La oferta de pisos en alquiler se desploma en las grandes ciudades tras los decretos de vivienda
El estudio detecta descensos récord en varias capitales, mientras los propietarios mantienen sus viviendas fuera del mercado ante la incertidumbre regulatoria.

Los anuncios retirados de Idealista no se recuperaron tras la derogación de los decretos y tampoco se trasladaron al mercado de compraventa
La aprobación de los decretos de vivienda por parte del Gobierno tuvo un impacto inmediato sobre la oferta de pisos en alquiler en las principales ciudades españolas. Muchos propietarios reaccionaron a la iniciativa legislativa retirando sus viviendas del mercado, una tendencia que no se revirtió pese a que el Congreso tumbó los decretos pocos días después.
Un análisis elaborado por EsadeEcPol cuantifica el efecto de esta reacción en las principales capitales del país. Los datos muestran una caída significativa del número de anuncios de viviendas destinadas al alquiler de larga duración publicados en Idealista durante los días posteriores a la aprobación de las medidas.
Madrid registró una reducción del 9,2% de la oferta en apenas seis días, mientras que en Valencia la caída alcanzó el 7,5%. Alicante sufrió un descenso del 7,2% y Las Palmas de Gran Canaria, del 6%. El mayor desplome entre las ciudades analizadas se produjo en Murcia, donde la oferta se redujo un 12,5%.
La magnitud de estas caídas resulta especialmente llamativa al compararla con el comportamiento habitual del mercado. Los investigadores Jorge Galindo y Carles Gómez analizaron también la evolución de los anuncios desde el 2 de junio y concluyeron que los descensos registrados durante la semana de los decretos no tienen precedentes en la serie estudiada.
En Madrid, por ejemplo, la mayor retirada de anuncios registrada durante los cuatro meses anteriores había sido del 5%, muy por debajo del 9,2% observado en esta ocasión. Un patrón similar se produjo en Murcia, Valencia y Las Palmas de Gran Canaria.
El estudio analiza el periodo comprendido entre el 29 de septiembre, fecha en la que el Consejo de Ministros aprobó los dos decretos de vivienda, y el 5 de octubre, cuando se anunció el adelanto electoral. Según los autores, los datos son compatibles con una retirada preventiva de viviendas del mercado del alquiler ante la incertidumbre generada por las nuevas medidas.
La reacción de los propietarios se produjo incluso después de que el Congreso rechazara los decretos. El 2 de octubre, el Pleno tumbó ambas iniciativas con los votos en contra del PP, Vox y Junts. Sin embargo, la oferta de viviendas no volvió a los niveles anteriores. En ciudades como Madrid, Murcia, Alicante y Las Palmas de Gran Canaria, la retirada de anuncios continuó durante los días posteriores.
Para los investigadores, este comportamiento constituye una señal de que la incertidumbre regulatoria ya había comenzado a modificar las decisiones de los propietarios, incluso antes de que las nuevas medidas llegaran a consolidarse jurídicamente.
El caso de Barcelona presenta una excepción. Allí, la oferta de alquiler permaneció prácticamente estable durante el periodo analizado. Los autores apuntan como posible explicación que la ciudad ya había experimentado un proceso de ajuste debido a las restricciones de precios derivadas de la declaración de zona tensionada y a las limitaciones autonómicas sobre los alquileres turísticos y de temporada.
En este sentido, plantean que parte del ajuste que se observa ahora en otras grandes ciudades podría haberse producido previamente en Barcelona como consecuencia de las regulaciones que ya estaban vigentes.
Los pisos tampoco pasan al mercado de compraventa
Otro de los elementos más relevantes del estudio es que la retirada de viviendas del mercado del alquiler no vino acompañada de un incremento equivalente de los anuncios de venta.
Esto sugiere que los propietarios que han retirado sus inmuebles no han tomado todavía una decisión definitiva sobre su destino. En lugar de trasladarlos inmediatamente al mercado de compraventa, parecen estar optando por esperar ante la incertidumbre sobre la evolución de la regulación.
Los investigadores consideran que esta situación refleja el peso que la incertidumbre tiene actualmente sobre las decisiones de los arrendadores. Sin embargo, advierten de que todavía no es posible determinar cuántos propietarios terminarán regresando al mercado del alquiler, venderán sus viviendas o buscarán otras alternativas.
La convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre añade, además, un nuevo elemento de incertidumbre al mercado inmobiliario. Por ello, EsadeEcPol continuará siguiendo la evolución de los anuncios para determinar si la retirada de viviendas se consolida o si parte de la oferta termina regresando al alquiler.

