Felipe VI pide reforzar la buena vecindad entre España y Marruecos durante su visita a Melilla
El rey clausura su visita a Ceuta y Melilla con un llamamiento a la confianza, la convivencia institucional y el crecimiento social y económico de la ciudad autónoma.

El monarca reafirma que Melilla "es España y Europa" y reclama confianza, responsabilidad y convivencia institucional entre Madrid y Rabat. En el cierre de su visita a Ceuta y Melilla, anima a los melillenses a mirar al futuro con optimismo y defiende el crecimiento económico y social como garantía de progreso.
El rey Felipe VI ha reclamado este miércoles en Melilla que España y Marruecos trabajen para mantener una relación de "buena vecindad", basada en la confianza, la responsabilidad y la buena fe. El monarca ha trasladado este mensaje durante el acto de clausura de su visita oficial de dos días a Ceuta y Melilla, celebrado en el Hotel Melilla Puerto, donde ha insistido en la necesidad de preservar la cooperación entre ambos países incluso cuando surjan discrepancias.
"Los hechos nos recuerdan la importancia de seguir trabajando unidos; las discrepancias deben ir acompañadas de la convivencia institucional", ha señalado Felipe VI, quien ha defendido que las relaciones entre Madrid y Rabat deben construirse y preservarse mediante el diálogo y el compromiso mutuo.
El jefe del Estado también ha subrayado la dimensión europea de la frontera de Melilla. "Su frontera es frontera de la Unión, una frontera única, que no distingue flancos ni puntos cardinales, pues se basa en un acervo compartido de derechos, libertades y responsabilidades ciudadanas", ha afirmado.
En este sentido, ha advertido de que cualquier amenaza a la frontera de un Estado miembro afecta al conjunto de la Unión Europea. Asimismo, ha destacado el papel de Melilla como punto de convergencia cultural y social, ligado a valores y responsabilidades compartidos.
"Melilla es España y Melilla es Europa"
En línea con el mensaje que trasladó el martes en Ceuta, Felipe VI ha reafirmado la españolidad de la ciudad autónoma. "Aunque sea una obviedad, es importante reafirmarla: Melilla es España y Melilla es Europa", ha declarado.
El monarca también ha apelado al respeto a la ley y a la dignidad de la persona, y ha pedido que estos principios no se confundan con una muestra de debilidad. En su intervención, ha asegurado que España está preparada para defender sus valores y libertades.
Felipe VI ha agradecido la acogida recibida durante su recorrido por las calles melillenses y ha reconocido que la visita era una asignatura pendiente desde hacía "demasiado tiempo". Según ha explicado, pasear por la ciudad y encontrarse con sus vecinos le ha emocionado.
"La reina y yo no olvidaremos esta visita, nos vamos con ganas de volver", ha afirmado al despedirse de los asistentes.
Un mensaje de optimismo para el futuro de Melilla
El rey también ha dedicado parte de su discurso a trasladar un mensaje de confianza a los melillenses, a quienes ha animado a mirar más allá de las dificultades del presente.
"Hoy parece que el presente se impone y lo inunda todo, pero yo os invito a mirar al futuro con optimismo. Nunca dejéis de creer en el futuro de Melilla, porque detrás de ese futuro estamos todos", ha expresado.
El monarca ha situado el crecimiento social y económico entre las prioridades para garantizar el futuro de la ciudad y ha defendido un compromiso conjunto de las administraciones públicas.
"Todas las administraciones debemos trabajar con esa misma conciencia, porque eso piden nuestros ciudadanos", ha concluido.
Al acto de clausura han acudido alrededor de 400 personas, entre autoridades y representantes de la sociedad melillense, en el cierre de una visita oficial que ha servido a Felipe VI para reiterar la pertenencia de Ceuta y Melilla a España y Europa y defender la importancia de mantener una relación de buena vecindad con Marruecos.

