El 93% de los españoles quiere comprar una vivienda, pero solo el 18% puede hacerlo
La falta de ahorros, los ingresos insuficientes y las condiciones de los bancos dificultan el acceso a pisos de unos 200.000 euros.

La falta de ahorros, los ingresos y las exigencias de los bancos alejan a la mayoría de los ciudadanos de la compra pese a que el alquiler no es su primera opción
España sigue siendo un país de propietarios, pero cada vez son más quienes no pueden acceder a una vivienda en propiedad. El 73,3% de los hogares vive en una casa comprada, con o sin hipoteca, mientras que el 20,2% reside de alquiler, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, el mercado actual está lejos de reflejar las preferencias de los ciudadanos.
El 93% de los españoles asegura que preferiría comprar una vivienda, según el Barómetro de Vivienda 2026 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). El problema es que solo el 18% considera que puede hacerlo. La falta de ahorros para afrontar la entrada, unos ingresos insuficientes para asumir una hipoteca o no cumplir los requisitos de solvencia de las entidades financieras son las principales barreras.
El resultado es que buena parte de quienes viven de alquiler no lo hacen porque lo prefieran, sino porque comprar está fuera de su alcance.
Una vivienda de 200.000 euros, el objetivo de la mayoría
El perfil de vivienda que buscan los españoles tampoco apunta a inmuebles de lujo. El hogar ideal que aparece en el estudio es un piso de unos 90 metros cuadrados, tres dormitorios y alrededor de 200.000 euros.
El presupuesto máximo medio que los encuestados estarían dispuestos a pagar alcanza los 197.655 euros en el conjunto de España y los 206.144 euros en los denominados municipios especiales, que agrupan a 36 grandes ciudades con más de 175.000 habitantes y mercados residenciales tensionados.
La mayor parte de la demanda se concentra entre los 150.000 y los 250.000 euros, una horquilla que representa más del 35% de los potenciales compradores.
La superficie también está bastante definida. El tramo más demandado corresponde a viviendas de entre 61 y 80 metros cuadrados útiles, con un 35,8% de las preferencias, seguido de los pisos de entre 81 y 100 metros, que representan el 24,6% de la demanda nacional.
En cuanto al número de habitaciones, los pisos de tres dormitorios son los preferidos por el 52% de los encuestados. Los de dos dormitorios ocupan el segundo lugar, con un 34%.
El principal problema: reunir el dinero para comprar
Aunque el precio que buscan los ciudadanos no está muy alejado de la hipoteca media, el acceso a la financiación marca la diferencia.
La hipoteca media en España se sitúa este año en unos 175.000 euros. Si se toma como referencia que una entidad puede financiar hasta el 80% del precio de compra o de tasación, ese préstamo permitiría acceder a una vivienda de unos 218.750 euros.
El problema aparece al calcular el dinero necesario para completar la operación. Para una vivienda de 200.000 euros, el comprador tendría que aportar aproximadamente 40.000 euros de entrada, además de afrontar impuestos y otros gastos asociados a la adquisición.
En conjunto, el ahorro necesario puede situarse entre 65.000 y 70.000 euros, una cantidad que queda fuera del alcance de muchos hogares.
Así se explica el desfase entre el deseo de comprar y la capacidad real para hacerlo: existe demanda, pero falta capacidad económica para convertirla en operaciones de compraventa.
Las ayudas a la compra quedan en segundo plano
El debate sobre la vivienda también ha puesto sobre la mesa el papel de las ayudas públicas. Los últimos decretos aprobados por el Gobierno están principalmente orientados al mercado del alquiler, mientras que las medidas dirigidas a facilitar la compra tienen un peso menor.
Entre ellas está la denominada Línea 'Tu Casa', un programa de avales y préstamos públicos de hasta 50.000 euros sin intereses ni comisiones destinado a ayudar a los compradores a cubrir la entrada que normalmente no financian las hipotecas.
La normativa contempla además un IVA superreducido del 4% para determinadas viviendas de protección oficial de carácter permanente, así como medidas destinadas a limitar determinadas operaciones de grandes fondos de inversión en el mercado residencial.
Comprar para vivir, no para invertir
El deseo de acceder a una vivienda en propiedad está además relacionado principalmente con la necesidad de tener un hogar. El 85% de quienes prevén comprar en los próximos 24 meses lo haría para vivir en ella, y en más del 60% de los casos la operación se afrontaría en pareja o junto a otra persona.
Pero ese objetivo se encuentra con un mercado marcado por precios elevados, falta de ahorro y unas condiciones de financiación que dificultan el acceso a la propiedad. La consecuencia es que muchos ciudadanos terminan aplazando la compra y permanecen en el alquiler pese a que no sea su primera opción.
La encuesta refleja también un amplio respaldo a medidas como acelerar la construcción de vivienda pública, reducir los impuestos asociados a la compra de una primera vivienda, proteger a los propietarios frente a los impagos y limitar la expansión de los pisos turísticos.
La vivienda se ha convertido así en uno de los principales problemas económicos y sociales del país. La dificultad para comprar, unida al encarecimiento del alquiler, ha llevado la cuestión al centro del debate político y social, especialmente después de las recientes movilizaciones por el desahucio de Maricarmen y de la convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre.

