One Health 2026: nuevas amenazas refuerzan la prevención sanitaria
Emmanuelle Soubeyran, directora general de la Organización Mundial de Sanidad Animal, y Tedros Adhanom, director general de la Organización Mundial de la Salud. Fotografía/Animal’s Health IBTimes ES

La prevención de enfermedades emergentes se ha convertido en una prioridad sanitaria internacional durante 2026. La aparición de nuevos casos de infección por el virus Shamonda, la gestión de un brote de hantavirus y la vigilancia de la gripe aviar han puesto de manifiesto la necesidad de coordinar los sistemas de salud humana, animal y ambiental.

Esta visión, conocida como One Health o Una Sola Salud, protagoniza el Día Mundial One Health, celebrado cada 3 de noviembre. Su objetivo es promover una respuesta conjunta ante amenazas que pueden afectar simultáneamente a las personas, los animales y los ecosistemas.

Según la información publicada por Animal's Health, los últimos acontecimientos han impulsado nuevas iniciativas de investigación, preparación y cooperación internacional. Sin embargo, los especialistas también destacan la importancia de mantener la financiación y los recursos destinados a la prevención más allá de las emergencias.

Qué significa el enfoque One Health para la salud pública

El modelo One Health parte de una premisa fundamental: la salud de las personas está estrechamente relacionada con la de los animales y con las condiciones del medioambiente. Por ello, la prevención de determinadas enfermedades requiere compartir información y conocimientos entre profesionales de diferentes disciplinas.

Los veterinarios desempeñan una función esencial en este sistema. La vigilancia de enfermedades en animales domésticos y silvestres puede contribuir a identificar amenazas antes de que representen un problema de mayor alcance para la salud pública.

La seguridad alimentaria, el control de vectores, la investigación epidemiológica y el seguimiento de los cambios ambientales también forman parte de esta estrategia. La colaboración permite detectar señales de alerta y mejorar la capacidad de respuesta de las autoridades sanitarias.

El virus Shamonda plantea nuevas preguntas científicas

Uno de los acontecimientos sanitarios destacados de 2026 ha sido la notificación en Francia del primer caso humano documentado de infección por el virus Shamonda. Este patógeno se conoce principalmente por su presencia en animales, especialmente en ganado y otras especies de interés veterinario.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que la información disponible sobre sus efectos en humanos todavía es limitada. Por ello, resulta necesario continuar investigando sus mecanismos de transmisión, la participación de los insectos vectores y las posibles consecuencias clínicas.

Entre las cuestiones pendientes se encuentran la distribución de los vectores capaces de transmitir el virus y su posible presencia en diferentes territorios europeos. También es importante determinar cuánto tiempo llevaba circulando antes de que se identificara el primer caso humano.

Los investigadores consideran que el estudio de esta infección requiere la colaboración de veterinarios, médicos, entomólogos y especialistas en medioambiente. Esta coordinación puede ayudar a comprender mejor la evolución del patógeno y establecer medidas de vigilancia proporcionadas al riesgo real.

La detección de un caso humano no significa, por sí sola, que exista una amenaza generalizada para la población. La evaluación del riesgo debe basarse en la evidencia científica disponible y actualizarse conforme avancen las investigaciones.

El hantavirus demuestra la importancia de la cooperación internacional

El hantavirus también ha centrado la atención de las autoridades sanitarias durante este año. El brote asociado al buque MV Hondius requirió coordinación internacional y puso de relieve la necesidad de disponer de protocolos para detectar, investigar y controlar episodios infecciosos que afectan a personas en distintos territorios.

Los hantavirus constituyen un grupo de virus asociados principalmente a roedores. La transmisión a las personas puede producirse por la exposición a partículas contaminadas procedentes de la orina, las heces o la saliva de animales infectados, aunque las vías de transmisión y el riesgo varían según el virus implicado.

Ante estas enfermedades, la vigilancia de las poblaciones animales, la investigación epidemiológica y la comunicación clara de los riesgos son herramientas fundamentales. Las autoridades también deben coordinar el intercambio de información para facilitar la detección de posibles casos y orientar las medidas de prevención.

La experiencia de 2026 refuerza la necesidad de mantener sistemas de preparación capaces de actuar con rapidez, sin sustituir la evaluación científica por mensajes alarmistas.

La gripe aviar impulsa nuevas medidas de vigilancia

La gripe aviar representa otro ejemplo de la conexión entre la sanidad animal, la salud pública, la biodiversidad y la producción de alimentos. La circulación de estos virus entre aves y otras especies obliga a mantener una vigilancia continua y mecanismos de coordinación entre los sectores implicados.

Durante 2026, organismos internacionales han promovido estrategias conjuntas para mejorar la evaluación de riesgos y la preparación frente a posibles brotes. La colaboración entre la Organización Mundial de la Salud, la Organización Mundial de Sanidad Animal y otros organismos internacionales resulta importante para compartir conocimientos y armonizar las respuestas.

En España, los ejercicios de simulación y los planes de contingencia permiten comprobar cómo responden las administraciones ante escenarios hipotéticos de emergencia. Estos procedimientos ayudan a detectar dificultades de coordinación, mejorar los protocolos y preparar a los equipos responsables de la vigilancia y el control.

La planificación también debe incluir la comunicación pública, la seguridad alimentaria y la protección de los profesionales que intervienen en la investigación y gestión de los brotes.

Europa y España refuerzan sus planes de preparación sanitaria

El enfoque One Health está ganando presencia en las estrategias de preparación frente a emergencias sanitarias. La Unión Europea promueve una mayor coordinación para afrontar amenazas transfronterizas, mejorar el intercambio de información y fortalecer la capacidad de respuesta de los Estados miembros.

En España, la cooperación entre los servicios sanitarios, veterinarios y ambientales constituye una herramienta relevante para detectar riesgos y planificar intervenciones. Las administraciones necesitan sistemas de información compatibles, procedimientos claros y recursos suficientes para mantener la vigilancia epidemiológica.

La preparación no debe limitarse a responder cuando aparece un brote. También exige identificar factores de riesgo, desarrollar investigación, formar profesionales y evaluar periódicamente los planes de actuación.

Los veterinarios, una pieza clave en la prevención

La participación veterinaria es fundamental para aplicar el modelo Una Sola Salud. Estos profesionales trabajan en la vigilancia de enfermedades animales, la seguridad de los alimentos, el control sanitario de las explotaciones y la protección de la fauna silvestre.

Su intervención puede contribuir a reconocer cambios epidemiológicos y aportar información relevante para los equipos de salud pública. La colaboración con médicos, investigadores y especialistas ambientales facilita una visión más completa de los factores que favorecen la aparición y propagación de enfermedades.

La prevención también requiere inversión sostenida, formación especializada y canales de comunicación eficaces. Sin estos elementos, la respuesta puede perder continuidad una vez superada una emergencia.

La prevención, el principal desafío de One Health en 2026

Los acontecimientos sanitarios de este año muestran que las enfermedades emergentes requieren una respuesta coordinada y basada en la evidencia. El virus Shamonda, el hantavirus y la gripe aviar presentan características diferentes, pero todos ponen de relieve el valor de la vigilancia y la investigación.

El reto consiste en transformar la cooperación internacional en medidas concretas y sostenibles. Para conseguirlo, será necesario reforzar los sistemas de detección temprana, compartir datos entre disciplinas y garantizar que los recursos destinados a la prevención se mantengan a largo plazo.

El Día Mundial One Health recuerda que proteger la salud humana también implica vigilar las enfermedades animales, cuidar los ecosistemas y mejorar la coordinación entre profesionales. La anticipación y la prevención continúan siendo herramientas esenciales para reducir los riesgos sanitarios del futuro.

¿Qué es One Health?

One Health, o Una Sola Salud, es un enfoque que integra la salud humana, la sanidad animal y el medioambiente para prevenir enfermedades y mejorar la preparación ante amenazas sanitarias.

¿Cuándo se celebra el Día Mundial One Health?

Se celebra cada 3 de noviembre para promover la colaboración entre disciplinas y concienciar sobre la relación entre la salud de las personas, los animales y los ecosistemas.

¿Qué es el virus Shamonda?

Es un virus del género Orthobunyavirus conocido principalmente por su presencia en animales. En octubre de 2026, Francia notificó el primer caso humano documentado, por lo que todavía es necesario ampliar los conocimientos sobre sus efectos en las personas.

¿Cómo ayuda One Health a prevenir las zoonosis?

Facilita la vigilancia conjunta de personas, animales y medioambiente, favorece el intercambio de información y ayuda a identificar riesgos antes de que se conviertan en emergencias de mayor alcance.

¿Por qué son importantes los veterinarios en la salud pública?

Contribuyen a detectar enfermedades animales, vigilar posibles zoonosis, controlar riesgos alimentarios y compartir información que puede ayudar a proteger la salud humana.

¿Qué medidas pueden mejorar la prevención de enfermedades emergentes?

Entre las medidas principales se encuentran fortalecer la vigilancia epidemiológica, financiar la investigación, mejorar la coordinación entre instituciones, formar profesionales y mantener planes de preparación actualizados.