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Spain's Prime Minister Pedro Sanchez (L) sits next to Deputy Prime Minister Carlos Cuerpo Thomas COEX / AFP via Getty Images

El presidente analiza el resultado de la votación y la respuesta social antes de decidir si mantiene el calendario previsto o disuelve las Cortes

Pedro Sánchez se tomará las próximas horas para analizar la derrota del Gobierno en el Congreso y decidir si mantiene el calendario de la legislatura o adelanta las elecciones generales. El Ejecutivo no ha confirmado ninguna decisión y el presidente no tendrá agenda pública durante el fin de semana, mientras en La Moncloa se sigue con atención la respuesta social a la caída de los dos decretos de vivienda.

El entorno del presidente considera que uno de los elementos que pueden pesar en la decisión será la reacción a las movilizaciones convocadas para este sábado en defensa de nuevas medidas frente a las dificultades para acceder a una vivienda. La posibilidad de elecciones anticipadas ha cobrado fuerza después de que Junts mantuviera su rechazo a los dos decretos y el Congreso los tumbara.

La primera fecha disponible para unas elecciones generales, si Sánchez decidiera disolver las Cortes, sería el domingo 29 de noviembre, de acuerdo con los plazos electorales.

Sánchez interviene por sorpresa antes de la votación

El presidente del Gobierno decidió intervenir al final del debate parlamentario, en un movimiento que no estaba previsto inicialmente. Desde la tribuna dirigió un último mensaje a los grupos que se disponían a rechazar los decretos, con especial atención a Junts.

"Si ustedes están aquí para servir los intereses de unas élites inmobiliarias, que será legítimo, pero que no sea desde luego el interés de la gente corriente... Hagan lo correcto porque la historia les juzgará, antes de lo que creen y con más contundencia de la que se imaginan", afirmó.

La intervención no modificó el sentido de la votación. Junts mantuvo su posición y los dos reales decretos fueron rechazados por el Congreso. La derrota dejó al Ejecutivo ante una nueva dificultad para reunir una mayoría parlamentaria en una de las principales iniciativas que había llevado a la Cámara.

El propio Sánchez había defendido durante los días anteriores la necesidad de aprobar las medidas y había pedido a Junts que no bloqueara los decretos. El partido catalán, sin embargo, mantuvo sus críticas al contenido de las iniciativas y finalmente votó en contra.

La opción del 29 de noviembre entra en las quinielas

La posibilidad de que las elecciones se celebren antes de lo previsto ha pasado a ocupar buena parte del debate político después de la votación. Hasta ahora, el Gobierno había mantenido su intención de agotar la legislatura, pero el resultado del Congreso ha abierto un nuevo escenario.

En las últimas horas, dirigentes socialistas y miembros del Ejecutivo han valorado públicamente la posibilidad de que Sánchez convoque elecciones si los decretos eran rechazados. Dentro del PSOE existen posiciones diferentes sobre el momento más adecuado: algunos defienden una convocatoria inmediata, mientras otros consideran conveniente esperar a comprobar la participación en las movilizaciones del fin de semana.

En caso de optar por la disolución de las Cortes, el calendario permitiría celebrar los comicios el 29 de noviembre. Para ello, la convocatoria tendría que producirse con la antelación legal correspondiente.

Por ahora, Sánchez no ha anunciado ninguna decisión. El presidente ha optado por reservarse unas horas para valorar el resultado parlamentario y la reacción social antes de decidir si mantiene el rumbo de la legislatura o abre el camino a unas elecciones anticipadas.

Dos llamamientos a Junts en 24 horas

La votación estuvo precedida por dos intentos de Sánchez para convencer a Junts de que facilitara la aprobación de las medidas.

El primero tuvo lugar el jueves, cuando el presidente pidió desde el Foro La Toja que la formación de Carles Puigdemont actuara "por pura humanidad" y evitara tumbar los decretos.

El segundo llegó este viernes en el Congreso, poco antes de la votación. Sánchez elevó el tono de su advertencia y apeló a las consecuencias políticas que, a su juicio, tendría el rechazo de las medidas.

El resultado fue el que Junts había anunciado: voto negativo a los decretos. La derrota parlamentaria ha situado ahora en primer plano una decisión que hasta hace pocos días no estaba sobre la mesa de forma inmediata: mantener la legislatura con una mayoría parlamentaria cada vez más difícil de construir o convocar a los ciudadanos a las urnas.