El Gobierno recuperará los decretos de vivienda en la Diputación Permanente sin necesitar a Junts
El Ejecutivo busca convalidar las medidas durante la disolución de las Cortes sin depender del apoyo de Junts.

El Consejo de Ministros aprobará de nuevo este martes las medidas rechazadas por el Congreso y buscará su convalidación tras la disolución de las Cortes
El Gobierno volverá a aprobar este martes los dos decretos ley de vivienda que el Congreso rechazó la semana pasada, con la intención de que puedan ser convalidados por la Diputación Permanente una vez disueltas las Cortes. La convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre abre esta vía al Ejecutivo, que en este órgano no necesita el respaldo de Junts para reunir una mayoría.
Los textos serán incluidos en el Consejo de Ministros ordinario de este martes, después de que Pedro Sánchez anunciara el adelanto electoral. La disolución del Congreso impide que las medidas vuelvan a ser sometidas al Pleno, pero permite que la Diputación Permanente ejerza determinadas funciones mientras las Cámaras permanecen disueltas.
La composición de este órgano resulta más favorable al Gobierno. PSOE, Sumar, Podemos, EH Bildu y PNV suman 35 de sus 69 miembros, frente a los 34 que reúnen PP, Vox y Junts.
Fuentes de Moncloa defienden la operación con un argumento político claro: "Disolvemos para hacer políticas de vivienda". El Ejecutivo todavía no ha precisado si llevará los mismos textos que fueron rechazados el viernes o si introducirá modificaciones antes de volver a aprobarlos.
El Gobierno tendrá que justificar la urgencia
La aprobación de los decretos por la Diputación Permanente requiere que el Gobierno justifique la necesidad de utilizar esta vía durante el periodo en el que las Cortes permanecen disueltas.
La cuestión será especialmente relevante para determinar qué medidas pueden incorporarse a los nuevos textos. El Gobierno considera prioritaria la protección de los inquilinos y ha situado entre las medidas que pretende mantener la prórroga extraordinaria de determinados contratos de alquiler y la protección frente a algunos desahucios.
El Ejecutivo sostiene que millones de personas podrían quedar fuera de las medidas de protección si los decretos no vuelven a aprobarse. La situación de los hogares vulnerables y las movilizaciones que se han producido en distintas ciudades forman parte del contexto en el que Moncloa pretende justificar la urgencia de las medidas.
En cambio, otras disposiciones, como las bonificaciones fiscales dirigidas a pequeños propietarios, podrían plantear más dificultades a la hora de argumentar su carácter extraordinario.
El Gobierno no ha detallado todavía qué cambios introducirá en los decretos ni si mantendrá íntegramente el contenido que fue rechazado por el Congreso.
La vivienda vuelve al centro de la agenda tras la derrota parlamentaria
Los dos decretos fueron rechazados el viernes después de que Junts mantuviera su negativa y se sumara a PP y Vox en la votación. El resultado supuso una nueva derrota parlamentaria para Sánchez y fue uno de los elementos que aceleraron la decisión del presidente de convocar elecciones anticipadas.
Ahora, el Ejecutivo pretende aprovechar la composición de la Diputación Permanente para intentar sacar adelante las medidas sin depender del partido de Carles Puigdemont.
La operación se produce además en plena movilización por el acceso a la vivienda. Las protestas iniciadas en Madrid tras el desahucio de una mujer de avanzada edad se han extendido al debate político y han situado las dificultades de los inquilinos entre las principales cuestiones de la precampaña electoral.
El sector inmobiliario también sigue con atención las nuevas medidas. La preocupación por el impacto de los desahucios y la situación de los hogares vulnerables se ha convertido en uno de los principales argumentos utilizados por el Gobierno para defender la necesidad de actuar antes de las elecciones.
Sánchez vincula la convocatoria con la vivienda
En su declaración institucional para anunciar el adelanto electoral, Sánchez reconoció que su Gobierno no ha podido desarrollar todas las medidas que había planteado y situó el acceso a la vivienda entre los problemas que considera prioritarios.
"No hemos logrado hacer todo lo que nos habíamos propuesto", afirmó el presidente, que también habló de la necesidad de afrontar problemas relacionados con la desigualdad y los servicios públicos.
Sánchez defendió además que existe una parte de la sociedad que está insatisfecha al considerar que sus intereses no están siendo suficientemente atendidos por las instituciones. El presidente presentó las elecciones del 29 de noviembre como una oportunidad para conseguir una mayoría parlamentaria más amplia que permita desarrollar nuevas políticas.
La decisión de volver a llevar los decretos de vivienda al Consejo de Ministros permitirá al Gobierno mantener este asunto en el centro de la agenda durante las semanas previas a las elecciones, aunque su aprobación definitiva dependerá de la votación en la Diputación Permanente y de los apoyos que consiga reunir para cada una de las medidas.

