban vivienda asequible, salarios dignos y derechos para los jóvenes. Los carteles anunciaban distintos puntos y horarios de encuentro y animaban a contactar por mensaje privado para organizarse.
Tras los disturbios, varias de las cuentas que habían difundido las convocatorias desaparecieron o restringieron el acceso a sus publicaciones.
Los grupos privados: de las reivindicaciones a los saqueos
La investigación de RTVE también accedió a conversaciones en grupos privados de WhatsApp y Telegram vinculados a las convocatorias de Barcelona y Madrid. En ellos aparecían discusiones entre usuarios partidarios de una manifestación pacífica y otros que proponían entrar en establecimientos comerciales y sustraer productos.
En el grupo de WhatsApp de Barcelona, que contaba con 714 miembros en el momento analizado, se mencionaban tiendas de marcas como Cartier, Nike, Lacoste, Dior, Apple y Burberry. Algunos mensajes instaban directamente a acudir a esos establecimientos para robar mercancía.
En un grupo de Telegram relacionado con la convocatoria de Madrid también se planteaba entrar en tiendas de Apple, Hermès y Rolex, así como en El Corte Inglés. Algunos participantes presumían de haber sustraído objetos, mientras que otros rechazaban las conversaciones sobre saqueos y pedían que quienes las promovían abandonaran el grupo.
Los mensajes incluían, además, llamamientos a llevar objetos para enfrentarse a la policía, referencias a la fabricación casera de bombas de humo y recomendaciones de acudir encapuchados. Algunos usuarios hablaban de llevar gafas de piscina por si los agentes utilizaban gases lacrimógenos.
Las conversaciones también muestran preocupación entre ciertos participantes por la difusión de los grupos privados en TikTok. Algunos advertían de que publicar los enlaces podía facilitar las investigaciones policiales.
Los usuarios debatían sobre la asistencia a las convocatorias del 24 de octubre y mencionaban nuevas acciones para el día 31. En uno de los mensajes se afirmaba que ese día se produciría el saqueo de una tienda.
Estos contenidos documentan que algunos participantes alentaban actos delictivos, pero no permiten concluir por sí solos quién creó la red de convocatorias ni si todos los asistentes compartían esas intenciones.
La influencia de los disturbios en Francia
Las conversaciones analizadas incluían referencias recurrentes a las protestas registradas en Francia. Algunos participantes las citaban como ejemplo y expresaban su deseo de reproducir lo ocurrido en ese país.
El criminólogo Joan Caballero, especializado en extremismo y radicalización, explicó en Las Mañanas de RNE que algunos jóvenes podían sentirse atraídos por la violencia y por la posibilidad de participar en saqueos de establecimientos concretos.
Caballero señaló que la percepción de anonimato que genera actuar entre numerosas personas vestidas de forma similar puede favorecer comportamientos más agresivos. También destacó que muchos de los jóvenes implicados no tenían antecedentes policiales, según su análisis.
El experto mencionó asimismo la existencia en Cataluña de jóvenes de ascendencia árabe vinculados a determinadas estéticas urbanas conocidas como MDLR, siglas de la expresión francesa mec de la rue, traducida como "chico de la calle". No obstante, la presencia de personas con determinados orígenes o estilos no demuestra por sí misma su participación en actos violentos ni permite atribuirles una responsabilidad colectiva.
Nuevas convocatorias para el 31 de octubre y el 20 de noviembre
Aunque numerosas cuentas que promovieron la protesta del 24 de octubre fueron eliminadas o dejaron de mostrar sus publicaciones, RTVE identificó nuevos carteles con llamamientos a movilizarse el 31 de octubre en Barcelona y otras ciudades españolas.
Algunas publicaciones anunciaban concentraciones a las 17:00 y a las 20:00 horas. También aparecieron imágenes con la misma estética visual que las convocatorias anteriores: fondos oscuros, letras blancas y rojas y escenas de calles en llamas.
Los mensajes incluían lemas como "Diferentes ciudades, una misma lucha" y "Todos a las calles por un futuro mejor". Algunas publicaciones incorporaban elementos relacionados con Halloween.
Además, se difundió un cartel que anunciaba una supuesta "Gira Europea de la Revolución Gen Z" para el 20 de noviembre, con referencias a cerca de 30 países europeos.
El analista de seguridad Chema Gil ha advertido de que los disturbios de Barcelona pueden servir como precedente para nuevas convocatorias violentas. Entre los riesgos que señala figuran la reproducción de incidentes en otros territorios y el aprovechamiento de las protestas por actores con objetivos diferentes.
La existencia de carteles y llamamientos en redes, sin embargo, no permite asegurar que todas las convocatorias vayan a celebrarse ni que compartan una misma dirección.
Los expertos no identifican todavía a los responsables
Una de las principales incógnitas sigue siendo quién impulsó la convocatoria y con qué objetivo. El analista de redes Marcelino Madrigal afirmó en RNE que se desconoce quién inició la difusión que desembocó en los disturbios, aunque considera que los mensajes encontrados evidencian que algunos grupos se organizaron para cometer saqueos.
Madrigal ha reclamado una mayor colaboración de las plataformas digitales con las fuerzas de seguridad para identificar las cuentas desde las que se originaron las convocatorias.
Caballero tampoco atribuye la organización a una corriente política concreta. Según explicó, las cuentas vinculadas a Blocus desaparecieron después de los incidentes y todavía no es posible determinar si detrás de la difusión había actores de una misma orientación ideológica o personas con intereses distintos.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha prometido investigar hasta el final para esclarecer quién estuvo detrás de los disturbios. Entretanto, dirigentes políticos han formulado acusaciones contrapuestas. El ministro Pablo Bustinduy ha señalado a la organización ACOM y ha sugerido una posible relación con las tensiones entre España e Israel, mientras que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha responsabilizado políticamente al Gobierno de Pedro Sánchez. Ninguna de estas declaraciones constituye por sí misma una prueba sobre la autoría de los incidentes.
La hipótesis de una operación de desestabilización sigue sin verificarse
El sociólogo y profesor de Ciencia Política de la Universidad de Barcelona Xavier Torrens ha explicado que los Mossos d'Esquadra investigan el origen de los disturbios y que la posibilidad de que formen parte de una operación de guerra híbrida sigue siendo una hipótesis de trabajo no verificada.
Torrens destacó varias particularidades de los hechos: la difusión de la convocatoria principalmente a través de redes sociales, la ausencia de una manifestación reivindicativa previa que explicara los episodios de violencia y la respuesta institucional posterior.
Los expertos coinciden en la importancia de esclarecer el origen de los mensajes, identificar a quienes promovieron los actos delictivos y determinar qué responsabilidad corresponde a cada participante. Mientras tanto, las nuevas convocatorias para finales de octubre mantienen la atención de las autoridades sobre la actividad de las redes sociales y los grupos privados de mensajería.

