Familias España
El endeudamiento de los hogares en España cae al 41,9 % del PIB CRISTINA QUICLER/AFP via Getty Images

El endeudamiento de los hogares y las empresas españolas alcanzó nuevos mínimos históricos en relación con el tamaño de la economía durante el segundo trimestre de 2026. Según las Cuentas Financieras de la Economía Española publicadas por el Banco de España el 8 de octubre, la deuda de los hogares se situó en el 41,9 % del producto interior bruto (PIB), mientras que la de las empresas no financieras descendió al 61,9 %.

Los dos indicadores registraron sus niveles más bajos desde finales de los años noventa y principios de los 2000, respectivamente. Sin embargo, esta reducción relativa no significa que el importe total de las obligaciones financieras haya disminuido: tanto los hogares como las empresas tenían más deuda en euros que un año antes.

Menos Deuda En Relación Con La Economía

En el caso de los hogares y las instituciones sin fines de lucro que les prestan servicios, la deuda ascendió a 729.000 millones de euros en junio de 2026, frente a los 718.000 millones registrados en junio de 2025. Pese a ese incremento, su peso respecto al PIB bajó al 41,9 %, el menor desde el tercer trimestre de 1999.

La deuda consolidada de las empresas no financieras también aumentó en términos absolutos, hasta los 1,077 billones de euros, frente a los 1,055 billones de un año antes. Aun así, su proporción respecto al PIB cayó al 61,9 %, el nivel más bajo desde el tercer trimestre de 2001.

Estas cifras muestran por qué es importante distinguir entre el volumen de deuda y su relación con la economía. Cuando el PIB aumenta más que las obligaciones financieras, el peso relativo de la deuda puede disminuir incluso si el importe pendiente sigue creciendo.

Los Hogares También Acumulan Más Riqueza Financiera

El informe del Banco de España recoge otro dato relevante para la situación financiera de las familias: la riqueza financiera neta de los hogares alcanzó los 2,813 billones de euros, equivalentes al 161,8 % del PIB. Esta cifra supera el promedio del 150 % registrado desde 2022.

La riqueza financiera neta se calcula restando los pasivos financieros de los activos, como depósitos, participaciones en fondos de inversión y otros instrumentos. El incremento estuvo impulsado principalmente por la revalorización de las inversiones en acciones y fondos, según el organismo.

Además, las operaciones de adquisición de activos financieros de los hogares, acumuladas durante cuatro trimestres, alcanzaron los 102.000 millones de euros, equivalentes al 5,9 % del PIB. Esta proporción supera la media del 3,8 % observada desde 2022.